Se triplica la preocupación por Cataluña, pero sigue a mucha distancia del paro y la corrupción

El Centro de Investigaciones sociológicas ha publicado su Barómetro de Opinión del mes de septiembre. Como viene siendo habitual, los primeros puestos entre las preocupaciones de los españoles están ocupados por el paro (mencionado por el 69’5%), la corrupción (38%), los problemas económicos (21,7%)  y la política (20,7%); Sin embargo, este barómetro arroja algunas novedades especialmente relevantes.

En primer lugar, por el calibre del ascenso, el CIS registra un considerable aumento de la preocupación por el terrorismo internacional, que ha subido más de 11 puntos hasta situarse, en opinión de los ciudadanos, como el quinto problema del país. Hay que tener en cuenta que el trabajo de campo se hizo pocos días después de los atentados de Cataluña y el barómetro recoge el enorme impacto que esos hechos tuvieron en la opinión pública.

Igualmente relevante, y especialmente interesante por la actualidad, es que se ha triplicado el porcentaje de la población que considera la situación en Cataluña como uno de los mayores problemas de España, pasando del 2,6% al 7,8%, y ya se ubica en el noveno puesto entre los principales problemas de España. No hay que olvidar, sin embargo, que el trabajo de campo de este barómetro se realizó en las dos primeras semanas del pasado mes y, por lo tanto, aunque marcado ya por el inicio del proceso que llevaría al 1-O,  no mide el efecto que haya podido tener esa jornada en la opinión pública.

También entre los cambios más destacados encontramos que la preocupación por la corrupción sigue su caída, pasando del 45,3 de julio al 38%, aunque mantiene su segundo puesto entre las principales preocupaciones de los españoles.

La lista de los que los españoles consideran los diez principales problemas del país quedaría del siguiente modo:

1-  Paro 69,5%
2-  Corrupción 38%
3-  Economía 21,7%
4-  Clase política 20,7%
5-  Terrorismo internacional 15,6%
6-  Sanidad 9,7%
7-  Educación 8,4%
8-  Problemas sociales 7,9%
9-  Independencia  Cataluña 7,8%
10- Calidad del empleo 7,5%

Respecto a las variaciones entre algunos de los principales problemas, en el siguiente gráfico se pueden comprobar algunos de los movimientos más destacados:


El indicador de confianza del consumidor cae 5.5 puntos en el último mes

El CIS ha publicado hoy el adelanto del Indicador de Confianza del Consumidor del mes de septiembre, que se sitúa en 103,2 puntos. El dato de septiembre supone una caída de 5,5 puntos respecto al dato del mes de agosto. Sin embargo, la evolución interanual refleja un ascenso de 12 puntos respecto al mes de septiembre del pasado año.

 

Según el adelanto del CIS, la caída se da en las dos variables del indicador (situación actual y expectativas) si bien la mayor parte del retroceso se produce en la valoración de la situación actual con una caída de -9,6 puntos respecto al -1,6 de retroceso en las expectativas de los consumidores. También es destacable que el retroceso del último mes lleva al Índice de Confianza a valores que no conocía desde el mes de abril y que, en el caso de la valoración de la situación actual, cae por debajo de los 100 puntos, un umbral que superó en el mismo mes de abril.

Entre las razones de la caída en la valoración de la situación actual, el CIS pone de manifiesto que es el resultado del retroceso en sus tres componentes. Así, la valoración de la evolución de la economía retrocede 10,9 puntos, la valoración de la evolución de la situación de los hogares cae 5,7 puntos y la percepción de las posibilidades del mercado de trabajo pierde 12,2 puntos en el último mes. Una vez más, hay que señalar que, pese a la caída del último mes y como se ve en el siguiente gráfico, las tres variables muestran valores interanuales positivos.

 


El 62% de las mujeres cree peligroso tomar algún medicamento para no tener la regla.

La Sociedad Española de Contracepción (SEC) y Fundación Española de Contracepción (FEC) presentó a los medios de comunicación la encuesta nacional realizada bajo la denominación “Análisis del uso de métodos anticonceptivos y su impacto en la mejora de la calidad de vida”. El encuentro informativo se desarrolló en el Aula Ramón y Cajal del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, coincidiendo con la celebración, por décimo año consecutivo, del Día Mundial de la Anticoncepción. Los doctores José Vicente González Navarro, Presidente de la Fundación Española de Contracepción (FEC), y José Ramón Serrano Navarro, Presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC) presentaron el estudio.

El trabajo de campo se desarrolló entre el 11 y el 27 del mes de julio por Sigma Dos y alcanzó a 1.800 mujeres de 14 a 49 años. Este sondeo fue encargado por el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva de la SEC y por la FEC. La distribución de la muestra fue proporcional al reparto real de la población, con un sistema de ajuste por cuotas de edad, siendo la selección última de las entrevistas totalmente aleatoria, lo que permite ofrecer datos representativos a nivel nacional.

Opiniones sobre la regla

El 73,8% de las mujeres en edad fértil está total o bastante de acuerdo con la afirmación de que la regla es un proceso de desintoxicación necesario. Esta opinión se mantiene por encima del 70% en la mayoría de los casos y es más habitual entre las mujeres de 30 a 34 años, las extranjeras y las de menor nivel de ingresos.

En ese sentido, el 69,2% no haría nada para dejar de tenerla a pesar de las molestias que le acarrea.

Por otra parte, el 68,4% comparte la idea de que al tomar anticonceptivos es necesario llevar a cabo periodos de descanso.

En línea con alguna de las opiniones anteriores, el 62,1% de las mujeres está de acuerdo con que es peligroso tomar algún medicamento o anticonceptivo para no tener la regla.

Aunque algo más de un tercio de las mujeres se muestra de acuerdo con la idea de que no tener la regla durante la época fértil puede adelantar los síntomas de la menopausia, respecto a esta cuestión predomina una mayor falta de información que lleva a que el 41,2% no se posiciona.

Por último, más de la mitad de las mujeres (57,2%) no comparte la afirmación de que se pueda prescindir del sangrado de la regla sin ver afectada la salud.


Rosa Díaz en Audiencia Abierta: “la figura del Rey ha salido muy reforzada”

Rosa Díaz (Directora General de Sigma Dos) intervino en el programa Audiencia Abierta (TVE) comentando los resultados obtenidos en el último sondeo de la encuestadora, sobre todo aquellos que tratan la percepción de la ciudadanía sobre el conflicto de Cataluña, y la presencia del Rey en la manifestación de Barcelona.

El programa, emitido el pasado sábado, mencionaba diversas encuestas que reflejan la preocupación social por esta crisis de estado.

Para el conjunto de la sociedad española, el referéndum genera no sólo problemas legales, sino también rechazo. Según la última encuesta de Sigma Dos para El Mundo, el 60,3% está en contra de que se permita. El 29,1% está a favor y un 10,9% no sabe o no contesta.

Rosa Díaz interpreta estos resultados como signo de que la sociedad española confía en sus instituciones y en el Estado de Derecho.

Sigma Dos también analizó la presencia del rey en la manifestación tras los atentados de Barcelona. “La respuesta social es clara; el 81% de la sociedad se ha mostrado favorable o muy favorable a la presencia del rey en la manifestación. La figura del Rey ha salido muy reforzada”, asegura Rosa Díaz. La directora de Sigma Dos también llama la atención sobre un hecho curioso; cómo el apoyo social sobre este tema ha sido tan amplio, que incluso votantes pertenecientes a Unidos Podemos muestran un porcentaje de apoyo que ronda el 60%.

 

Puede ver la intervención de Rosa Díaz en Audiencia Abierta en el aquí, a partir del minuto 09:00.

 


La mayoría piensa que tenemos igual o mejor capacidad para prevenir atentados

42,6% de los españoles piensa que contamos con la misma capacidad que otros países europeos para prevenir atentados, pero el 33,9% considera que estamos mejor preparados para evitarlos.  En sentido opuesto, el 13,9% de la población opina que nuestra capacidad preventiva ante posibles atentados es menor a los de otros países europeos.

Sin embargo, el 58% de la población cree que es probable que en los próximos meses se produzca en algún otro lugar de España un atentado similar al ocurrido en Barcelona.  En concreto. El 18,6% piensa que es muy probable que esto suceda y el 39,4% cree que es bastante probable. Por otra parte, el 21,7% de los españoles piensa que es poco probable que se repita otro atentado en nuestro país, aunque no lo descarta; y sólo el 7,7% cree que no es nada probable.

A pesar de la percepción de riesgo de atentado, el 74% de la ciudadanía no está cambiando sus actividades  o dejando de hacer cosas tales como viajar o ir a espectáculos. Cerca de una cuarta parte de la población (24,2%) si reconoce que la posibilidad de un atentado está influyendo en sus actividades; incidencia que se acentúa  entre los menores de 30 años (34,7%).


Los españoles aprueban la gestión de Gobierno central y mossos ante los atentados de Barcelona

Según el nuevo sondeo de Sigma Dos, la opinión de los españoles en relación al posible uso político de los atentados por parte de los partidos independentistas es contundente: el soberanismo usó los atentados de Cataluña, según el 65,5%, frente a un 20,6% que considera que no sucedió así.

Inversamente, la opinión pública española valora muy positivamente que el Rey asistiese a la manifestación contra el terrorismo que se celebró en Barcelona: más del 80% cree que esta decisión estuvo bien o muy bien.

La actuación de los mossos de escuadra, puesta en tela de juicio en diversos momentos, recibe también el aprobado de los españoles: el 63,5% cree que actuaron bien o muy bien, frente a un 29,3€ que cree que su actuación estuvo regular, mal o muy mal.

La actuación de los gobiernos central y autonómico es vista de distinta manera: un 42,9% cree que el Gobierno de España lo hizo bien o muy bien. Esta valoración positiva cae más de diez puntos, hasta el 30,4%, cuando se pregunta por el Gobierno de la Generalitat. Son los votantes del PP y de Ciudadanos los que peor valoran la actuación de la Generalitat (un 27,8% y un 27,7% considera que lo hizo mal). En cuanto a la valoración del Gobierno de España sorprende que un 44,3 % de votantes socialistas considere que lo hizo bien o muy bien y que incluso entre los votantes de Podemos sean más lo que creen que lo hizo bien (24,1%) que mal (23,6%).


Un 52,8% de españoles considera la actuación del gobierno "muy buena o adecuada" ante el referéndum ilegal

Sobre la valoración al Partido Popular podemos decir que, la mayoría de los españoles (52,8%) opinan que su actuación ha sido “muy buena, buena o adecuada”. Esta opinión se debe a la conjugación de un 81,5% del PP, un 70,1% de Ciudadanos, un 47,4% de los votantes del PSOE y un 47,1 de votantes de otros partidos.

Entre los que opinan que la gestión del PP ha sido “mala o muy mala” (un 33,2% de los españoles), el principal grupo de votantes que lo respalda es de Unidos Podemos (70,6%), seguido del PSOE (38,9%).

Por otro lado, un 48,2% del electorado español opina que la actuación del PSOE ha sido “muy buena, buena o adecuada”, y otro 36,3% se inclina por el “mala o muy mala”. Entre aquellos que opinan que la actuación del PSOE ha sido positiva encontramos a más de la mitad de sus votantes (65,9%), 54,8% de los de Ciudadanos, un 44% de los de otros partidos y un 28,0% de los votantes de Unidos Podemos.

Entre los españoles que opinan que el PSOE ha tenido una mala actuación podemos apreciar un 62,9% de los votantes de Unidos Podemos y un 40,4% de los de Ciudadanos. En lo que tiene que ver con Ciudadanos, un 43,9% de los electores españoles opinan que ha llevado a cabo una “buena, muy buena o adecuada” actuación. Un 67,5% de los votantes del propio partido, un 58% de los del PP y un 47,6% de los del PSOE apoyan esta opción.Otro 38,4% de los españoles opina que la actuación ha sido “mala o muy mala” entre los que encontramos un 65,7% de los votantes de Unidos Podemos, un 39,2% de los votantes de otros partidos y un 37,5% de los votantes del PSOE.

Para terminar, en lo que tiene que ver con la actuación de Unidos Podemos, casi la mitad del electorado español opina que ha sido “mala o muy mala” (49,3%), incluso los votantes de su propio partido (45,9%). Los votantes de Ciudadanos (74,5%), del PP (65,1%) y del PSOE (45,9%) opinan lo mismo. Resulta interesante que los votantes de UP son los que más critican o castigan a su propio partido.
El reciente estudio de Sigma Dos también pide a los ciudadanos que pongan nota a las principales formaciones políticas en relación al referéndum.

Llama la atención que el único que aprueba es el Partido Popular con un 5,16. Este aprobado se nutre de los datos vistos más arriba, cuando podíamos apreciar que el 52,8% del electorado califica de  “muy buena, buena o adecuada” su actuación en relación a la propuesta de referéndum en Cataluña, así como del hecho de que gran parte de su partido apoya su actuación (un 81,5% que se traduce en una valoración de 7,45 en la gráfica superior).

A continuación encontramos al PSOE (4,75), Ciudadanos (4,58), UP (3,81), PDeCAT (3,16), ERC (3,07), CUP (2,78). Es interesante que, de nuevo, UP es el partido peor valorado por sus propios votantes, llegando éstos a suspenderlo (4,83).

También resulta necesario mencionar que, parece ser que los partidos de corte independentistas son aquellos que parecen generar menores simpatías entre el electorado español (no superan el 4).


El 60,3% de los españoles es partidario de que no se permita el referéndum del 1-O.

Un 60,3% de los españoles es partidario de que no se permita el referéndum del 1-O. Entre los partidarios del no encontramos a un 82,1% de votantes del PP, un 71,7% de Ciudadanos y un 63,3% del PSOE. Unidos Podemos es el único partido partidario de sí, el cual cuenta con un 52,5% del apoyo de sus votantes.

Tan solo un 29,1% de los españoles es partidario de que se permita el referéndum, y un 10,6% no sabe o no contesta.

Frente a la pregunta de si se celebrará el referéndum el 1-O, gran parte de los españoles, un 45,7%, cree que no. Entre aquellas personas que creen que no se celebrará, encontramos al 58,3% de los votantes de Ciudadanos, un 54,6% de los votantes del PP y un 54,1% de los votantes del PSOE.

Por otro lado, un 35,9% de los españoles opina que sí se celebrará. Un 48,4% de los votantes de Unidos Podemos y un 38,4% de los votantes de otros partidos se inclina por esta opción. Casi un 20% de la sociedad española no sabe o no contesta.

De cara a utilizar el artículo 155 de la constitución para frenar el desafío independentista,casi la mitad de los españoles (48,2%) está a favor. Un 68% de los votantes del PP, un 46,8% de los votantes del PSOE y un 44,5% de Ciudadanos se decanta por esta opción.

En lo que tiene que ver con el no, éste lo conforman un 58,1% de Unidos Podemos, un 40,1% de Ciudadanos y un 34,8% del PSOE.


Encuesta Sigma Dos para El Mundo: El PP se mantiene y el PSOE sube con fuerza

La última encuesta de Sigma Dos para El Mundo, publicada en dos bloques los días 10 y 11 de septiembre (coincidiendo, en la parte en la que se pregunta por la situación catalana, con la Diada), ofrece cambios en el panorama demoscópico en relación al anterior sondeo, publicado por este diario en mayo de 2017.
El PP seguiría siendo la fuerza más votada, pero baja ligeramente del 31,1% al 30,8%. El PSOE, por su parte, aumenta sensiblemente su intención de voto, se consolida como segunda fuerza y amplía la distancia sobre su principal competidor, Unidos Podemos. Los socialistas suben casi tres puntos al pasar de un 23,5% al 26,4%, su mejor marca en los últimos años, mientras que los morados pierden dos puntos porcentuales: del 21,6% de mayo, al 19,5% de ahora. La distancia entre PSOE y Podemos se ha incrementado, de esta manera, de dos a siete puntos. Lejos queda la posibilidad del sorpasso. Ciudadanos no parece capitalizar la bajada del PP y desciende del 14,4% al 12,7%. El resto de formaciones nacionalistas estarían en posiciones muy similares a las dos últimas encuestas.

La coalición parlamentaria entre PP y Ciudadanos (43,5%), por tanto, sería menos votada que la hipotética alianza entre PSOE y Unidos Podemos (45,9%). La izquierda podría ganar, por tanto, al centro derecha. En comparación con los resultados de las elecciones generales de junio de 2016, la correlación de fuerzas podría haber moverse: la combinación de PP + C’s, que obtuvo un 46,35 %, se deja casi dos puntos porcentuales, mientras que la suma de PSOE + Podemos, que cosechó un 43,76%, aumenta más de dos puntos porcentuales.

En lo que tiene que ver con la valoración de los líderes, todos suspenden, pero Pedro Sánchez es el mejor valorado, subiendo 0,3 puntos desde mayo y quedándose con un 4,28 (obtiene sus mejores puntuaciones entre los votantes jóvenes, de entre 18 y 29 años). En segundo lugar se encuentra Albert Rivera, que baja ligeramente del 4,36 de la anterior encuesta al 4,18 actual. Le siguen Mariano Rajoy, que pasa del 3,86 al 4,09 (mejor valorado entre los votantes de 65 o más años), y Alberto Garzón, que desciende del 3,72 al 3,53. El líder peor valorado vuelve a ser Pablo Iglesias con una valoración casi idéntica a la del anterior sondeo: 3,36 (peor valorado entre los votantes de 65 o más años).

El estudio, con una muestra de más de 1000 entrevistas, fue realizado entre el 4 y el 7 de septiembre, una de las semanas más tensas del procés catalán, y con lo que se podría trabajar con la hipótesis de una relación entre el momento político que vive España y la consolidación o crecimiento de los grandes partidos en detrimento de los nuevos (Podemos y Ciudadanos), que sufren una sensible erosión.

Y es que la situación política preocupa a los españoles: un 60% la considera mala o muy mala, frente a un 30% que la valora como regular, y solo 5,2 % cree que es buena o muy buena. Las perspectivas económicas tampoco son muy halagüeñas para la mayoría de la sociedad española: un 51% valora la situación económica como mala o muy mala.


Macron pierde popularidad

Tras setenta días de gobierno en el Palacio del Elíseo, Macron comienza a ver minada su popularidad. Si bien en elplano internacional el Presidente de la República sigue gozando de una imagen muy positiva, en el ámbito doméstico no se da la misma situación.

Según un sondeo realizado por el Instituto Francés de Opinión Pública (lfop) y publicado por “Le Journal du Dimanche” en el mes de julio, el índice de satisfacción de la ciudadanía francesa sobre Emmanuel Macron se desplomó hasta diez puntos. Habría que remontarse hasta el año 1995 para encontrar una situación parecida en los 100 primeros días de mandato, la cual se dio con Jacques Chirac entre mayo y junio de ese mismo año, tramo en el cual perdió 15 puntos.

En el siguiente enlace puede consultar el infográfico comparativo de las popularidades de los diversos Presidentes de la República francesa: https://infogram.com/cote_de_popularite_des_presidents_a_trois_mois_barometre_ifop_jdd

Macron pasó del 64 al 54 por ciento de aceptación, al igual que su mano derecha, el primer ministro Edouard Philippe, quien también vio desplomada su popularidad con ocho puntos menos (de 64 a 56 por ciento), según la encuesta arriba mencionada.

Otra encuesta confirma esta tendencia desfavorable, esta vez realizada por Ipsos y publicada por “Le Point”; pone así encima de la mesa que las opiniones críticas y desfavorables hacia el presidente aumentaron en 15 puntos (del 27 al 42%) y en 12 las del primer ministro.

Es imposible atribuir este desplome a una única causa, sino más bien a un cúmulo de factores que han redundado en detrimento del Elíseo y que puede llegar a ser aún más preocupante para el gobierno francés. Encontramos hasta cuatro razones que podrían estar detrás de esta dinámica.

En primer lugar podríamos mencionar la inminente reforma laboral que Macron está preparando para final de verano, en el punto de mira de sindicatos y otras formaciones políticas, que ya están organizando manifestaciones de cara a septiembre. En palabras de Jérôme Fourquet, director del departamento de Opinión de lfdop, “para Emmanuel Macron, la entrada en la atmósfera ha sido brutal”, en lo que tiene que ver con la evolución del Presidente en sus dos primeros meses de gobierno.

Un segundo factor podría identificarse con el fuerte pulso que mantuvo Macron con el Estado Mayor francés, que desembocó en la dimisión del general Pierre de Villiers. Este enfrentamiento provocó que gran parte de los partidos del escenario francés criticasen duramente la acción del presidente, al que acusaron de una postura autoritaria, forzando la marcha de Villiers tras las críticas de éste.

Además de Villiers, otras figuras decisivas de su gabinete (François Bayrou, ministro de Justicia; Marielle de Sarnez, ministra de Asuntos Europeos; Sylvie Goulard, ministra de Defensa y quien había sonado para primera ministra, y Richard Ferrand, a la cabeza del Ministerio de la Cohesión territorial, mano derecha de Macron en la campaña presidencial y creación del partido) tuvieron una corta vida política y pueden haber afectado a este descenso de popularidad.

Un tercer factor que redundó negativamente para el ejecutivo francés son los planes de aumentar la contribución social común para la Seguridad Social, conflicto que inquieta especialmente a los jubilados, así como las rebajas fiscales y el descenso de gasto público que sorprendió a la ciudadanía francesa. El efecto de esta sorpresa a dado lugar a una fuerte pérdida de popularidad, 25 puntos entre los electores de los centristas MoDem (aliado de Macron durante las elecciones) y  de 11 puntos entre los conservadores Republicanos.

Un cuarto factor a considerar sería la estrategia de comunicación del equipo de Macron. Si bien desde fuera se ve como algo positivo, la política basada en la comunicación en Francia se ve con suspicacia. Aunque el jefe del ejecutivo haya sabido llevar a su terreno a Putin y Trump “algunos encuestados critican en voz alta una presidencia basada en la comunicación”, señala Fourquet.

A pesar de este descenso de popularidad, es necesario mencionar que la pérdida de confianza no tiene por qué ser un indicativo del futuro del presidente a lo largo de su mandato. Otros presidentes como el socialista François Miterrand no superaba el 48% de aprobación en septiembre de 1981 y pese a ello perduró en el poder 14 años. François Hollande en julio de 2012 contaba con una aceptación de 56% y, sin embargo, finalizó su mandato con una imagen muy degradada. Es paradójico que el presidente con mejor cota de popularidad durante los primeros meses de gobierno (66% julio del 2007) no fue reelegido.

Vemos por tanto que la popularidad del Presidente de la República es un elemento a tener en cuenta, pero por sí sólo no debe ser analizado.


Las pymes vascas superan a la media nacional en cultura aseguradora

Sigma Dos ha elaborado, para el grupo Liberty Seguros,  el informe “Estudio de la cultura aseguradora en Pymes”, analizando un total de 900 pymes y autónomos a lo largo de todo el territorio español.
Este estudio, que mide el nivel de la cultura aseguradora de los empresarios, evidencia el alto nivel de los encuestados vascos en esta materia; 98,1% de éstos considera útil tener contratado un seguro para su negocio, frente al 95% de la media nacional.

Asimismo, esta evidencia se refuerza si tenemos en cuenta que el 21,6% de las compañías en el País Vasco afirma contar con el seguro de responsabilidad civil D&O, frente al 12,6% de la media nacional.

También podemos ver, gracias a este estudio, que la población vasca usa principalmente la vía telefónica para contratar seguros, si lo comparamos con el resto de España. Sin embargo, la mediación tiene una importancia determinante a la hora de la contratación; el 77,5% de los vascos sigue queriendo contar con la figura profesional del mediador.

El tipo de seguro que más contratan los empresarios vascos es el de “Responsabilidad Civil” (59,8% de las pymes vascas), lo que está muy por debajo de la media nacional (73,8%). El segundo tipo más contratado es el de “Accidente” (44,1% frente al 39,6% nacional) y el “Multirriesgo” (42,2% frente al 33% nacional).

Finalmente, en lo que tiene que ver con las principales motivaciones que destacan los empresarios vascos a la hora de contratar un seguro, encontramos la preocupación por los costes de la siniestralidad (52%), la salud de sus trabajadores (42,2%) y el hecho de haber sufrido robos o siniestros con anterioridad (10,8%).


¿Qué Pedro Sánchez nos espera?

El Pedro 3.0 que sale del 39 Congreso del PSOE tiene rasgos de los dos: es plurinacional y a la vez quiere pactar con Ciudadanos y Podemos
Por Antonio Asencio, Director de comunicación de Sigma Dos

 

 

Pedro Sánchez ha vuelto a la Secretaría General del PSOE, de la que salió tras perder una votación en el seno de un Comité Federal, el máximo órgano de su partido, sobre el calendario congresual a seguir por el PSOE. En contra de lo que mucha gente opina, nunca se votó si el PSOE debía abstenerse o no en la sesión de investidura de Rajoy. Lo ocurrido, en política, no importa tanto como lo que se cree que ha ocurrido. Se habla mucho de la postverdad como marca de estos tiempos de Trump y sus tuits. Pero, al menos conceptualmente, llevamos siglos de postverdad. Ya Nietzsche afirmó aquello de que “no existen hechos, sino interpretaciones”. Desde entonces, en los asuntos humanos, las percepciones configuran los hechos, y no al revés.

No era tan difícil prever que Sánchez ganaría a Susana Díaz. La historia del príncipe destronado y amigo del pueblo es imbatible. Sobre todo, si no se la combate, como pasó en unas primarias en las que Díaz fio todo el discurso a su capacidad de ganar elecciones. De carambola, tras un enfrentamiento interno sin precedentes, más parecido a una ruleta rusa que a otra cosa, el partido tiene un líder con un relato que la gente entiende y abraza. Un relato emocionante, fácil e impregnado de justicia. Algo que no tenía ni ese mismo líder, ni ese mismo partido, antes de la aciaga noche del Comité Federal en la que las percepciones y la realidad se cortocircuitaron para generar una ficción políticamente relevante. Tras su redención orgánica, Pedro Sánchez ya no es un insensato, un kamikaze o un ególatra: bendecido por el voto directo de las bases, es un símbolo de la resistencia popular frente a las confabulaciones de los “barones”, esa nueva construcción semántica, sujeto histórico o significado flotante, que dirían los de Pablo Iglesias, y que representa el mal absoluto de la política. Los estudiosos de los cuentos populares, como Vladimir Propp, lo saben: Los relatos no solo construyen los hechos; también construyen a los héroes. Y, por cierto, fabrican villanos necesarios, antagonistas útiles en toda batalla. Los dichosos, desdichados barones.

Llegados a este punto, el futuro del PSOE se dirime entre dos realidades: por una parte, sube en las encuestas aupado en el magnetismo de la historia de su candidato, felizmente repuesto en el trono por ese metáfora del pueblo que son los militantes, frente a la casta del partido al completo. Por otra parte, a este nuevo PSOE por hacer, y al menos por ahora, solo tiene ese relato, encarnado por un solo hombre. Porque a diferencia de lo que ocurre con Podemos, el relato –por ahora- le pertenece exclusivamente a él, a Sánchez, no a las siglas, indefectiblemente asociadas a una socialdemocracia demasiado llena de historia como para convencerse a estas alturas de que es otra cosa de lo que es. El PSOE de Pedro Sánchez se lo juega todo a una carta: Si ese hombre fracasa, si ese relato diluye su tracción poética en la prosa compleja y exigente del día a día, ¿qué relato, qué historia, qué símbolo le quedará al PSOE, una vez jubilado todo su pasado, desde Suresnes a Zapatero? Los guionistas de Polònia, el programa de humor de TV3, lo vieron con agudeza cuando hablaron del Pedro Sánchez Obrero Español.

Sin embargo, podría ocurrir que este Pedro Sánchez también fuese un hombre nuevo, inédito, y lograse, con tesón y mucho diálogo (cualidad que sus adversarios le niegan), reconstruir una organización para el largo plazo y sentar unas bases más sólidas y duraderas que el relato que lo devolvió al trono. Extraer “excalibur” de la roca dio la corona a Arturo, pero lo que lo mantuvo en el poder fue su mesa redonda de caballeros leales que ganaban batallas con el objetivo de crear un reino poderoso. La leyenda fundacional es solo el principio, y aunque el principio sea más de la mitad del todo, como recordaba Aristóteles, aún no es el todo. Se necesita el resto de la historia.

La experiencia, a veces, nos cambia. Pedro 1.0 pactó con Ciudadanos, habló de mestizaje ideológico y exhibió una bandera de España más grande que la de la plaza de Colón. Pedro 2.0 se autoproclamaba rojo y hablaba de España como nación de naciones. El Pedro 3.0 que sale del 39 Congreso del PSOE tiene rasgos de los dos: es plurinacional y a la vez quiere pactar con Ciudadanos y Podemos, lo que se antoja tan fácil como cuadrar un círculo. Tácticas al margen, la pregunta que debemos hacernos tras su reposición con plenos poderes en el trono socialista, es la siguiente: ¿Podrá, aparte de vencer en su partido, convencer fuera de él? Y como sociólogos, una cuestión interesante: ¿Es la militancia del PSOE un fractal del centro izquierda sociológico, o es más bien un espejo cóncavo, curvado en torno a sí mismo y sus propios demonios? Démosle tiempo a Pedro y al PSOE, que en estos momentos son la misma cosa. Sí, se necesita el resto de la historia, como decíamos. Pero un relato es un punto de partida imprescindible en la era líquida de las percepciones. Y él –Pedro y el PSOE-, al menos por ahora, lo tienen.


Sigma Dos estuvo en la presentación del III Ranking Universidad-Empresa, de la Fundación Everis

La fundación Everis ha presentado los resultados del III Ranking Universidad Empresa, un trabajo en el que ha participado Sigma Dos como empresa demoscópica, y el único estudio que analiza la visión de los empleadores sobre los profesionales recién titulados contratados los últimos 5 años. Además, en la última edición se ha ampliado la muestra de empresas consultadas en un 64% respecto a 2016, así como el número de universitarios evaluados en un 15%.

Cada año se analizan las competencias de los estudiantes, entendidas como habilidades fundamentales para el desarrollo del trabajo. En todas las ediciones del estudio se ha interrogado a los responsables de contratación de las empresas por la importancia de ocho competencias en relación al desempeño: trabajo en equipo, habilidades interpersonales y comunicación, conocimientos técnicos de la profesión, honestidad y compromiso ético, capacidad de aprendizaje, análisis y resolución de conflictos, orientación a resultados y habilidad para trabajar en entornos multiculturales y multidisciplinares.

La honestidad y el compromiso ético vuelve a ser la competencia más valorada por las empresas, seguida por la capacidad de aprendizaje y el trabajo en equipo, que ocupan de nuevo el segundo y tercer puesto y, esta última, es la que más aumenta en relación a otras competencias.

Por el contrario, la orientación a resultados, los conocimientos técnicos de la profesión y la habilidad para trabajar en entornos multiculturales y multidisciplinares son las competencias menos relevantes para los responsables de contratación.

El estudio refleja también los sectores donde el mayor porcentaje de empresas contrata, siendo los casos de Educación, Actividades sanitarias e Información y Comunicaciones.

Además, cabe destacar que aumenta el número de contrataciones en empresas medianas, especialmente las de entre 50 y 99 trabajadores.

Respecto a las titulaciones más demandadas, siguen siendo Administración y Dirección de Empresas y las Ingenierías, superando entre ambas el 50% de las contrataciones.

En cuanto a datos sobre la movilidad, el informe concluye que 8 de cada 10 universitarios evaluados trabaja en la misma Comunidad Autónoma en la que estudiaron. La falta de movilidad geográfica se ha consolidado como tendencia a lo largo de las tres ediciones del Ranking Universidad-Empresa.


¿La revolución democrática de Macron? Notas sobre las elecciones legislativas francesas

Tras la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas se consolida lo que algunos ya llaman la “revolución democrática” de Macron.

Con una abstención históricamente alta del 51,29%, el partido del presidente Macron, En Marche, obtuvo un 32,32% de los votos, 10 puntos por encima de los conservadores y 20 por delante del Front National de Le Pen. Se trata de un resultado inédito en la historia democrática de Francia para un partido con poco más de un año de existencia.

El sistema de balotaje francés se basa en un escrutinio mayoritario a dos vueltas, con el que se elige un diputado por cada una de las circunscripciones legislativas. En la segunda vuelta, que tendrá lugar el domingo 18 de julio, resultarán elegidos los diputados para la Asamblea Nacional, cámara baja del Parlamento compuesta por 577 diputados.

 

Fuente: Elaboración propia gracias a los datos de IPSOS/SOPRA STERIA

 

Los inéditos resultados de la primera vuelta de las legislativas vienen a consolidar la sorpresa de las recientes elecciones presidenciales, en las que ninguno de los partidos tradicionales, socialismo y conservadores, pasaron a la segunda vuelta. Por lo tanto, estos atípicos resultados apuntan a una tendencia: la formación de una coalición de centro, ideológicamente heterogénea, reunida en torno a la figura del carismático presidente Macron.

No obstante, el récord de abstención de las elecciones legislativas ha disparado algunas alarmas.

Si se repitiera en la segunda vuelta, la legitimidad de la nueva Asamblea Nacional sería, sin dudas, cuestionada por algunos sectores políticos. En todo caso, el seísmo político que En Marche y Macron han provocado en Francia convive con un marcado desencanto con la “cosa pública”, un fenómeno, por otra parte, que, con las diferencias del caso, también se ha dado en las elecciones generales británicas.

Tendremos que esperar a la segunda vuelta para ver si las tendencias observadas se mantienen y realmente apuntan hacia donde pensamos, así como para tener los resultados definitivos de estas elecciones legislativas.

 

Para consultar resultados sobre los territorios de ultramar: http://www.lci.fr/candidats-elections-legislatives-2017-en-marche-france-insoumise-les-republicains-front-national-parti-socialiste/


Lo que necesitamos saber acerca de los resultados en Reino Unido

 

Fuente: Elaboración propia

Mayoría: 326 escaños
Total: 650

 

 

 

Theresa May ha perdido la mayoría absoluta que necesitaba para seguir gobernando con comodidad. Como ya hemos comentado en otros posts, la Primer Ministro convocó estas elecciones anticipadas con el objetivo de reforzar y aumentar la mayoría con la que contaban los conservadores desde las elecciones del 2015. Pero esta mayoría no le “pertenecía”, ya que May llegó al poder por un acuerdo partidario, después de la renuncia de Cameron por el resultado del referéndum sobre el Brexit, y no como resultado de unas elecciones generales.

Al convocar las elecciones generales, May arguyó que lo hacía porque las negociaciones con la Unión Europea por el Brexit requerían un mandato “strong and stable”, y que esa legitimidad solo podía venir de las urnas.

La enorme ventaja de 20 puntos que daban las encuestas a May en ese momento desapareció en el transcurso de las seis semanas siguientes, fundamentalmente, como coinciden los analistas, por los errores estratégico del manifiesto tory (incluyendo el controvertido “dementia tax”) y una candidata a menudo percibida como distante por el electorado.

Los resultados de la madrugada del 9 de junio han reflejado esa caída en las encuestas y arrojaron un “hung Parliament”, un parlamento sin un partido con mayoría. Con 318 escaños (y 42.4 % del voto), los conservadores ganaron las elecciones y resultaron ser el “biggest party”, el partido con mayor cantidad de diputados, pero se quedaron a 8 de la mayoría. Es indudable que May tendrá dificultades para formar gobierno y algunas figuras de su propio partido ya están pidiendo su dimisión y remplazo por el hasta ahora canciller Boris Johnson. Es posible que los conservadores puedan seguir gobernando si consiguen el apoyo del DUP, los unionistas de Irlanda del Norte, que han obtenido 10 diputados. Está todavía por definirse si el acuerdo entre ambas formaciones será una coalición o un acuerdo de apoyos puntuales.

No solo el varapalo de los conservadores ha sido una de las sorpresas de estas elecciones. Los nacionalistas escoceses del SNP (Scottish National Party), que basaron su campaña en la eventual convocatoria a otro referéndum de independencia, obtuvieron 35 escaños, lo que representa una pérdida de nada menos que 19 diputados; el hundimiento absoluto de los brexiters del UKIP, un partido para el que el éxito del Brexit parece haber dejado paradójicamente sin electorado; el mantenimiento e incluso leve mejora de los resultados de los Lib-Dems, y, sobre todo, el gran resultado que ha obtenido el partido laborista de Corbyn, al que algunas encuestadoras daban por desahuciado, y que obtuvo 262 diputados, 32 más.

Otro dato a tener en cuenta es la participación en estas elecciones generales, que con un 69% representado la afluencia más alta de votantes desde 1997. Como habíamos adelantado en nuestros posts anteriores, el factor decisivo a la hora de predecir el resultado de la elección y, sobre todo, la performance electoral de los laboristas era la movilización del electorado más joven y de los votantes de ingresos más bajos. Los datos de la elección muestran que fue la movilización de estos dos sectores del electorado lo que determinó el resultado.

Ahora tan solo queda la incógnita de si las habilidades negociadoras de Theresa May permitirán alcanzar un acuerdo con el DUP que le garantice unos mínimos de gobernabilidad. En todo caso, el panorama de cara a las negociaciones con la Unión Europea por el Brexit y la continuidad a mediano plazo de May como líder del partido conservador son dos grandes incógnitas.


Francia como espejo demoscópico

Por GERARDO IRACHETA,
CEO de Sigma Dos.

 

Por motivos históricos, culturales y emocionales –no olvidemos el congreso casi fundacional del PSOE en Suresnes, que elevó a Felipe González a los altares ante la bendición de François Mitterrand–, Francia ha sido para la izquierda española un referente inexcusable, un país que anticipaba las tendencias que, de una manera u otra, terminarían por arribar a España. ¿Qué lecciones puede sacar la izquierda española, y especialmente el PSOE, de las últimas elecciones galas que han hecho casi desaparecer al Partido Socialista?

Uno de los argumentos que repetían los seguidores de Susana Díaz en el proceso de primarias se basaba precisamente en la experiencia francesa. El supuesto giro a la izquierda de Sánchez, sostenían, era similar al viaje hacia ninguna parte del candidato «anti-aparato», Hamon, en Francia. Un giro que había tenido como consecuencia la pérdida de confianza del electorado socialista por dos frentes: el centro, que habría optado por Macron, y la izquierda, que habría preferido al comunista clásico Mélenchon, es decir, al original antes que a la copia. Según esta teoría, la militancia francesa, al elegir al más izquierdista de sus candidatos, Hamon, habría dejado de ser representativa de la clase media que tradicionalmente apoyaba a los socialistas franceses. Esa militancia viviría una suerte de radicalización centrípeta, de huida nostálgica hacia el interior y el pasado, buscando unas esencias ideológicas que nadie demandaba.

Como en Francia, la militancia socialista española ha preferido al candidato más supuestamente a la izquierda, Pedro Sánchez. ¿Ha actuado la militancia del PSOE de espaldas al electorado de este partido o, al revés de lo que ha pasado en el país galo, ha sabido reflejar las preferencias de los votantes? De no haber sido así, ¿se irán también, como en el país vecino, los votos del PSOE, por la izquierda hacia Podemos y por el centro a Ciudadanos?

Algunos factores permiten dudar seriamente de que lo ocurrido en Francia sea extrapolable a España. En primer lugar, las elecciones francesas eran presidenciales a doble vuelta, algo que no existe en nuestro país. La ciencia demoscópica sabe que el sistema de elección no es neutro, sino que influye en las decisiones que toma el votante. Si los electores del Partido Socialista Francés optaron mayoritariamente por Macron y Mélenchon antes que por Hamon fue, en gran medida, por el miedo a que el voto a su candidato natural fuese un voto perdido contra la gran antagonista, Marine Le Pen. Las encuestas son en Francia un elemento fundamental, pues a la hora de tomar sus decisiones el votante analiza las opciones con más posibilidades de pasar a la segunda vuelta. En un sistema parlamentario puro, como el español, con una correlación bastante proporcional entre el voto popular y el número de escaños obtenido por cada partido, y donde no existe la segunda vuelta, el efecto del «voto útil» no se habría producido, o no al menos a ese nivel.

Un segundo factor diferencial es el ascenso de una candidatura, la de Marine Le Pen, que generaba entre los votantes socialistas un miedo movilizador, capaz de acelerar la tendencia del voto útil anteriormente comentado en detrimento de sus propias siglas. Es bastante posible que entre los votantes del PSF no fuesen empujados tanto por el entusiasmo por Macron o Mélenchon como por el rechazo a Le Pen, que no tiene semejante en España.

En tercer lugar, cabe dudar que el votante socialista español imite a su homólogo francés a la hora de acudir a un candidato centrista como Macron. A diferencia del actual presidente de la República, Albert Rivera, quien podría ser su equivalente en España, no proviene de un Gobierno socialista. Ciudadanos bascula en un espacio centrista capaz de atraer voto de PP y PSOE, pero por la configuración electoral de España está escorado hacia la derecha: apoya a más gobiernos autonómicos del PP (Murcia, Madrid, Castilla y León, La Rioja) que del PSOE (sólo Andalucía, precisamente el de Susana Díaz), además de al Ejecutivo de Rajoy. Es lógico pensar que este reparto disuadiese a muchos votantes del PSOE de buscar un refugio en Ciudadanos.

Por último, debemos mirar las preferencias de los votantes en Francia y en España. Mientras que en Francia Hamon nunca estuvo por delante en intención de voto, en España los votantes del PSOE muestran una preferencia clara por Sánchez sobre Díaz. En la última encuesta de Sigma Dos para este diario, el madrileño aventajaba en 25 puntos a la sevillana.

Para comprender lo que va a pasar en la izquierda española habrá que estar muy atentos a los siguientes pasos del nuevo secretario general del PSOE en asuntos clave como la gobernabilidad del país, la posibilidad de ser alternativa al Gobierno del PP o la cuestión catalana. Deberá, además, gestionar un partido con dos almas, cuyas bases le apoyan frente al recelo de la mayoría de los poderes territoriales. Si el PSOE quiere conocer su futuro, deberá analizar muy bien su compleja situación. Francia ya no será el espejo de sus aspiraciones ni el anticipo de sus pesadillas. Suresnes es ya historia.


Encuestas, elecciones e intención de voto en Reino Unido

Hoy se celebran las elecciones generales en Reino Unido. La campaña electoral ha estado marcada por cambiantes estimaciones de voto y discrepancias entre las encuestadoras: desde la convocatoria, la ventaja del partido conservador de Theresa May sobre los laboristas de Jeremy Corbyn se ha reducido de 20 a 7 puntos

Buena parte de los análisis apuntan a que la recuperación del partido laborista responde, al menos parcialmente, a la movilización del electorado más joven, sobre todo votantes menores de 55 años, y es aquí donde estriba la dificultad para las encuestadoras al momento de predecir los resultados: ¿en qué medida la intención de voto de los más jóvenes se traducirá en porcentaje de participación?

A continuación, analizamos algunas estimaciones, siguiendo el polls tracker de The Economist, teniendo en cuenta la intención de voto a nivel nacional en función del sexo, la edad y la clase social.

  • JÓVENES:

Representan el mayor apoyo de los Laboristas: más del 70 % de votantes jóvenes declaran su intención de votar por Corbyn. La intención de voto de los jóvenes ha oscilado a lo largo del tiempo, pero la tendencia más reciente va al alza: por encima de la media nacional en apoyo al laborismo, y por debajo de la media en apoyo a los conservadores.

En cuanto a la intención de votar por UKIP/Green/Liberal-Democrats, es residual: por debajo de la media nacional.

 

  • MUJERES:

El apoyo del colectivo femenino a los conservadores cae en el último mes. Las mujeres que declaran que votarían a los laboristas pasan de menos del 30 % al 40 % en los últimos sondeos.

 

  • HOMBRES:

Aunque durante el último mes las estimaciones han oscilado, entre los hombres prima el voto conservador, que se mantiene como la opción mayoritaria para este colectivo, con 40 puntos aproximadamente. Sin embargo, la intención de voto por los laboristas también mejora y se acerca a los 35 puntos.

Los apoyos del colectivo masculino a la UKIP/Green/Liberal-Democrats son más elevados que en los otros grupos, junto con el de votantes mayores de 60 años y los de mejores ingresos (estos últimos son el mayor apoyo de la UKIP). Sin embargo, desde enero esta tendencia de intención de voto a los partidos no mayoritarios decrece entre los hombres.

 

  • MAYORES DE 60 AÑOS:

Es el colectivo que más apoya a los conservadores, tendencia en constante crecimiento a excepción del último mes. La intención de votar a los Conservadores entre los mayores de 65 años se sitúa por encima de la media nacional, y, a la inversa, por debajo de la media nacional de apoyos al partido laborista.

 

  • VOTANTES DE ALTOS INGRESOS:

Este colectivo se sitúa muy cerca de la media representativa nacional, pero con una predominante tendencia al voto conservador. No obstante, durante el último mes aumentó  considerablemente, de 25 a 35 puntos, el apoyo a los Laboristas por parte de los votantes de mayores ingresos.

 

  • VOTANTES DE BAJOS INGRESOS:

Los datos de intención de voto de los votantes de más bajos ingresos arrojan las tendencias más llamativas: en ninguno de los otros grupos demográficos ha oscilado tanto el apoyo a laboristas y conservadores.

En julio de 2015, los laboristas se ubicaban como favoritos entre los votantes de menores ingresos. Tras las elecciones parlamentarias de ese año las posiciones se invirtieron, y volvieron a oscilar bruscamente tras la elección de Jeremy Corbyn como líder del partido laborista. Durante el último mes decreció el apoyo a los conservadores, mientras que la opción laborista se consolidó, alcanzando los 40 puntos.

Asimismo, los votantes de menores ingresos representan el sector de mayores apoyos para el UKIP, junto con los votantes mayores de 65 años. Así, en abril de 2016, antes de la celebración del referéndum sobre el Brexit, un 25 % de los votantes de menores ingresos apoyaba al UKIP (baremos que se han reducido en 15 puntos desde entonces).

Podemos decir, entonces, que desde la celebración del referéndum sobre el Brexit y el ascenso de May como Prime Minister la tendencia de apoyo a los conservadores fue creciente. Esto cambió, de modo drástico, en las últimas 4 semanas, en proporción inversa al ascenso del partido laborista en el mismo período.

En cuanto a los partidos minoritarios, vieron, en el último mes, cómo la intención de voto recogida por las encuestas les era cada vez más esquiva. En el caso de UKIP, sus apoyos se desplazaron a los conservadores.

En definitiva, las encuestas aún presentan un escenario favorable, aunque ajustado, para los conservadores de May, y debe tenerse en cuenta, además, el sistema electoral del “First-Past-The-Post” (650 circunscripciones, sin resultados proporcionales), gracias al que una diferencia de 5 puntos entre ambos partidos puede dar lugar a una mayoría absoluta.

En todo caso, resta por saber si los conservadores serán capaces de asegurarse una mayoría cómoda para gobernar, o si el resultado será suficientemente competitivo para los laboristas como para apuntalar el liderazgo de Corbyn, que retiene su mayor apoyo entre las bases del partido pero tiene una menor proyección entre los potenciales votantes laboristas. Solo nos queda esperar para conocer el resultado de estos ajustados comicios.


A tres días de las elecciones, la mayoría absoluta de May ya no es una apuesta segura

Este jueves 8 de junio se celebran en Reino Unido las elecciones anticipadas que convocó Theresa May meses atrás. La “Premier” llevo a cabo esta estrategia cuando su partido tenía 21 puntos de ventaja sobre el Partido Laborista. Sin embargo, a dos días de las elecciones, numerosas encuestas encuentran una extremada dificultad para preveer los resultados.

Con tan solo un año de diferencia entre la celebración del referéndum sobre el Brexit y estas elecciones generales, el escenario se encuentra, por decirlo recatadamente, altamente polarizado. Si a esto le sumamos los numerosos atentados terroristas que sufre el país, la tensión no deja de crecer.

Theresa May convocó las elecciones anticipadas para aumentar su mayoría, obtener un mandato propio y el refrendo a su particular versión dura del Brexit, pero no ha tenido una buena campaña. Transmite opacidad, inseguridad e indecisión. Sin embargo, Jeremy Corbyn sí que ha tenido una campaña efectiva. Durante los inicios de ésta, nadie (incluidos los medios de comunicación) apostaba por él. Se ha esforzado en transmitir sinceridad y honestidad, ideas claras y cercanía con los jóvenes. Día a día, los laboristas han ido remontando en todas las encuestas y están poniendo en peligro la mayoría absoluta de 326 escaños sobre 650 que necesitan los conservadores para salir airosos de esta situación.

A dos días de los comicios, las encuestas difieren; algunas hablan de victoria conservadora, otras de laborista y otras, de empate técnico. Esto se debe a que la “previsible” victoria Tory, depende de hasta qué punto se movilicen los jóvenes, los eurófilos y los votantes de clase trabajadora, ya que los conservadores, jubilados y euroscépticos seguro que ya lo van a hacer. Otro hecho que podría llevarnos a la sorpresa sería con cuantos apoyos laboristas cuenta May, debido a su nacionalismo inglés blanco y a la figura de Corbyn, demasiado escorada a la izquierda para algunos miembros del establishment laborista.

Para sembrar todavía más dudas, las empresas de opinión pública no se ponen de acuerdo. En la siguiente tabla podemos ver los sondeos más recientes llevados a cabo por seis encuestadoras diferentes.

Fuente: Electromanía – 8 de junio: May ya no lo tiene tan seguro

 

La dificultad estriba en la participación esperada. Más concretamente, la de los jóvenes menos interesados en política y de renta baja. Históricamente, estos votantes simpatizan con el partido Laborista, sin embargo, tienden a participar poco. El reto está en predecir cuánto exactamente. En 2015 las encuestas fallaron en parte porque sobreestimaron la participación de este grupo. A raíz de eso, la estrategia de las encuestadoras ha cambiado; ahora cada empresa de opinión está probando soluciones diferentes y por eso sus predicciones divergen. Este problema tiene similitudes con el que vivieron las encuestas en España con Podemos en 2016.

Para mostrar las diferentes estrategias de las encuestadoras podríamos hablar de 3 modelos; el modelo de Chris Hanretty, el Electoral calculus, y el de YouGov (encuestadora online). No debemos olvidar que May anticipó las elecciones con la expectativa de reforzar su dominio en la cámara y no pensando en perderlo. Por tanto, la pregunta decisiva sería: ¿lograrán los Conservadores los 326 escaños que dan la mayoría? Gran parte de las predicciones todavía ven su mayoría como el resultado más probable, pero en absoluto seguro. Veamos los diversos resultados a los que llegan las encuestadoras para poder hacer frente a la dificultad de medición que subyace de un escenario altamente polarizado.

El modelo de Chris Hanretty, profesor de la Universidad de East Anglia, asegura que los Conservadores tienen un 95% de probabilidades de lograr la mayoría. Sin embargo, se le critica la lentitud a la hora de calcular el promedio de votos y el hecho de que todavía no ha capturado el avance de los Laboristas.

El modelo Electoral calculus, otorga al partido conservador un 68% de probabilidades de ganar las elecciones, y un 20% de probabilidades de que ningún partido logre los 326 escaños.

Finalmente, la encuestadora online YouGov ha trabajado a través de 50.000 entrevistas y un modelo estadístico sofisticado. Su pronóstico asegura que los Conservadores lograrán entre 265 y 340 escaños. Asimismo, opinan que probablemente no lograrán la mayoría suficiente.

En un escenario tan hostil, es extremadamente complejo predecir dichos resultados. De esta manera, vemos como diversas empresas llegan a resultados tan dispares. Y lo más difícil de todo; ya no depende del tamaño de la muestra la probabilidad de éxito. En la era de la posverdad y la pospolítica, preveer y proyectar adecuadamente los resultados de unas elecciones, es cada día más difícil. Aunque todavía quedan 3 días para la votación, la mayoría conservadora ha dejado de ser una apuesta segura.

 

 


Pedro Sánchez logra la mayoría de los delegados y controlará el 39º Congreso

 

Pedro Sánchez, nuevo secretario general, cuenta con 532 (53,3%) delegados de los 1004 con derecho a voto. Susana Díaz logra 394 (39%) y Patxi López 78 (7,7%.).

Tras los congresillos que han tenido lugar durante el fin de semana pasado, Pedro Sánchez ha logrado hacerse con la mayoría absoluta de cara al 39º Congreso Federal del PSOE, el cual se celebrará del 16 al 18 de junio.

Según datos provisionales que ha cedido el propio partido al periódico El Mundo, Sánchez cuenta con 532 de los 1.004 delegados de la organización con derecho a voto, el 53,3% del total. Susana Díaz sólo ha logrado 394, el 39%; y Patxi López, 78, el 7,7%. Vemos así como el nuevo Secretario General podrá influir en la mayoría del cónclave que elegirá durante el 39º Congreso, tanto la dirección como la línea política del PSOE durante los próximos años.

La exitosa estrategia de los sanchistas consistió en buscar listas de unidad en las diversas provincias. Y parece ser que dio buen resultado. Las tres listas –la de Sánchez, Díaz y López- han logrado que se elija a un porcentaje similar al conseguido el domingo 21 en las urnas, con una leve ventaja a favor de Pedro Sánchez, que ganó las primarias con un 50,3% de los votos, según el resultado definitivo, y tendrá a un 53,3% de los delegados. Además de los 1.004 delegados con derecho a voto, serán delegados sin derecho a voto 16 representantes de colectivos sociales y 15 de Izquierda Socialista.

Según el periódico El Mundo, distintos miembros del equipo de Sánchez se mostraron ayer muy satisfechos con los resultados. Aseguraron que, a partir de ahora, el PSOE ha de empezar a caminar en torno a un nuevo proyecto de mayorías que se consolidará en el Congreso Federal. Las mismas fuentes apuntaron que gran parte de los 78 delegados afines a López han garantizado que darán su apoyo al secretario general y no plantearán «batallas estériles». «El resultado ha sido tan contundente e inapelable que no ha sido demasiado complejo conseguir reproducir la mayoría de las urnas en el congreso», explicaron.

En lo que tiene que ver con el debate interno que podríamos calificar en términos de integración o ruptura, se evidencia que prima la integración. En casi todas las provincias españolas, los congresos provinciales han tenido listas únicas a las que se han trasladado los resultados de las primarias. Sin embargo, ha habido problemas y al final hubo varias listas en Huelva, Salamanca, Pontevedra o Álava. En otras, fue muy difícil acordar listas de consenso, pero se ha conseguido.

Con estos números, Sánchez se garantiza la mayoría absoluta y el control del cónclave, en el que espera que su nueva Ejecutiva Federal salga apoyada por más del 70% de los delegados. Como explican personas de la máxima confianza de Sánchez, la dirección que saldrá del cónclave de junio será «la Ejecutiva de Pedro Sánchez» y no «la Ejecutiva de los barones encabezada por Sánchez», que fue lo que se aprobó, apuntan, en el congreso de 2014, cuando Susana Díaz apoyó al ex diputado madrileño para dirigir el PSOE. Varios secretarios generales regionales, como el valenciano Ximo Puig, el castellano-manchego Emiliano García-Page, o el castellanoleonés, Luis Tudanca, han renunciado a ser delegados en el congreso.

La federación más numerosa, la andaluza, se resistió hasta el final a hacer listas de integración, pero finalmente trabajó también por la unidad en la gran mayoría de las provincias. Los congresillos andaluces han elegido a los 255 delegados. La única provincia donde no hubo integración fue Huelva, donde la Plataforma de Apoyo a Pedro Sánchez denunció que los criterios establecidos «impedían la posibilidad de una participación proporcional de la militancia de base». Por eso, los militantes afines al líder del PSOE se desvincularon «absoluta y rotundamente» de la lista aprobada.


El PSOE busca líder y proyecto

 

 

Este domingo 21, tendrán lugar las primarias del PSOE. Ese día tendrá lugar la elección del futuro Secretario General del partido, acontecimiento de vital importancia dentro de la formación que determinará cual de los tres candidatos –Patxi López, Pedro Sánchez o Susana Díaz- liderará el PSOE.

Es la segunda vez en la historia del partido que éste elige a su Secretario General a través de voto directo. Hasta 2014, eran los propios delegados los que tenían capacidad de voto. Éste método se inauguró hace tres años cuando fue escogido Pedro Sánchez frente a Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias.
El 21 de mayo podrán votar los cerca de 190.000 militantes del partido a uno de los tres candidatos. El PSOE no ha aceptado el voto telemático, por lo que la elección será en cada agrupación. Fuentes socialistas sostienen que no se ha encontrado una fórmula que dé garantías al voto electrónico y que el más seguro es el presencial “secreto y en urna”.

Entre las candidaturas encontramos tres; el exsecretario general Pedro Sánchez, la Presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz, y el exlehendakari Patxi López.

Susana Díaz parte como favorita al contar con la mayoría de apoyos del aparato y ser la líder de la federación más potente, Andalucía, con unos 45.000 afiliados. La apoyan los líderes regionales de la Comunidad Valenciana (Ximo Puig), Extremadura (Guillermo Fernández Vara), Asturias (Javier Fernández) y Castilla-La Mancha (Emiliano García-Page). Además, cuenta con el respaldo de la vieja guardia (Felipe González, Alfonso Guerra, José Luis Rodríguez Zapatero, José Bono, José Blanco, Alfredo Pérez Rubalcaba, Elena Valenciano etc.).

Sánchez se ha proclamado como el candidato de las bases. Su equipo confía en los miles de militantes anónimos y la sensación es que puede batallar duramente contra Díaz. No hay ningún barón a las órdenes de Sánchez, pero esperan ganar en autonomías como Cataluña, Castilla y León y Galicia. Sí tiene a federaciones provinciales detrás como Valencia -la segunda más grande después de Sevilla-, Valladolid y Albacete. Entre sus apoyos están la mayoría de los diputados del ‘no’ (Zaida Cantera, Odón Elorza, Sofía Hernaz…). Y también le acompañan en este viaje referentes socialistas como Cristina Narbona y Josep Borrell.

López tiene el respaldo de los líderes regionales que en su día apoyaron a Sánchez en el Comité Federal: Francina Armengol (Baleares), María Chivite (Navarra), Idoia Mendia (País Vasco), Rafael González Tovar (Murcia) y Sara Hernández (Madrid), Asimismo, entre sus respaldos están antiguos colaboradores ‘sanchistas’ como Óscar López y César Luena.

En lo que tiene que ver con el debate de las ideas, la propuesta ideológica, podemos identificar las siguientes claves; Sánchez fue el primero en presentar su documento ideológico base. Entre otros asuntos, defiende “alianzas de progreso” -llegar a entendimientos con Podemos- y la plurinacionalidad del Estado. Asimismo, quiere un partido donde tengan más poder las bases y que las gestoras no puedan durar más de tres meses.

López también ha presentado un documento titulado Más de cien propuestas concretas. Entre sus iniciativas, quiere primarias en el partido a doble vuelta. Apuesta asimismo por “atraer la centralidad política española, donde está la mayoría, a una izquierda coherente, consecuente y eficaz”.

Díaz no ha presentado ningún documento a la espera de iniciar oficialmente su carrera a las primarias. Muchos en el PSOE dan por hecho que podría asumir la ponencia política encargada por la Gestora del PSOE a Eduardo Madina. El texto tiene como principal novedad intentar restaurar aquellos elementos de autogobierno de Cataluña que resultaron dañados por la sentencia del TC y vuelve a defender la necesidad de una reforma Constitucional.

Es necesario resaltar que el ganador de estas primarias no será –por medio de ésta votación- el candidato a las próximas elecciones. Para elegir al candidato electoral, el PSOE lleva a cabo las primarias abiertas para candidato, en las cuales pueden votar los militantes y también los ciudadanos que lo deseen.

Una vez que los afiliados hayan expresado su deseo sobre quién debe ser el secretario general del PSOE se celebrará el congreso en el que los delegados votarán los documentos políticos (XXXIX Congreso), los estatutos y los nuevos órganos de dirección –los delegados no tendrán que ratificar al vencedor puesto que los militantes disponen de plena potestad para elegir a su secretario general después de la modificación de los estatutos aprobados hace casi tres años-. La fecha de celebración del 39º Congreso está prevista para los días 16, 17 y 18 de junio.

Sin embargo, cabe la posibilidad de que en el 39º Congreso no se ratifique al recién electo Secretario General. Esto se debería a que, en un primer momento, el 21 de mayo se elige la figura del Secretario, pero no tanto sus propuestas. Sin embargo, en el 39 Congreso, lo que vota realmente es la propuesta concreta del Secretario General. Por tanto, puede ser que en las primarias gane un líder, pero que en el 39º Congreso no se le ratifique. Para saber el resultado tendremos que esperar. Éste domingo 21 ya podremos saber el resultado de las primarias, y con éstos ya tendríamos alguna pista que arrojará algo de luz de cara al siguiente hito del partido; el 39º Congreso del PSOE