Nuevo mandato para la canciller Angela Merkel: se ha firmado este lunes en Berlín la “gran coalición” entre la CDU-CSU y el partido socialdemócrata, tras el visto bueno del 66% de los militantes del SPD

Con los votos combinados de la CDU, la CSU y los socialdemócratas, Merkel supera la mayoría absoluta necesaria para formar gobierno. Tras la firma del acuerdo, será investida mañana, 14 de marzo, en el Bundestag, dando inicio a una legislatura que inaugura su cuarto mandato consecutivo como canciller y el estreno de la ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) como líder de la oposición.

A pesar de lo que se esperaba, la consulta interna del SPD tuvo una participación alta: el 78.4% de los afiliados ha votado, y el contundente rechazo al bloqueo y a unas nuevas elecciones ha sido una sorpresa para la cúpula de SPD, que se esperaba resultados más ajustados. Tras la renuncia de su ahora exlíder Martin Schulz y los malos resultados de las pasadas elecciones federales, el SPD entrará a formar parte del Gobierno de Merkel, con seis carteras, entre las que se encuentran los poderosos ministerios de Finanzas y Exteriores.

El alivio no es exclusivo del SPD. La CDU-CSU de Merkel y los principales dirigentes de Europa agradecen la tregua política que trae el acuerdo, en unos momentos en que la relación con Rusia y los resultados de las elecciones en Italia suman tensión a la Unión Europea. La nueva secretaria general de la Unión Cristianodemócrata, Annegret Kramp-Karrenbauer, ha calificado el resultado de la consulta socialista como “una buena decisión para Alemania”, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha expresado con entusiasmo que se trata de una buena noticia para Europa.

Solo el 34% de los militantes socialistas votaron en contra de la gran coalición, a pesar de los pronósticos que indicaban un rechazo más acentuado, tras las movilizaciones que llevaron a cabo los jusos, las juventudes del partido lideradas por Kevin Kühnert, contrario al acuerdo. Todo indica, sin embargo, que los resultados de la consulta no reparan la división interna que mantiene en vilo a la formación socialista, y esto a pesar de las importantes concesiones que obtuvieron en el acuerdo de coalición.

Es muy probable que este sea el último mandato de la canciller Merkel, especialmente después del desgaste de su figura por su posición durante la crisis de los refugiados y, ahora, por el bloqueo en el que el país ha estado sumergido desde las pasadas elecciones federales,  cinco meses de incertidumbre inédita en Alemania.