Seis de cada 10 españoles a favor de cerrar las centrales de carbón y las nucleares

¿Están los ciudadanos españoles a favor del cierre de las centrales de carbón en España? Según la encuesta de Sigma Dos realizada para El Mundo, un 62% de la población apoyaría el cierre de las centrales de carbón, frente a un 24% que se opone.

La preferencia por el cierre de las centrales se concentra en los tramos de edad que van de los 18 a los 65 años, franja a partir de la que las preferencias se igualan. Los resultados también arrojan diferencias en los apoyos según el partido político al que el entrevistado votó en las últimas elecciones. Así, los votantes de Unidos Podemos son quienes más apoyan el cierre de las centrales de carbón, un 80,6%, y los del Partido Popular quienes se muestran más indecisos, 55%.

 

 

La mayor parte de los entrevistados se muestran partidarios de que el país cumpla los objetivos de la Cumbre del Clima de París, y un 90% considera prioritario que España reduzca sus emisiones contaminantes.

El nuevo proyecto normativo sobre cierre de centrales elaborado por el Ministerio de Energía establece que si los propietarios deciden cerrar una instalación, primero deberán convocar una subasta pública, por si hubiera otro agente interesado en su operación. En el caso de la central de Garoña, un 58% de los encuestados considera «bueno» o «muy bueno» el cierre y un 61% considera que se debería «acelerar» su desmantelamiento.

 

 

Por otro lado, casi un 72% cree que el cierre debería extenderse de manera «ordenada» al conjunto del parque nuclear español, compuesto por siete reactores. En este caso, un 76 % de los jóvenes de entre 18 y 29 años apoyaría más directamente la clausura de toda la energía nuclear, mientras que el apoyo es menor entre los mayores de 65 años (61,8%). También en este aspecto los votantes de Unidos Podemos son quienes más decididamente apoyan el cierre, 86,3%, y los del PP los que menos, 61,4%.


El 64% de los españoles se opone a reformar la Constitución para permitir la independencia

El pasado 1 de diciembre, con motivo del día de la Constitución, ha tenido lugar una jornada en la sede de Sigma Dos para dialogar e intercambiar opiniones sobre la reforma de la Carta Magna.

Participaron representantes de los principales partidos políticos, entre ellos José Enrique Serrano (PSOE), Francisco Martínez (PP), Ignacio Prendes (C’s), Íñigo Errejón (UP), los catedráticos Fernando Vallespín, Javier García Roca, Antonio Rovira y Lucía Méndez, periodista del diario El Mundo.

El debate comenzó con los resultados del sondeo de Sigma Dos para El Mundo, realizado entre el 23 al 29 de noviembre con 900 entrevistas telefónicas a nivel nacional: ¿los españoles consideran necesaria una reforma de la constitución? Una mayoría contundente, el 61,6% de los encuestados, considera necesaria la reforma, en tanto que es minoritaria la posición contraria a los cambios, un 23,7%. Sin embargo, un 68,5% cree que los partidos políticos no se pondrán de acuerdo para modificar el texto constitucional, frente a solo un 19% tiene confianza en que las formaciones políticas sean capaces de acordar la reforma.

 

 

Los más entusiastas con el cambio son los votantes de Podemos y el PSOE, quienes a su vez son, también, los más pesimistas sobre la posibilidad de que el cambio llegue a ser una realidad.

Uno de los datos más significativo del sondeo es que la mayoría de los votantes del PP, un 48,9%, es partidaria de la reforma constitucional. Los electores de Ciudadanos, un 71%, apuestan con claridad por los cambios.

 

Ignacio Prendes (C’s), Íñigo Errejón (UP), Lucía Méndez (El Mundo), José Miguel de Elías, Rosa Díaz, Miguel Ángel Simón, Francisco Martínez (PP),
Javier García Roca, José Enrique Serrano (PSOE) y Fernando Vallespín durante el desayuno en la sede de Sigma Dos.

 

También son mayoría los partidarios de la reforma que rechazan modificar la Constitución para permitir la celebración de un referéndum de independencia. El 63,8% de los españoles se oponen a esta iniciativa, defendida por los partidos independentistas y por Unidos Podemos, aunque con matices.

Los electores de PP, PSOE y Ciudadanos son claramente contrarios al referéndum -en porcentajes superiores al 70%, que en el caso del PP llegan al 85,4%-, mientras que el 60% de los que votaron a Podemos sí aceptaría un referéndum de independencia.

La reforma del Estado autonómico, única posibilidad que, de momento, está abierta en una comisión de estudio parlamentaria, evidencia una división más compleja en la sociedad española. Mientras que el 32,7% de los encuestados pide que el Estado recupere competencias que ahora están en manos de las comunidades autónomas, el 27,4% quiere otorgar más autogobierno a las autonomías, y un 20,8% es partidario de dejar las cosas como están. Más estado demandan los electores de PP y Ciudadanos, mientras que los votantes socialistas están más divididos

 


TRUMP Y LA OPINIÓN PÚBLICA NORTEAMERICANA UN AÑO DESPUÉS

Al cumplirse un año de su elección, Donald Trump se ha convertido en el presidente que obtiene una peor valoración de la historia reciente de EEUU, sin embargo, mantiene una amplia base entre los votantes republicanos que le llevaron a la Casa Blanca.

El 8 de noviembre se cumplía el primer año de las elecciones que llevaron a Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y no han faltado balances de lo hecho y lo no hecho, de los compromisos cumplidos e incumplidos. En estas líneas prestaremos atención a otro aspecto, la evolución de la opinión pública en este primer año de la presidencia de Trump. Un aspecto que cobra mayor relevancia si consideramos que queda algo menos de un año para las elecciones de mitad de mandato, en la que se renovará la cámara de representantes y un tercio del senado, que serán decisivas para el resto de la presidencia de Donald Trump.

Es cierto que, en política, ese año que queda hasta las elecciones de midterm es una eternidad, pero también lo es que los doce meses que han transcurrido desde su elección, parecen haberse consolidado ciertas tendencias en la opinión pública que nos pueden dar una imagen cabal de la evolución de la presidencia de Trump.

 

En primer lugar, si atendemos a las cualidades personales que, en opinión de los ciudadanos, definen a Donald Trump como presidente nos encontraremos –tal y como se puede ver en el gráfico 1- que en estos doce meses la valoración de Donald Trump presenta una caída casi generalizada. De las once variables estudiadas por Gallup, cae en nueve, mantiene la valoración en una (“competitivo”), y sube solo en una (“Preocupación por los individuos”). Una bajada aún más llamativa si consideramos que, prácticamente en todas las variables, ya presentaba un punto de salida muy bajo.

Si en el momento de su elección solo un 27% consideraba que estaba preparado para ser presidente, ahora esa cifra ha bajado al 22%. Si en 2016 un 62% consideraba el entusiasmo como un rasgo definitorio de Donald Trump, ahora lo hace un 53%. De hecho, de las once cualidades valoradas, Donald Trump solo alcanzaba el aprobado en dos, “competitividad” y “entusiasmo”, y solo en la primera se mantiene estable. El único aumento de valoración se ha producido respecto a la “preocupación por los individuos”, donde pasa de un 19 a un 31%.

 

 

Como cabía esperar, esa negativa valoración de las capacidades del presidente ha tenido un reflejo en el índice de aprobación de la opinión pública. Como se puede ver en el gráfico 2, Trump ha pasado de un 45% de aprobación al iniciar su mandato a un 38%. Siete puntos en un año no es poco, pero la justa medida de su situación la tendremos si comparamos su registro con los presidentes anteriores.

El gráfico 2 muestra que Donald Trump ya partía de una valoración más baja que sus predecesores. En enero de 2016 se encontraba a cinco puntos de Reagan o GH Bush, y algo más alejado de Clinton, Carter y Obama. Al cabo de 10 meses, esas diferencias se han acentuado y los cinco puntos de enero se han convertido en diez. Esa es la distancia que le separa del segundo presidente peor valorado.

 

 

Aún más claro se ve si comparamos el balance neto (% que le aprueba – % que le desaprueba) del presidente Trump con el de sus predecesores. En el gráfico 3 se puede comprobar que, al menos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Donald Trump es el único presidente que presenta un balance negativo en sus índices de aprobación un año después de ser elegido. Su distancia con el segundo peor valorado, Bill Clinton, es de 24 puntos y su distancia con el presidente republicano peor valorado en su primer año, Ronald Reagan, asciende a 37 puntos.

 

 

Si pasamos de la comparación general al detalle particular podemos comprobar además que esa pauta descendente se mantiene entre los diferentes grupos de población. Lo que se observa en el gráfico 4 es una caída prácticamente generalizada independientemente del grupo social al que miremos. Cae si nos fijamos en la edad, en ingresos, en género o en nivel educativo. De los trece grupos examinados, no hay ninguno en el que presente un balance positivo.

 

 

Aún más importante, como refleja el gráfico 5, el apoyo a Trump parece estar empezando a resentirse entre los propios votantes republicanos. En estos doce meses, el Presidente de EEUU ha perdido 8 puntos de intención de voto entre la base republicana, exactamente el mismo porcentaje que ha perdido entre los votantes independientes. Dicho lo anterior, Donald Trump sigue manteniendo un amplísimo apoyo, descendente pero superior al 80%, entre la base de votantes republicanos que le llevaron a la Casa Blanca. No se ha producido el desplome que muchos pronosticaron, sí una caída o un desgaste sostenido.

 

 

Más interesante aún es observar el detalle de sus apoyos por ubicación partidista. Si pedimos a los electores que sitúen su nivel de apoyo en una escala de 0 a 100, nos encontraremos con unas posiciones muy polarizadas en los extremos. Casi tres de cada cuatro demócratas sitúan su apoyo a Trump en valores entre el 0 y el 20 mientras que la mitad de los republicanos le dan un apoyo total y 8 de cada diez republicanos le dan un apoyo alto. Apenas queda espacio en los sectores intermedios ante una opinión pública que se ha polarizado considerablemente.

 

 

En conclusión, tras un año de su elección, Donald Trump es el presidente estadounidense peor valorado de la era contemporánea. Sin embargo, mantiene un alto –aunque decreciente- apoyo entre la base republicana que le llevo a La Casa Blanca. Por otra parte, la percepción generalizada de que estamos ante lo que en EEUU denominan una presidencia divisiva encuentra acomodo en una opinión pública que –entre un rechazo frontal y un apoyo elevado- se ha polarizado entorno a la figura del actual presidente.


Cataluña: las encuestas son la radiografía de un momento. Análisis de Sigma Dos en El Mundo

José Miguel de Elías, director de Investigación y Análisis de Sigma Dos, ha sido entrevistado por El Mundo sobre otro de los grandes temas de las próximas elecciones autonómicas: hasta qué punto pueden predecirse los resultados en unas elecciones anómalas como esta.

Según De Elías, el único elemento incontestable a tener en cuenta es la decisión de los ciudadanos que usualmente se abstienen, porque todo indica que la participación en estas autonómicas será histórica.

Para el director de Análisis de Sigma Dos, se olvida a menudo que un sondeo de intención de voto es “fotografía del momento en el que se realiza”, no el predictor de una situación futura que, probablemente, cambiará, más aún teniendo en cuenta que el voto de los indecisos será crucial para la elección.

Nota completa aquí.


Podemos pierde casi un tercio de sus electores y es adelantado por Ciudadanos

En el contexto actual, con el trasfondo de la situación catalana, el tablero demoscópico se mueve. Unidos Podemos pierde casi seis puntos -una pérdida del 27,5 % de los votos, casi un tercio- respecto a lo que obtuvieron en las  generales de junio de 2016. En relación a aquellos comicios, suben PSOE y Ciudadanos  (3,3 y 3,6 puntos, respectivamente), y el PP experimenta una leve caída de 1,6 puntos.

Unidos Podemos conseguiría  el 15,3% de los sufragios frente al 21,1% que logró en las elecciones generales de junio de 2016. También cae en relación al sondeo de Sigma Dos publicado por El Mundo el pasado mes de septiembre, donde a su vez había bajado hasta el 19,5% de intención de voto.

Los votantes premian la postura de Ciudadanos y PSOE, dos fuerzas constitucionalistas. La formación naranja logra al aumentar su intención de voto respecto a los comicios de 2016 en más de un 25%. Si en las generales del año pasado obtuvo un 13,1% de los sufragios, ahora conseguiría un 16,7%. 

Los votantes también premian al PSOE con 3,3 puntos más en intención de voto respecto a junio de 2016. De celebrarse ahora las elecciones generales, los socialistas conseguirían el 26% de los sufragios frente al 22,7% que obtuvieron hace 14 meses.

Verían acortada así su distancia respecto del PP a sólo 5,4 puntos, prácticamente la mitad de la ventaja que les sacaron los populares en las últimas elecciones. Lejos queda la posibilidad del sorpasso de Podemos a los socialistas: ahora son estos los que se distancian de los morados en más de 10 puntos.

Por su parte, el PP va recuperando poco a poco el pequeño descenso que registró tras las generales. Ahora, según el sondeo, obtendría el 31,4% de los votos. Volvería ganar las elecciones pero necesitaría una coalición parlamentaria para formar gobierno.


Solo un 33,5% de los catalanes son partidarios de la independencia, según encuesta de Sigma Dos para El Mundo

El apoyo a la independencia de Cataluña cae: solo un 33,5% de los catalanes son ahora partidarios de la secesión de esa comunidad autónoma, según el trabajo de Sigma Dos para El Mundo.


El trabajo también recoge un cambio importante en el conjunto de España: por primera vez, hay más partidarios de la realización de una consulta legal y pactada con el gobierno, un 57,4%, frente al 37,9% de quienes se oponen.
Asimismo, ni los catalanes ni el resto de españoles creen que el llamado “procés” culminará en la independencia efectiva de Cataluña. Así, entre los catalanes, el 36,6% cree que existe “alguna posibilidad”, pero un mayoritario 55,8% cree que nunca se producirá. Entre el resto de los españoles, el 22,6% considerá que existe posibilidad de que se produzca la independencia, frente a más de dos tercios, el 71,5%, que considera que no.


La continuidad de Cataluña dentro de España suscita otra serie relacionada de opiniones. Por ejemplo, un 33,8% de los catalanes preferiría más autogobierno para la comunidad autónoma, y un 19,3% se inclina por mantener la situación actual. Preguntados sobre eventuales situaciones de violencia, un 60 % de los catalanes temen que se produzcan.
El sondeo se realizó entre el 23 y el 26 de octubre, día en que el Parlament votó a favor de la formación del “Estado independiente y soberano” de Cataluña. Además del descenso del apoyo a la independencia, la encuesta también detectó una caída importante del bloque de partidos independentistas, tal como reflejábamos en un post anterior.

 


El 55,5% de los catalanes, contrarios al 155 frente al 32,5% que sí es partidario

Los ciudadanos catalanes son menos favorables que los del conjunto del resto de España a la aplicación del 155, aunque un porcentaje significativo sí lo considera positivo. En concreto, es el 55,5% de los catalanes quienes se oponen frente al 32,5% que sí ve bien su uso. Del conjunto de la población catalana, el 21% hubiese preferido incluso que el citado artículo se hubiera aplicado antes; el 11,5% piensa que se está aplicando en el momento oportuno.

Los votantes catalanes del PP y Cs están en su mayoría en favor de aplicar esta disposición: un 69% y un 75,3% respectivamente lo apoyan. Es decir, los votantes de C’s son por 6 puntos más partidarios que los del PP en la aplicación del artículo. Un 49,7% de los votantes del PSC están en contra, pero cabe resaltar que un nada desdeñable 40,6% de los votantes de este partido sí se muestra favorable.

Los votantes de JxS  rechazan el 155 de forma casi unánime (93,6%), casi al igual que los de la CUP (88,7%). En CSQEP (la coalición donde está Podemos) el sentimiento mayoritario también es de rechazo: un 67,9% se opone a él frente a un 22,3% que lo apoya.

También en Cataluña, los ciudadanos se inclinan por una aplicación más limitada del 155. El 34,9% piensa que la propuesta del Gobierno actúa sobre demasiadas áreas; el 18,8% cree que es adecuada y el 14,4% considera que debería ser aún más intenso.

Los soberanistas ante las elecciones

Los votantes de todos los partidos son favorables a una convocatoria electoral, menos los de la CUP, entre los que el 66,5% prefiere que no haya comicios. Los que recuerdan haber votado a Junts pel Sí están totalmente divididos en dos bloques prácticamente iguales: el 45,8% no quiere que haya comicios frente al 45,3% que sí son partidarios de las elecciones.


El 60,7% de los ciudadanos en el conjunto de España, partidarios del 155

El 60,7% de los ciudadanos españoles son partidarios de aplicar el 155, según la encuesta de Sigma Dos para El Mundo. De esa amplia porción, un 39,8% del total, considera que debería haberse aplicado antes para acabar con la insurrección del Gobierno de la Generalitat. El 20,9% considera, sin embargo, que se está aplicando en el momento oportuno. La oposición al 155 se cifra en menos de uno de cada tres encuestados en toda España, el 27%.

Por recuerdo de voto, son los votantes del PP los más proclives a aplicar el 155: un 84,8% lo ve bien, seguidos de los votantes de Ciudadanos, que respaldan la decisión en un 81,7%.

Son los votantes de izquierdas los menos favorables a la aplicación del 155. En el PSOE, sin embargo, aún son mayoría los que creen que la situación ya ha llegado a tal punto que hay que aplicar el 155 para forzar al Gobierno de Cataluña a cumplir la ley: el 55,8% de los votantes socialistas vería bien la medida, frente al 26,1% que piensa que no debería haberse activado.

En Podemos sí son mayoría los que preferirían que no se apruebe el 155, aunque se percibe una cierta disparidad de opiniones: un 54,7% no lo ve bien, frente a un 35,4% que considera adecuada la aplicación de este artículo de la Constitución. Es decir, más de uno de cada tres votantes de Podemos está en total desacuerdo con la posición oficial del partido.

 


El independentismo perdería la mayoría absoluta, según encuesta de Sigma Dos para El Mundo

El independentismo perdería la mayoría absoluta en el Parlament de Cataluña si los comicios se celebraran ahora: ERC, el PDeCAT y la CUP sumarían 65 diputados, 7 menos de los que tenían hasta la disolución del Parlament, y 3 menos de los 68 necesarios para la mayoría absoluta.

 

 

Son los resultados de la encuesta de Sigma Dos para El Mundo, que se publica hoy y se realizó entre el 23 y el 26 de octubre, día en que el Parlament votó a favor de la formación del “Estado independiente y soberano” de Cataluña. La muestra ha sido de 1.000 entrevistas en toda Cataluña, y sus resultados muestran un vuelco en la política catalana y, también, una serie de incógnitas.

La principal: ¿se presentarán los partidos soberanistas? Esquerra Republicana, si se presentara, ganaría unas elecciones autonómicas por primera vez, con un 26,4% de los votos y entre 41 y 43 escaños. Aún así, la caída del PDeCAT y la ya anunciada no presentación de la CUP, indica que los independentistas no podrían volver a tener mayoría absoluta en el Parlament.

El PDeCAT, antigua Convergència Democràtica de Catalunya, sería el quinto partido en número de votos, con un 9,8%, aunque, por la ley electoral, podría ser el cuarto por número de diputados.

La segunda gran incógnita es si los partidos independentistas concurrirían a las elecciones en alguna forma de frente unido como Junts pel Sí, que obtuvo 62 diputados en 2015. Si ese escenario se produjera, la coalición caería considerablemente, obteniendo entre 54 y 58 diputados.

Por su parte, la CUP, que sorpresivamente obtuvo un 8,2% de los votos y 10 escaños en las elecciones de 2015, se quedarían en 6,3% y 7 escaños. La formación antisistema perdería, así, buena parte de la tracción que ha tenido en la política catalana de los últimos dos años.

El bloque independentista en su conjunto se quedaría en el 42,5% de los votos, más de 5 puntos por debajo de 47,7% que obtuvieron en las autonómicas de 2015.

Un nuevo escenario

Los partidos constitucionalistas, Ciudadanos, PSC y PP, crecerían hasta el 43,4% de los votos, lo que supondría 10 diputados más.

La subida más importante es la del PSC, cuyo líder, Miquel Iceta, ha jugado un papel importante en las últimas semanas, en la búsqueda de una salida a la crisis política catalana: el PSC obtendría un 15,1% de los votos y entre 4 y 6 diputados más, hasta alcanzar los 22, remontando así el peor resultado de su historia en las autonómicas de 2015.

Ciudadanos, con Inés Arrimadas al frente, consolidaría su segundo lugar en el Parlament, sumando entre 1 y 3 diputados a los 35 actuales.

El PP de Xavier García Albiol, que repetirá como candidato, es el partido con menos oscilación: obtendría un 8,7% de los votos, dos décimas por encima de lo que obtuvo en 2015, e incluso podría perder un diputado.

Otro dato relevante del trabajo de Sigma Dos es la posición en que queda Catalunya en Comú, el espacio de la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, junto a sectores de Podemos, que está representado con 11 diputados en el Parlament con las siglas Catalunya Sí que es Pot. En este nuevo escenario, obtendría un 11% de los votos, 2,1% y 2 diputados más que en las elecciones de 2015, y tendría la llave para que uno de los dos bloques, independentista o constitucionalista, formara gobierno.

 


Se triplica la preocupación por Cataluña, pero sigue a mucha distancia del paro y la corrupción

El Centro de Investigaciones sociológicas ha publicado su Barómetro de Opinión del mes de septiembre. Como viene siendo habitual, los primeros puestos entre las preocupaciones de los españoles están ocupados por el paro (mencionado por el 69’5%), la corrupción (38%), los problemas económicos (21,7%)  y la política (20,7%); Sin embargo, este barómetro arroja algunas novedades especialmente relevantes.

En primer lugar, por el calibre del ascenso, el CIS registra un considerable aumento de la preocupación por el terrorismo internacional, que ha subido más de 11 puntos hasta situarse, en opinión de los ciudadanos, como el quinto problema del país. Hay que tener en cuenta que el trabajo de campo se hizo pocos días después de los atentados de Cataluña y el barómetro recoge el enorme impacto que esos hechos tuvieron en la opinión pública.

Igualmente relevante, y especialmente interesante por la actualidad, es que se ha triplicado el porcentaje de la población que considera la situación en Cataluña como uno de los mayores problemas de España, pasando del 2,6% al 7,8%, y ya se ubica en el noveno puesto entre los principales problemas de España. No hay que olvidar, sin embargo, que el trabajo de campo de este barómetro se realizó en las dos primeras semanas del pasado mes y, por lo tanto, aunque marcado ya por el inicio del proceso que llevaría al 1-O,  no mide el efecto que haya podido tener esa jornada en la opinión pública.

También entre los cambios más destacados encontramos que la preocupación por la corrupción sigue su caída, pasando del 45,3 de julio al 38%, aunque mantiene su segundo puesto entre las principales preocupaciones de los españoles.

La lista de los que los españoles consideran los diez principales problemas del país quedaría del siguiente modo:

1-  Paro 69,5%
2-  Corrupción 38%
3-  Economía 21,7%
4-  Clase política 20,7%
5-  Terrorismo internacional 15,6%
6-  Sanidad 9,7%
7-  Educación 8,4%
8-  Problemas sociales 7,9%
9-  Independencia  Cataluña 7,8%
10- Calidad del empleo 7,5%

Respecto a las variaciones entre algunos de los principales problemas, en el siguiente gráfico se pueden comprobar algunos de los movimientos más destacados:


El indicador de confianza del consumidor cae 5.5 puntos en el último mes

El CIS ha publicado hoy el adelanto del Indicador de Confianza del Consumidor del mes de septiembre, que se sitúa en 103,2 puntos. El dato de septiembre supone una caída de 5,5 puntos respecto al dato del mes de agosto. Sin embargo, la evolución interanual refleja un ascenso de 12 puntos respecto al mes de septiembre del pasado año.

 

Según el adelanto del CIS, la caída se da en las dos variables del indicador (situación actual y expectativas) si bien la mayor parte del retroceso se produce en la valoración de la situación actual con una caída de -9,6 puntos respecto al -1,6 de retroceso en las expectativas de los consumidores. También es destacable que el retroceso del último mes lleva al Índice de Confianza a valores que no conocía desde el mes de abril y que, en el caso de la valoración de la situación actual, cae por debajo de los 100 puntos, un umbral que superó en el mismo mes de abril.

Entre las razones de la caída en la valoración de la situación actual, el CIS pone de manifiesto que es el resultado del retroceso en sus tres componentes. Así, la valoración de la evolución de la economía retrocede 10,9 puntos, la valoración de la evolución de la situación de los hogares cae 5,7 puntos y la percepción de las posibilidades del mercado de trabajo pierde 12,2 puntos en el último mes. Una vez más, hay que señalar que, pese a la caída del último mes y como se ve en el siguiente gráfico, las tres variables muestran valores interanuales positivos.

 


El 62% de las mujeres cree peligroso tomar algún medicamento para no tener la regla.

La Sociedad Española de Contracepción (SEC) y Fundación Española de Contracepción (FEC) presentó a los medios de comunicación la encuesta nacional realizada bajo la denominación “Análisis del uso de métodos anticonceptivos y su impacto en la mejora de la calidad de vida”. El encuentro informativo se desarrolló en el Aula Ramón y Cajal del Colegio Oficial de Médicos de Madrid, coincidiendo con la celebración, por décimo año consecutivo, del Día Mundial de la Anticoncepción. Los doctores José Vicente González Navarro, Presidente de la Fundación Española de Contracepción (FEC), y José Ramón Serrano Navarro, Presidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC) presentaron el estudio.

El trabajo de campo se desarrolló entre el 11 y el 27 del mes de julio por Sigma Dos y alcanzó a 1.800 mujeres de 14 a 49 años. Este sondeo fue encargado por el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva de la SEC y por la FEC. La distribución de la muestra fue proporcional al reparto real de la población, con un sistema de ajuste por cuotas de edad, siendo la selección última de las entrevistas totalmente aleatoria, lo que permite ofrecer datos representativos a nivel nacional.

Opiniones sobre la regla

El 73,8% de las mujeres en edad fértil está total o bastante de acuerdo con la afirmación de que la regla es un proceso de desintoxicación necesario. Esta opinión se mantiene por encima del 70% en la mayoría de los casos y es más habitual entre las mujeres de 30 a 34 años, las extranjeras y las de menor nivel de ingresos.

En ese sentido, el 69,2% no haría nada para dejar de tenerla a pesar de las molestias que le acarrea.

Por otra parte, el 68,4% comparte la idea de que al tomar anticonceptivos es necesario llevar a cabo periodos de descanso.

En línea con alguna de las opiniones anteriores, el 62,1% de las mujeres está de acuerdo con que es peligroso tomar algún medicamento o anticonceptivo para no tener la regla.

Aunque algo más de un tercio de las mujeres se muestra de acuerdo con la idea de que no tener la regla durante la época fértil puede adelantar los síntomas de la menopausia, respecto a esta cuestión predomina una mayor falta de información que lleva a que el 41,2% no se posiciona.

Por último, más de la mitad de las mujeres (57,2%) no comparte la afirmación de que se pueda prescindir del sangrado de la regla sin ver afectada la salud.


Rosa Díaz en Audiencia Abierta: “la figura del Rey ha salido muy reforzada”

Rosa Díaz (Directora General de Sigma Dos) intervino en el programa Audiencia Abierta (TVE) comentando los resultados obtenidos en el último sondeo de la encuestadora, sobre todo aquellos que tratan la percepción de la ciudadanía sobre el conflicto de Cataluña, y la presencia del Rey en la manifestación de Barcelona.

El programa, emitido el pasado sábado, mencionaba diversas encuestas que reflejan la preocupación social por esta crisis de estado.

Para el conjunto de la sociedad española, el referéndum genera no sólo problemas legales, sino también rechazo. Según la última encuesta de Sigma Dos para El Mundo, el 60,3% está en contra de que se permita. El 29,1% está a favor y un 10,9% no sabe o no contesta.

Rosa Díaz interpreta estos resultados como signo de que la sociedad española confía en sus instituciones y en el Estado de Derecho.

Sigma Dos también analizó la presencia del rey en la manifestación tras los atentados de Barcelona. “La respuesta social es clara; el 81% de la sociedad se ha mostrado favorable o muy favorable a la presencia del rey en la manifestación. La figura del Rey ha salido muy reforzada”, asegura Rosa Díaz. La directora de Sigma Dos también llama la atención sobre un hecho curioso; cómo el apoyo social sobre este tema ha sido tan amplio, que incluso votantes pertenecientes a Unidos Podemos muestran un porcentaje de apoyo que ronda el 60%.

 

Puede ver la intervención de Rosa Díaz en Audiencia Abierta en el aquí, a partir del minuto 09:00.

 


La mayoría piensa que tenemos igual o mejor capacidad para prevenir atentados

42,6% de los españoles piensa que contamos con la misma capacidad que otros países europeos para prevenir atentados, pero el 33,9% considera que estamos mejor preparados para evitarlos.  En sentido opuesto, el 13,9% de la población opina que nuestra capacidad preventiva ante posibles atentados es menor a los de otros países europeos.

Sin embargo, el 58% de la población cree que es probable que en los próximos meses se produzca en algún otro lugar de España un atentado similar al ocurrido en Barcelona.  En concreto. El 18,6% piensa que es muy probable que esto suceda y el 39,4% cree que es bastante probable. Por otra parte, el 21,7% de los españoles piensa que es poco probable que se repita otro atentado en nuestro país, aunque no lo descarta; y sólo el 7,7% cree que no es nada probable.

A pesar de la percepción de riesgo de atentado, el 74% de la ciudadanía no está cambiando sus actividades  o dejando de hacer cosas tales como viajar o ir a espectáculos. Cerca de una cuarta parte de la población (24,2%) si reconoce que la posibilidad de un atentado está influyendo en sus actividades; incidencia que se acentúa  entre los menores de 30 años (34,7%).


Los españoles aprueban la gestión de Gobierno central y mossos ante los atentados de Barcelona

Según el nuevo sondeo de Sigma Dos, la opinión de los españoles en relación al posible uso político de los atentados por parte de los partidos independentistas es contundente: el soberanismo usó los atentados de Cataluña, según el 65,5%, frente a un 20,6% que considera que no sucedió así.

Inversamente, la opinión pública española valora muy positivamente que el Rey asistiese a la manifestación contra el terrorismo que se celebró en Barcelona: más del 80% cree que esta decisión estuvo bien o muy bien.

La actuación de los mossos de escuadra, puesta en tela de juicio en diversos momentos, recibe también el aprobado de los españoles: el 63,5% cree que actuaron bien o muy bien, frente a un 29,3€ que cree que su actuación estuvo regular, mal o muy mal.

La actuación de los gobiernos central y autonómico es vista de distinta manera: un 42,9% cree que el Gobierno de España lo hizo bien o muy bien. Esta valoración positiva cae más de diez puntos, hasta el 30,4%, cuando se pregunta por el Gobierno de la Generalitat. Son los votantes del PP y de Ciudadanos los que peor valoran la actuación de la Generalitat (un 27,8% y un 27,7% considera que lo hizo mal). En cuanto a la valoración del Gobierno de España sorprende que un 44,3 % de votantes socialistas considere que lo hizo bien o muy bien y que incluso entre los votantes de Podemos sean más lo que creen que lo hizo bien (24,1%) que mal (23,6%).


Un 52,8% de españoles considera la actuación del gobierno "muy buena o adecuada" ante el referéndum ilegal

Sobre la valoración al Partido Popular podemos decir que, la mayoría de los españoles (52,8%) opinan que su actuación ha sido “muy buena, buena o adecuada”. Esta opinión se debe a la conjugación de un 81,5% del PP, un 70,1% de Ciudadanos, un 47,4% de los votantes del PSOE y un 47,1 de votantes de otros partidos.

Entre los que opinan que la gestión del PP ha sido “mala o muy mala” (un 33,2% de los españoles), el principal grupo de votantes que lo respalda es de Unidos Podemos (70,6%), seguido del PSOE (38,9%).

Por otro lado, un 48,2% del electorado español opina que la actuación del PSOE ha sido “muy buena, buena o adecuada”, y otro 36,3% se inclina por el “mala o muy mala”. Entre aquellos que opinan que la actuación del PSOE ha sido positiva encontramos a más de la mitad de sus votantes (65,9%), 54,8% de los de Ciudadanos, un 44% de los de otros partidos y un 28,0% de los votantes de Unidos Podemos.

Entre los españoles que opinan que el PSOE ha tenido una mala actuación podemos apreciar un 62,9% de los votantes de Unidos Podemos y un 40,4% de los de Ciudadanos. En lo que tiene que ver con Ciudadanos, un 43,9% de los electores españoles opinan que ha llevado a cabo una “buena, muy buena o adecuada” actuación. Un 67,5% de los votantes del propio partido, un 58% de los del PP y un 47,6% de los del PSOE apoyan esta opción.Otro 38,4% de los españoles opina que la actuación ha sido “mala o muy mala” entre los que encontramos un 65,7% de los votantes de Unidos Podemos, un 39,2% de los votantes de otros partidos y un 37,5% de los votantes del PSOE.

Para terminar, en lo que tiene que ver con la actuación de Unidos Podemos, casi la mitad del electorado español opina que ha sido “mala o muy mala” (49,3%), incluso los votantes de su propio partido (45,9%). Los votantes de Ciudadanos (74,5%), del PP (65,1%) y del PSOE (45,9%) opinan lo mismo. Resulta interesante que los votantes de UP son los que más critican o castigan a su propio partido.
El reciente estudio de Sigma Dos también pide a los ciudadanos que pongan nota a las principales formaciones políticas en relación al referéndum.

Llama la atención que el único que aprueba es el Partido Popular con un 5,16. Este aprobado se nutre de los datos vistos más arriba, cuando podíamos apreciar que el 52,8% del electorado califica de  “muy buena, buena o adecuada” su actuación en relación a la propuesta de referéndum en Cataluña, así como del hecho de que gran parte de su partido apoya su actuación (un 81,5% que se traduce en una valoración de 7,45 en la gráfica superior).

A continuación encontramos al PSOE (4,75), Ciudadanos (4,58), UP (3,81), PDeCAT (3,16), ERC (3,07), CUP (2,78). Es interesante que, de nuevo, UP es el partido peor valorado por sus propios votantes, llegando éstos a suspenderlo (4,83).

También resulta necesario mencionar que, parece ser que los partidos de corte independentistas son aquellos que parecen generar menores simpatías entre el electorado español (no superan el 4).


El 60,3% de los españoles es partidario de que no se permita el referéndum del 1-O.

Un 60,3% de los españoles es partidario de que no se permita el referéndum del 1-O. Entre los partidarios del no encontramos a un 82,1% de votantes del PP, un 71,7% de Ciudadanos y un 63,3% del PSOE. Unidos Podemos es el único partido partidario de sí, el cual cuenta con un 52,5% del apoyo de sus votantes.

Tan solo un 29,1% de los españoles es partidario de que se permita el referéndum, y un 10,6% no sabe o no contesta.

Frente a la pregunta de si se celebrará el referéndum el 1-O, gran parte de los españoles, un 45,7%, cree que no. Entre aquellas personas que creen que no se celebrará, encontramos al 58,3% de los votantes de Ciudadanos, un 54,6% de los votantes del PP y un 54,1% de los votantes del PSOE.

Por otro lado, un 35,9% de los españoles opina que sí se celebrará. Un 48,4% de los votantes de Unidos Podemos y un 38,4% de los votantes de otros partidos se inclina por esta opción. Casi un 20% de la sociedad española no sabe o no contesta.

De cara a utilizar el artículo 155 de la constitución para frenar el desafío independentista,casi la mitad de los españoles (48,2%) está a favor. Un 68% de los votantes del PP, un 46,8% de los votantes del PSOE y un 44,5% de Ciudadanos se decanta por esta opción.

En lo que tiene que ver con el no, éste lo conforman un 58,1% de Unidos Podemos, un 40,1% de Ciudadanos y un 34,8% del PSOE.


Encuesta Sigma Dos para El Mundo: El PP se mantiene y el PSOE sube con fuerza

La última encuesta de Sigma Dos para El Mundo, publicada en dos bloques los días 10 y 11 de septiembre (coincidiendo, en la parte en la que se pregunta por la situación catalana, con la Diada), ofrece cambios en el panorama demoscópico en relación al anterior sondeo, publicado por este diario en mayo de 2017.
El PP seguiría siendo la fuerza más votada, pero baja ligeramente del 31,1% al 30,8%. El PSOE, por su parte, aumenta sensiblemente su intención de voto, se consolida como segunda fuerza y amplía la distancia sobre su principal competidor, Unidos Podemos. Los socialistas suben casi tres puntos al pasar de un 23,5% al 26,4%, su mejor marca en los últimos años, mientras que los morados pierden dos puntos porcentuales: del 21,6% de mayo, al 19,5% de ahora. La distancia entre PSOE y Podemos se ha incrementado, de esta manera, de dos a siete puntos. Lejos queda la posibilidad del sorpasso. Ciudadanos no parece capitalizar la bajada del PP y desciende del 14,4% al 12,7%. El resto de formaciones nacionalistas estarían en posiciones muy similares a las dos últimas encuestas.

La coalición parlamentaria entre PP y Ciudadanos (43,5%), por tanto, sería menos votada que la hipotética alianza entre PSOE y Unidos Podemos (45,9%). La izquierda podría ganar, por tanto, al centro derecha. En comparación con los resultados de las elecciones generales de junio de 2016, la correlación de fuerzas podría haber moverse: la combinación de PP + C’s, que obtuvo un 46,35 %, se deja casi dos puntos porcentuales, mientras que la suma de PSOE + Podemos, que cosechó un 43,76%, aumenta más de dos puntos porcentuales.

En lo que tiene que ver con la valoración de los líderes, todos suspenden, pero Pedro Sánchez es el mejor valorado, subiendo 0,3 puntos desde mayo y quedándose con un 4,28 (obtiene sus mejores puntuaciones entre los votantes jóvenes, de entre 18 y 29 años). En segundo lugar se encuentra Albert Rivera, que baja ligeramente del 4,36 de la anterior encuesta al 4,18 actual. Le siguen Mariano Rajoy, que pasa del 3,86 al 4,09 (mejor valorado entre los votantes de 65 o más años), y Alberto Garzón, que desciende del 3,72 al 3,53. El líder peor valorado vuelve a ser Pablo Iglesias con una valoración casi idéntica a la del anterior sondeo: 3,36 (peor valorado entre los votantes de 65 o más años).

El estudio, con una muestra de más de 1000 entrevistas, fue realizado entre el 4 y el 7 de septiembre, una de las semanas más tensas del procés catalán, y con lo que se podría trabajar con la hipótesis de una relación entre el momento político que vive España y la consolidación o crecimiento de los grandes partidos en detrimento de los nuevos (Podemos y Ciudadanos), que sufren una sensible erosión.

Y es que la situación política preocupa a los españoles: un 60% la considera mala o muy mala, frente a un 30% que la valora como regular, y solo 5,2 % cree que es buena o muy buena. Las perspectivas económicas tampoco son muy halagüeñas para la mayoría de la sociedad española: un 51% valora la situación económica como mala o muy mala.


Macron pierde popularidad

Tras setenta días de gobierno en el Palacio del Elíseo, Macron comienza a ver minada su popularidad. Si bien en elplano internacional el Presidente de la República sigue gozando de una imagen muy positiva, en el ámbito doméstico no se da la misma situación.

Según un sondeo realizado por el Instituto Francés de Opinión Pública (lfop) y publicado por “Le Journal du Dimanche” en el mes de julio, el índice de satisfacción de la ciudadanía francesa sobre Emmanuel Macron se desplomó hasta diez puntos. Habría que remontarse hasta el año 1995 para encontrar una situación parecida en los 100 primeros días de mandato, la cual se dio con Jacques Chirac entre mayo y junio de ese mismo año, tramo en el cual perdió 15 puntos.

En el siguiente enlace puede consultar el infográfico comparativo de las popularidades de los diversos Presidentes de la República francesa: https://infogram.com/cote_de_popularite_des_presidents_a_trois_mois_barometre_ifop_jdd

Macron pasó del 64 al 54 por ciento de aceptación, al igual que su mano derecha, el primer ministro Edouard Philippe, quien también vio desplomada su popularidad con ocho puntos menos (de 64 a 56 por ciento), según la encuesta arriba mencionada.

Otra encuesta confirma esta tendencia desfavorable, esta vez realizada por Ipsos y publicada por “Le Point”; pone así encima de la mesa que las opiniones críticas y desfavorables hacia el presidente aumentaron en 15 puntos (del 27 al 42%) y en 12 las del primer ministro.

Es imposible atribuir este desplome a una única causa, sino más bien a un cúmulo de factores que han redundado en detrimento del Elíseo y que puede llegar a ser aún más preocupante para el gobierno francés. Encontramos hasta cuatro razones que podrían estar detrás de esta dinámica.

En primer lugar podríamos mencionar la inminente reforma laboral que Macron está preparando para final de verano, en el punto de mira de sindicatos y otras formaciones políticas, que ya están organizando manifestaciones de cara a septiembre. En palabras de Jérôme Fourquet, director del departamento de Opinión de lfdop, “para Emmanuel Macron, la entrada en la atmósfera ha sido brutal”, en lo que tiene que ver con la evolución del Presidente en sus dos primeros meses de gobierno.

Un segundo factor podría identificarse con el fuerte pulso que mantuvo Macron con el Estado Mayor francés, que desembocó en la dimisión del general Pierre de Villiers. Este enfrentamiento provocó que gran parte de los partidos del escenario francés criticasen duramente la acción del presidente, al que acusaron de una postura autoritaria, forzando la marcha de Villiers tras las críticas de éste.

Además de Villiers, otras figuras decisivas de su gabinete (François Bayrou, ministro de Justicia; Marielle de Sarnez, ministra de Asuntos Europeos; Sylvie Goulard, ministra de Defensa y quien había sonado para primera ministra, y Richard Ferrand, a la cabeza del Ministerio de la Cohesión territorial, mano derecha de Macron en la campaña presidencial y creación del partido) tuvieron una corta vida política y pueden haber afectado a este descenso de popularidad.

Un tercer factor que redundó negativamente para el ejecutivo francés son los planes de aumentar la contribución social común para la Seguridad Social, conflicto que inquieta especialmente a los jubilados, así como las rebajas fiscales y el descenso de gasto público que sorprendió a la ciudadanía francesa. El efecto de esta sorpresa a dado lugar a una fuerte pérdida de popularidad, 25 puntos entre los electores de los centristas MoDem (aliado de Macron durante las elecciones) y  de 11 puntos entre los conservadores Republicanos.

Un cuarto factor a considerar sería la estrategia de comunicación del equipo de Macron. Si bien desde fuera se ve como algo positivo, la política basada en la comunicación en Francia se ve con suspicacia. Aunque el jefe del ejecutivo haya sabido llevar a su terreno a Putin y Trump “algunos encuestados critican en voz alta una presidencia basada en la comunicación”, señala Fourquet.

A pesar de este descenso de popularidad, es necesario mencionar que la pérdida de confianza no tiene por qué ser un indicativo del futuro del presidente a lo largo de su mandato. Otros presidentes como el socialista François Miterrand no superaba el 48% de aprobación en septiembre de 1981 y pese a ello perduró en el poder 14 años. François Hollande en julio de 2012 contaba con una aceptación de 56% y, sin embargo, finalizó su mandato con una imagen muy degradada. Es paradójico que el presidente con mejor cota de popularidad durante los primeros meses de gobierno (66% julio del 2007) no fue reelegido.

Vemos por tanto que la popularidad del Presidente de la República es un elemento a tener en cuenta, pero por sí sólo no debe ser analizado.


Las pymes vascas superan a la media nacional en cultura aseguradora

Sigma Dos ha elaborado, para el grupo Liberty Seguros,  el informe “Estudio de la cultura aseguradora en Pymes”, analizando un total de 900 pymes y autónomos a lo largo de todo el territorio español.
Este estudio, que mide el nivel de la cultura aseguradora de los empresarios, evidencia el alto nivel de los encuestados vascos en esta materia; 98,1% de éstos considera útil tener contratado un seguro para su negocio, frente al 95% de la media nacional.

Asimismo, esta evidencia se refuerza si tenemos en cuenta que el 21,6% de las compañías en el País Vasco afirma contar con el seguro de responsabilidad civil D&O, frente al 12,6% de la media nacional.

También podemos ver, gracias a este estudio, que la población vasca usa principalmente la vía telefónica para contratar seguros, si lo comparamos con el resto de España. Sin embargo, la mediación tiene una importancia determinante a la hora de la contratación; el 77,5% de los vascos sigue queriendo contar con la figura profesional del mediador.

El tipo de seguro que más contratan los empresarios vascos es el de “Responsabilidad Civil” (59,8% de las pymes vascas), lo que está muy por debajo de la media nacional (73,8%). El segundo tipo más contratado es el de “Accidente” (44,1% frente al 39,6% nacional) y el “Multirriesgo” (42,2% frente al 33% nacional).

Finalmente, en lo que tiene que ver con las principales motivaciones que destacan los empresarios vascos a la hora de contratar un seguro, encontramos la preocupación por los costes de la siniestralidad (52%), la salud de sus trabajadores (42,2%) y el hecho de haber sufrido robos o siniestros con anterioridad (10,8%).