La polarización americana en la era Trump

Cuando todavía no se ha cumplido un mes desde la investidura del 45º Presidente de los Estados Unidos, las encuestas sobre aprobación de gestión (job approval) de Donald Trump siguen reflejando la polarización de la sociedad americana en torno a su gobierno y persona.

Conviene recordar que tanto Trump como Hilary Clinton han sido los candidatos electorales menos apoyados por los votantes estadounidenses en toda la historia. Además, Trump es el presidente electo que menos aprobación ha suscitado desde que se hacen encuestas. La popularidad de Trump en los primeros días de su investidura era la mitad que la de su antecesor, Barack Obama, que superaba el 80% en 2009.

Tres semanas después de haber tomado posesión de su cargo, las encuestas más recientes muestran que un 41% de los ciudadanos apoya (fuertemente o de alguna manera) a Trump, mientras un 48% desaprueba al nuevo presidente.

Esta división se puede extrapolar a la opinión que tienen los votantes con respecto a las primeras medidas adoptadas por Trump, cargadas de polémica.

La construcción de un muro en la frontera mexicana

La construcción de un muro en la frontera sur con México era una acción anunciada en campaña. Según los sondeos de principios de febrero, esta decisión cuenta con el apoyo del 38% de la población, mientras que el 49% la desaprueba. Entre el sector que está a favor de esta iniciativa aparecen hombres y mayores de 45 años. Por el contrario, es más impopular entre las mujeres y los jóvenes menores de 45 años.

Como es de esperar, son los votantes demócratas los que más rechazan esta propuesta, casi en el mismo porcentaje,78%, de aprobación entre los votantes republicanos 77%.

Prohibición de entrada al país durante 90 días a personas procedentes de 7 países de población mayoritariamente musulmana

El 27 de enero Donald Trump firmó un decreto que vetaba la entrada a EEUU durante 90 días a personas procedentes de Siria, Irán, Irák, Sudán, Yemen y Somalia. Días después de ser aprobada, esta prohibición contaba con un 48% de apoyo, mientras que el 31% de los ciudadanos se posicionaban en contra. Con el paso de las jornadas, la acción de Trump ha perdido apoyo hasta el 45%.

Esta madrugada, la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de EEUU, que han valorado los argumentos del gobierno federal y de los estados demandantes, se han pronunciado con unanimidad a favor de mantener la suspensión del veto migratorio promulgado por Trump. La réplica del presidente ha llegado a través de Twitter, anunciando que apelará la decisión del Tribunal.

 

Resta por ver cómo reaccionan los estadounidenses durante los próximos días.


La socialdemocracia en Europa, ¿en crisis?

El pasado 29 enero, el Partido Socialista francés eligió como candidato al Elíseo a Benoît Hammon, lo que supone un giro a la izquierda (curiosamente, cuando la ultraderechista Lepen lidera los pronósticos) y representa una derrota del “aparato” del partido, representado por Manuel Valls. Sin embargo, los sondeos sitúan en quinto lugar al PS en las estimaciones sobre las elecciones presidenciales, que se celebrarán en abril, por lo que, de cumplirse ese pronóstico, no llegarían a una segunda vuelta. Un hecho llamativo, porque en 40 años los socialistas siempre han llegado a los comicios finales, salvo en 2002.

No obstante, la caída del PS francés no es un hecho aislado. Los partidos socialdemócratas europeos están atravesando una crisis y las encuestas no les auguran el papel crucial que jugaban hace unos años.

En el caso español, tal y como muestra el último estudio de Sigma Dos publicado por El Mundo a principios de enero, el PSOE habría sido superado por Unidos Podemos en intención de voto. La pérdida progresiva de votantes es una realidad desde hace varias legislaturas. Mientras que 1982 los socialistas alcanzaron su techo al lograr 202 diputados, en los últimos comicios de junio del año pasado se quedaron en 85.

Un caso similar le está sucediendo al SPD alemán. El primer partido socialdemócrata del mundo, con 150 años de historia, que diera dirigentes célebres como Willy Brandt, ha perdido la mitad de los votantes en menos de 20 años tras ser superados en varias elecciones regionalistas por Alternativa para Alemania, fundado en 2013. El país germano celebrará comicios el 24 de septiembre y los sondeos no reflejan la posibilidad de que el SPD pueda formar una alternativa de izquierdas frente al CDU de Merkel.

En Italia las expectativas no son mucho mejores para el Partido Democrático. Después de que Renzi tuviese que renunciar tras perder un referéndum crucial, las últimas encuestas publicadas, sitúan al Movimiento 5 Estrellas empatado con el PD y a ambos sin ninguna posibilidad sencilla de formar gobierno.

Sin embargo, el caso más extremo de pérdida de hegemonía socialista se vivió en Grecia, cuando el PASOK pasó de dominar entre el 35-45% de los votos a quedarse en apenas un 5% en 2012.

Las causas de esta crisis, según muchos análisis, podrían situarse en el debilitamiento del Estado de Bienestar por las políticas de austeridad que se aplicaron a raíz de la crisis económica y el cambio social impuesto por la globalización. Los partidos socialdemócratas no habrían sido capaces de ofrecer una alternativa económica real al neoliberalismo, y se habrían centrado en cuestiones identitarias y la defensa de las minorías. Una política con escasa incidencia en el reparto de la riqueza que, en época de crisis, cuando lo que está en juego es la exclusión social por motivos económicos, habría generado una pérdida del electorado y su división interna. Una segunda explicación apunta a antes de la crisis e indica que el reclamo clásico de los partidos socialdemócratas, la defensa del Estado del Bienestar, es compartida por un amplio número de partidos, incluidos los de centro derecha. El que se les haya “robado” la agenda social también habría debilitado su posición en relación a otras opciones.

En estos últimos meses se ha constatado que en los partidos donde los militantes eligen a sus líderes –PSOE, PS francés, Labours– cúpula y bases difieren, ratificando el distanciamiento que existe con el electorado.


El Partido Socialista francés se decanta por su ala izquierda

El pasado domingo 29 de enero, el Partido Socialista Francés celebró la segunda vuelta de sus primarias a las que llegaron los candidatos Manuel Valls, ex Primer Ministro del gobierno de Hollande; y Benoît Hamon, el aspirante situado ideológicamente más a la izquierda y el que ha sido elegido finalmente como candidato al Elíseo con un 60% de los votos.

Las propuestas de Hamon -derogación total de la reforma laboral, la asignación de un salario universal o la transición ecológica, entre otras- se han impuesto a la visión más conservadora de Valls en el proceso de primarias que ha registrado uno de los resultados de participación más bajos de la historia del partido.

Pese a la victoria de Hamon, los sondeos electorales publicados no vaticinan buenos resultados para el Partido Socialista en las próximas elecciones. Todo apunta a que Marine Le Pen (Frente Nacional) y François Fillon (Los Republicanos) pasarán a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el 7 de mayo, con la posibilidad de que Emmanuel Macron (¡En marcha!) pueda alcanzarles. Más lejos y en cuarto lugar se situaría Jean-Luc Mélenchon (Francia Insumisa) con el apoyo del Partido Comunista, mientras que el PS queda relegado al quinto puesto en las encuestas.

No obstante, estos datos podrían variar debido a los últimos escándalos que está viviendo el país en torno al candidato François Fillon. El aspirante de Los Republicanos y su esposa están siendo interrogados por la policía gala debido a los supuestos empleos ficticios que habría realizado Penelope Fillon. Esta habría estado contratada por su marido durante ocho años cobrando dinero público.

Aunque François Fillon ha declarado que no piensa renunciar salvo que sea imputado, el candidato mejor situado para vencer a Le Pen ha perdido 16 puntos de popularidad desde que surgiese la noticia y actualmente más de la mitad de los franceses tienen una opinión negativa sobre él.


Los principales partidos rehacen sus equilibrios internos de aquí a verano

Tras un año marcado por la repetición de elecciones, los principales partidos políticos de nuestro país se preparan para rehacer sus equilibrios internos de cara a los próximos años, con sus respectivos congresos programados de aquí a verano.

El primer partido que celebrará un Congreso será Ciudadanos, que ha concretado los días 4 y 5 de febrero su Asamblea General. En esta cita, los miembros del partido debatirán, entre otros asuntos, la posible entrada en gobiernos locales y autonómicos, así como las enmiendas presentadas por la plataforma “Trac’sparencia”, aglutinadora del sector más crítico del partido.

Una semana después, PP y Podemos tendrán sus cónclaves. El Partido Popular se reunirá los días 10, 11 y 12 de febrero en Madrid. Descontada la ratificación por aclamación de su líder, Mariano Rajoy, indiscutido a nivel interno tras lograr la investidura, solo quedaría saber cuál será la composición del resto de órganos de dirección, con todas las miradas puestas en la actual secretaria general, María Dolores de Cospedal. En el Congreso se debatirán, además, las enmiendas presentadas por Cristina Cifuentes, sobre la implantación de primarias, y la de Íñigo Henríquez de Luna, sobre incompatibilidad en la acumulación de cargos y limitación de mandatos.

En el caso de Podemos, Pablo Iglesias llegará al II Congreso Ciudadano -que se celebrará en Vistalegre entre durante las mismas fechas que los populares- como el único candidato a la Secretaría General del partido. No obstante, en estos días se confrontarán las propuestas de los dos sectores principales, encabezados por los simpatizantes “pablistas” y “errejonistas” respectivamente. Si saliesen victoriosas las propuestas del número dos de Podemos –que plantea una mayor integración del partido en las instituciones, mantener la autonomía frente a Izquierda Unida u otros partidos, y limitar los poderes del secretario general- Iglesias ha anunciado que presentará su dimisión.

Por su parte, el PSOE –dirigido por una gestora desde octubre- esperará hasta el 17 y 18 junio para celebrar un Congreso ordinario en el que se definirá la línea ideológica y la composición de la Ejecutiva. Será, sin embargo, en mayo cuando los socialistas elijan Secretario General en un proceso de primarias con voto directo de toda la militancia. El único candidato, por el momento, es Patxi López, que anunció sus intenciones el pasado 15 de enero. Sin embargo, se espera que Susana Díaz dé un paso al frente cuando haya una fecha oficial de convocatoria. Sigue siendo duda si Pedro Sánchez se presentará o decidirá apoyar la candidatura de Patxi López, que aglutina a los críticos con la presidenta andaluza.

Estos primeros seis meses de 2017 servirán a los partidos para definirse ideológicamente en los años venidos y para trazar una hoja de ruta a seguir a lo largo de la presente legislatura.


Comienza la era 'Trump'

Este viernes 20 de enero Donald Trump se convierte en el presidente número 45 de los EEUU. La sesión de investidura es a las 18.00 horas de la tarde en España (las 12.00 en Washington) con un discurso frente al Capitolio. Jura su cargo ante el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts. Trump ha elegido como vicepresidente a Mike Pence y como secretario de Estado (equivalente a nuestro Ministro de Exteriores) a Rex Tillerson, ex CEO de Exxon Mobil.

Tras el juramento y el discurso, la Banda de los Marines tocará el himno presidencial “Hail to the Chief” y Trump será honrado con 21 salvas de cañón. En ese momento, la cantante Jackie Evancho, de 16 años y famosa por su participación en el popular programa de televisión “America’s Got Talent”, pondrá el broche de oro a la ceremonia al cantar el himno nacional. Posteriormente, se desarrolla lugar el desfile inaugural. El Departamento de Seguridad Nacional y Gestión de Emergencias de Washington estima que entre 800.000 y 900.000 personas abarrotarán el centro de la capital estadounidense para asistir a las celebraciones. El Departamento de Seguridad Nacional y Gestión de Emergencias de Washington estima que entre 800.000 y 900.000 personas llenarán el centro de Washington para asistir a las celebraciones. Finalmente, el tradicional almuerzo en el Congreso y con baile incluido, acompañado de su familia. Todo lo relacionado con la investidura, finaliza el sábado 21 con una ceremonia religiosa en la Catedral de Washington.

¿Quién es quién en el gabinete de Trump?

Mike Pence, 57, Vicepresidente

Rex Tillerson, 64 años, Secretario de Estado

Reince Priebus, 44 años, jefe de Gabinete

Steve Bannon, 62 años, estratega Jefe y Consejero

Dan Coats, 74, director de Inteligencia Nacional

Mike Pompeo, 52 años, director de la CIA

Jeff Sessions, 69 años, Fiscal General

Michael Flynn, 57 años, consejero de Seguridad Nacional

Nikki Healey, de 44 años, Embajadora de EEUU ante la ONU

Betsy DeVos, 58 años, Secretaria de Educación

Steven Mnuchin, 54, Secretario del Tesoro

Wilbur Ross, 79, Secretario de Comercio.

Elaine Chao, 63, Secretaria de Transporte

Tom Price, 62, Secretario de Sanidad

James Mattis, 66, Secretario de Defensa

Ben Carson, 65, Secretario de Vivienda y Planificación Urbana

John Kelly, 66, Secretario de Seguridad Nacional

Scott Pruitt, 48, Agencia de Protección Medioambiental

Andy Puzder, 66, Secretario de Trabajo

Rick Perry, 64 años, Secretario de Energía

Ryan Zinke, 55 años, Departamento de Interior

Sean Spicer, 45 años, Secretario de Prensa

Linda McMahon, 68 años, Directora de la Administración de Pequeñas Empresas

Jared Kushner, 35 años, Asesor Senior de la Presidencia (yerno de Trump)


El PP aumenta su ventaja en sus dos primeros meses de gobierno

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Decía Rajoy de 2016 que ha sido el año «de las incertidumbres y los sobresaltos políticos». El presidente lo ha despedido con un suspiro de alivio. A fuerza de resistir y aguardar, el PP ha sorteado los embates. Ocupa La Moncloa, cierto que sin mayoría absoluta, pero lejos de amilanarse recompone la figura, imprime un giro claro a su estrategia e inicia la remontada. Esta es al menos la primera conclusión que se desprende de la encuesta de fin de año de Sigma Dos para EL MUNDO. Los populares emprenden 2017 con una intención de voto del 34,8%, casi dos puntos superior al resultado que obtuvieron en las urnas el pasado 26-J.

En el envés de la hoja, el PSOE. Para el partido centenario, el año que acaba de finalizar ha sido poco menos que un tormento. Golpeados por los votantes, acosados desde la izquierda por Podemos, humillados por la derecha y amotinados en su interior, los socialistas no han salido aún de la tempestad. Viven malos tiempos, sin liderazgo definitivo y sin proyecto, al albur de las olas y braceando contracorriente en busca de un salvavidas.

Hoy ni siquiera llegarían al 20% en intención de voto (19,4%). En apenas seis meses, desde las elecciones de junio, se han dejado en el camino más de tres puntos (3,3). Y no sólo: además han perdido, y en esta ocasión con claridad, la segunda posición del tablero político.

Unidos Podemos ha dado el salto y toma la delantera con claridad. Pese a su caótica vida interna y sus luchas fratricidas entre pablistas y errejonistas; pese a no haber encontrado aún una posición equilibrada entre la calle y las instituciones; pese a su falta de experiencia parlamentaria que les hace malgastar ideas y perder banderas, los del partido morado ganan empuje.

Lo hacen a costa de la debilidad extrema de los socialistas y, si bien no obtienen todos los réditos que pudieran, han conseguido colocarse, según la encuesta, como segunda fuerza política. Sus enfrentamientos por el poder no parecen pasarles de momento factura, aunque la resistencia del vínculo entre dirigentes que compiten como púgiles y votantes -«la gente», para Podemos- tiene siempre un límite que no conviene forzar.

Hoy obtienen una intención de voto del 22,5%, punto y medio (1,4) por encima de los resultados que consiguieron en las elecciones generales del pasado mes de junio. Ya están tres puntos por delante del PSOE, un partido atenazado desde ambos flancos y que pierde votos a favor tanto de Unidos Podemos como del Partido Popular.

Rajoy, a distancia de sus perseguidores

En este escenario, Rajoy comienza 2017 a 12 puntos de la formación morada, ahora la segunda en liza, y a 15 del PSOE, ya en tercera posición. Se trata, en ambos casos, de ventajas muy considerables que a medio plazo parece imposible atajar. Probablemente las distancias finales dependerían de la marcha de la legislatura que acaba de comenzar, de la habilidad de unos y otros para figurar como actores imprescindibles en el avance de un país cada vez más polifónico, de la capacidad de hacerse oír en la nueva etapa que se pretende de diálogo.

Los populares, además, prácticamente triplican en porcentaje de apoyos a Ciudadanos, el «socio preferente» que apostó en primer lugar por allanarle a Rajoy el camino de la investidura. La formación naranja liderada por Albert Riverapierde sólo medio punto respecto al 26-J. Ahora consigue una intención de voto del 12,6%.

Para ellos, quizá más que para ningún otro, resulta necesario demostrar que marcan huella, que inclinan la balanza. Es la única forma de no caer en la irrelevancia. No lo tienen fácil porque en un Parlamento en el que las dos fuerzas del bipartidismo suman todavía más de 200 diputados, el PP tiende a centrar su mirada en la bancada del PSOE, eterno rival pero viejo conocido.

La inminente negociación de los Presupuestos Generales del Estado se presenta como ocasión propicia para que unos y otros impriman carácter. Máxime cuando un 43% de los españoles sigue pensando que la situación del país es mala o muy mala y un 46% la califica sólo de regular.

Hasta el momento, en los dos meses de vida de la legislatura, populares y socialistas han capitalizado los cambios. Pero esto no ha hecho más que empezar. La labor del PSOE se presenta difícil porque aún tiene que encontrar la senda adecuada entre el «no es no» tozudo de su ex secretario general Pedro Sánchez, y el dejarse arrastrar, exangüe, por el empuje del partido en el Gobierno.

Se abren ante el socialismo meses complicados en los que deberá consolidar su puente de mando, ya sea con Susana Díaz u otro candidato. Y el tiempo no es ilimitado. Su actual líder interino, el presidente asturiano, Javier Fernández, goza de buena valoración ciudadana pero su posición, al frente de una Gestora, y las tensiones internas no le permiten marcar con firmeza el rumbo político de un partido que parece empeñado en destruirse desde dentro.

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Fuente: El Mundo (http://www.elmundo.es/espana/2017/01/02/5869405b268e3e66288b45ce.html)


Abertis y la DGT presentan un estudio realizado por Sigma Dos sobre la percepción del riesgo por parte de los jóvenes

La Fundación Abertis y la Dirección General de Tráfico (DGT) han presentado un estudio, realizado por Sigma Dos, de seguridad vial en el que los protagonistas son los jóvenes conductores de entre 16 y 22 años. En la presentación del estudio han estado presentes el director general de Tráfico, Gregorio Serrano y el director de Relaciones Institucionales y RSC de Abertis, Sergi Loughney.

El objetivo del amplio estudio es dar a conocer a todos los actores implicados dentro del ámbito de la seguridad vial y a la sociedad en su conjunto, como piensan y que
opinión tienen sobre diversos aspectos de la movilidad tanto los conductores noveles, como los que en breve lo serán. El estudio, , elaborado por SigmaDos, se ha realizado
de forma presencial a 2.000 jóvenes de diferentes zonas del territorio español y con formaciones diversas, en los que han opinado acerca de temas como la influencia del
carnet por puntos, la velocidad en la seguridad vial o los límites de alcohol y drogas en la conducción.
Uno de los temas en el que más apoyo han mostrado los jóvenes es el actual carnet por puntos como elemento de mejora de la seguridad vial: prácticamente ocho de cada
diez considera que el actual permiso de conducir es una herramienta que ayuda a mejorar la seguridad vial.

En relación a los límites de velocidad que actualmente existen en las distintas vías españolas, la postura mayoritaria en todos los casos es que dichos límites son
adecuados. El apoyo al mantenimiento de los límites de velocidad actual es muy claro en el caso de las calles (81%) y de las carreteras convencionales (75%) y alcanza el
60,1% respecto a las autovías y el 54,7% en relación a las autopistas.

Paralelamente, el 38% de los jóvenes considera que se debería aumentar el límite de velocidad en las autopistas. Y lo mismo piensa el 32,1% respecto a las autovías. Estas
opiniones sobre los límites de velocidad están en consonancia con la valoración que los jóvenes hacen de las autopistas de peaje como las vías más seguras, seguidas de
las autovías, las calles y las carreteras convencionales. La mayoría de los jóvenes (59,5%) también considera que los actuales límites de
alcohol y drogas son adecuados para garantizar la seguridad vial. El 26,4% apuesta por endurecerlos, mientras que el 11,1% los considera excesivo y es partidario de
reducirlos.

La presencia de las fuerzas de seguridad del Estado en las carreteras y su influencia en la seguridad vial también es evaluada por los jóvenes. El 84,7% considera que su
presencia en las carreteras contribuye a mejorar la seguridad vial, el 83,8% piensa que están para ayudar, el 73,3% opina que contribuyen a facilitar la circulación, aunque
también el 68,8% cree que sólo están para multar.

Ellos mismos se definen contrastando la capacidad al volante de los más jóvenes con respecto a los conductores más maduros. En ese sentido, queda claro el valor
otorgado a la experiencia, ya que el 61,2% de los jóvenes españoles opina que los mayores de 40 años conducen mejor que los jóvenes.
Respecto al impacto ambiental que tiene la conducción, los jóvenes prefieren vehículos eléctricos o híbridos, aunque no lo ven factible a corto plazo y aceptan las medidas que
limitan los desplazamientos cuando existen altos niveles de contaminación. También, en la misma proporción, son plenamente conscientes de la importancia de llevar al día
un correcto mantenimiento del vehículo.


Manuel Mostaza Barrios: "Sin las encuestas estaríamos a ciegas en la realidad social"

El director de operaciones de Sigma Dos, Manuel Mostaza Barrios, ha afirmado este miércoles 14 de diciembre que el verbo “predecir” ha hecho daño a las encuestas, pues estas, según ha aclarado, sirven para hacer estimaciones y no para predecir.

“Es importante diferenciar entre predecir y estimar”, ha enfatizado Mostaza, quien ha ofrecido una conferencia en la Asamblea de Extremadura, organizada por el Colegio Nacional de Doctores y Licenciados en Ciencias Políticas y Sociología, bajo el título “¿Para qué sirven las encuestas?”.

En su ponencia, Mostaza ha defendido la utilidad de las encuestas, sin la cuales, según ha dicho, “estaríamos a ciegas en la realidad social”. “El único elemento que tenemos y que nos explica cómo son las cosas son las encuestas”, ha señalado.

El responsable de Organización de Sigma Dos ha asegurado que, en general, las personas no mienten al ser preguntadas en las encuestas y que frente a la investigación social, “la alternativa son los chamanes y vendedores de crece pelos”.

Mostaza ha llamado la atención sobre la importancia de la ficha técnica de las encuestas, “pues explican muchas cosas”, y ha puesto de relieve la importancia de algunas matrices para la estrategia electoral.


El peso electoral de los menores de edad no afectaría al resultado

Según un reportaje de Voz Pópuli, y en el que se pidió la opinión de Sigma Dos, los votantes de 16 y 17 años representarían el 2,31% del censo electoral.
La cuestión se planteó cuando Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) volvió al Congreso para defender el derecho de sufragio para los menores de 16 y 17 años. A pesar de que esta proposición de Ley fue presentada y aprobada en el mes de abril, durante la anterior Legislatura, en la actual legislatura y con presidente de Gobierno, ha sido rechazada.

José Miguel de Elías, director de investigación y análisis de Sigma Dos, añade además que”aunque estos menores supondrían un 2,31% del censo electoral, aproximadamente el 1,5% ejercería su derecho a voto. Pues está comprobado que los votantes más jóvenes tienen un índice de participación inferior que los más veteranos”.

De Elías apunta a la fragmentación de voto entre los más jóvenes donde el PACMA, los Verdes o inlcuso el voto en blanco serían una opción en contraste con el bipartidismo que atrae a los mayores a la hora de votar.

El director de Sigma Dos, añade a ERC en este grupo de beneficiados por la juventud. No así al PNV dado que su electorado es más veterano.

En cuanto a las cifras, los 36.518.100 españoles que fueron llamados a las urnas en las pasadas elecciones habría que sumar aquéllos que este año 2016 tengan 16 y 17 años. Según el INE, 397.632 personas nacieron en el 2000 y 380.130 un años antes. Por todo ello, el censo electoral en unas nuevas elecciones aumentaría en 777.762 personas o, en otras palabras, el impacto de los menores votantes sería del 2,31%.

Leer noticia completa.


De Elías en El Mundo, sobre encuestas nerteamericanas: "Los partidarios de Trump eran conscientes de que su opción estaba socialmente mal vista."

José Miguel de Elías, director de investigación y análisis de Sigma Dos, ha comentado en un reportaje publicado este jueves por El Mundo, y en el que han participado otros sociólogos de reconocido prestigio, el proceso de las encuestas en Estados Unidos y su dificultad para predecir el resultado con la victoria final de Trump.

De Elías destaca que, si las encuestas han fallado, ha sido en parte porque los partidarios de Trump eran conscientes de que su opción estaba socialmente mal vista. “Y para evitar esa vergüenza muchos no es que mintieran, es que declinaban participar en las encuestas. En un escenario muy ajustado, en una situación casi de empate al 50%, el no recoger el voto de esa gente puede llevar a patinar”.Con el agravante de que, a decir del director de Investigación y Análisis de Sigma dos, cada vez más vivimos en sociedades profundamente divididas casi al 50%, sociedades partidas en dos. “Lo hemos visto en las recientes elecciones en Estados Unidos, en el Brexit o en España. Y eso hace más difícil las encuestas”.

“Los sondeos en Estados Unidos decían que Hillary sacaría más votos y los ha sacado”. Sin embargo admite que las encuestas no han hecho diana al vaticinar quién sería el ganador en cada uno de los distintos estados, lo que desencadenó que pronosticaran que las llaves de la Casa Blanca irían a manos de Hillary.

“Las mejores encuestas a nivel estatal o regional se hacen con muestras de 400 o 500 personas. Y en estados como Florida o Pennsylvania, en los que Trump se ha anotado la victoria por una mayoría muy estrecha, con muestras así de reducidas no es fácil acertar”, añade de Elías, quien también reconoce que las encuestas, con frecuencia, tienen problemas a la hora de recoger con toda su intensidad los cambios de tendencia muy rápidos. Así, explica, tras los comentarios machistas de Trump las encuestas mostraron una subida importante del apoyo a Hillary Clinton.

“Pero en los últimos días ambos candidatos se igualaron. Ese movimiento se detectó, las encuestas mostraron cómo la distancia entre ambos candidatos se estrechaba y Hillary, que iba siete puntos por delante de Trump, reducía su ventaja a 1-3 puntos. Pero ese movimiento no se detectó con toda su intensidad porque es muy difícil”, afirma.


Notas sobre las elecciones presidenciales: de Andrew Jackson a Donald Trump. Por Manuel Mostaza Barrios.

El resultado de las elecciones celebradas esta semana en los Estados Unidos ofrece varios aspectos de interés que pueden ser analizados de manera somera para entender lo que ha pasado y las consecuencias de dicha elección.

En primer lugar, es importante destacar, antes de analizar los resultados, que Donald Trump será el próximo presidente de los EEUU gracias al sistema electoral del país norteamericano. Si los EEUU, un país sin problemas graves de secesionismo, tuviera un sistema proporcional o funcionara como un solo distrito electoral la presidenta seria Hillary Clinton, ya que la candidata demócrata obtuvo casi 250.000 votos más que el candidato republicano. Esto demuestra que lo importante de los sistemas electorales es que sean asumidos por todos, no que sean más o menos justos, ya que traducir voluntad ciudadana a reparto de poder es siempre una tarea más compleja de lo que parece.

Cuando se realiza un análisis más profundo de los datos la conclusión principal que se obtiene es que los Estados Unidos es un país claramente polarizado: la diferencia entre los dos candidatos más votados ha sido de apenas dos décimas por lo que ni puede hablarse de victoria arrolladora de Trump ni de derrota clara de la candidata demócrata. Esta polarización muestra también la fractura electoral que divide al país: en las áreas urbanas la victoria de Hilary Clinton ha sido clara: ha ganado en todas las ciudades de más de un millón de habitantes y en gran parte de las dos costas del país, mientras que en las áreas rurales y en las zonas de interior la victoria ha sido en general de Donald Trump. En este sentido, es interesante destacar lo que ha ocurrido en el conocido como Rust Belt (cinturón oxidado), la región del medio este muy afectada por el cambio de modelo productivo y el cierre de las grandes fábricas que ha pasado de votar demócrata a votar republicano de manera mayoritaria.

Las encuestas celebradas a pie de urna señalan que al candidato populista lo han votado básicamente los varones blancos y las personas mayores, mientras que la candidata demócrata ha encontrado gran parte de sus apoyos entre las minorías y los jóvenes, manteniendo así una tendencia que parece irse consolidando en los últimos años en el país. Es interesante destacar conforme a estas encuestas, que, por ejemplo, aquellos que son recelosos a la apertura comercial o que consideran que el terrorismo es un gran problema para el país han votado de manera mayoritaria a los Republicanos, mientras que los que consideran prioritaria la economía o la política exterior se han destacado de manera clara por los Demócratas.

Vemos por lo tanto que gran parte de las rupturas que se están produciendo en varios países de Europa (por ejemplo la fractura generacional, la de los patriotas frente a los cosmopolitas…), ocurren también en los Estados Unidos, un país que está sufriendo como todas las democracias occidentales el embate del populismo. Y sin embargo, no es la primera vez que un candidato que es tachado de ignorante y demagogo llega a la Casa Blanca. En el siglo XIX, Andrew Jackson, un huérfano pobre y semianalfabeto, curtido en la frontera de Tennessee y con varios problemas con la justicia consideró que era su obligación presentarse a las elecciones para, según sus propias palabras, “emprender una limpieza general” en la corrupta ciudad de Washington. Aunque en 1824 ganó las elecciones en votos populares, el Congreso le arrebató la presidencia. Fundó el Partido Demócrata para movilizar a la población y con él llegó a la Casa Blanca, en la que permaneció entre 1829 y 1837. Con Jackson se produjo de manera definitiva la incorporación de la población a la vida política, frente al sesgo aristocrático que los Padres Fundadores habían dado a la Constitución cincuenta años antes, ya que fue el primer político norteamericano que apeló al pueblo para legitimar sus decisiones. Veremos si casi dos siglos después, las continuas apelaciones del nuevo presidente Trump a “la gente” le permiten gobernar dos legislaturas como a Andrew Jackson.

Manuel Mostaza Barrios (Director de Operaciones de Sigma Dos)


De Jesús Gil a Donald Trump. Artículo de José Miguel de Elías en El Mundo

Si los españoles votasen en las elecciones de este martes en EEUU, el resultado no arrojaría lugar a la duda: Hillary Clinton arrasaría con tres de cada cuatro votantes. Un residual 2,4% de los electores se decantarían por Trump. Los españoles parecen rechazar sin fisuras el populismo de tintes xenófobos de Trump, aunque todas las encuestas apuntan a que logrará, como mínimo, un 40% de los votos populares en EEUU.

Sin embargo, según señala José Miguel de Elías, director de investigación y análisis de Sigma Dos el 7 de noviembre en una tribuna en El Mundo (“De Jesús Gil a Donald Trump”, pág 21), si en lugar de Trump tuviésemos a un político español asimilable al americano, el resultado estaría más abierto: “¿Cómo es posible que existan tantas diferencias entre los electorados de ambos países? ¿Es Trump un fenómeno netamente americano o puede ocurrir un fenómeno similar en Europa o en España?”

Aquí el articulo completo.
Si los españoles fuesen los que votasen para elegir al presidente de EEUU, las probabilidades de que Donald Trump saliese elegido serían tendentes a cero. Sólo un 2,4% de los españoles prefiere que Trump gane las elecciones americanas frente a un 75,9% que prefiere que las gane Hillary Clinton.

Sin embargo, en EEUU, aunque las encuestas dan ganadora a Hillary Clinton, las últimas no le otorgan demasiado margen de diferencia: entre dos y cuatro puntos de ventaja tras la recuperación del bache sufrido por Trump como consecuencia de sus comentarios machistas «de vestuario».

Aunque a día de hoy parece que ganará Hillary Clinton, una victoria de Trump no está descartada en absoluto y en cualquier caso es casi seguro que Donald Trump obtendrá más del 40% de los votos en las elecciones presidenciales del próximo martes.

¿Cómo es posible que existan tantas diferencias entre los electorados de ambos países? ¿Es Trump un fenómeno netamente americano o puede ocurrir un fenómeno similar en Europa o en España?
Podemos encontrar una figura próxima en Italia con Silvio Berlusconi, al margen de las particularidades propias de cada país.

Il Cavaliere aparece en Italia con la descomposición de las fuerzas políticas clásicas y con un lenguaje directo, no falto de cierta chulería pero intentando transmitir la misma idea que Donald Trump: que él no era un político clásico de los que uno no se puede fiar, sino un líder con las ideas claras que sabía lo que había que hacer para solucionar los problemas de la gente. Con ese mensaje tan simple como eficaz consiguió atraer los votos necesarios para ser primer ministro italiano durante 10 años, rodeado de todo tipo de escándalos.

Un caso más cercano, aunque sin llegar a la jefatura del Gobierno aquí en España, fue el de Jesús Gil y Gil quién, a través de su partido, el GIL (Grupo Independiente Liberal), gobernó en el Ayuntamiento de Marbella de 1991 a 2002 a base de mayorías absolutas, desplazando a las dos principales fuerzas políticas españolas: PP y PSOE.

También con un estilo directo, bravucón y transmitiendo mucha confianza en sí mismo consiguió Gil y Gil atraer a la gran mayoría de los marbellíes. Incluso en su momento de mayor esplendor consiguió otras alcaldías de la provincia de Málaga y ser la fuerza mayoritaria en otras ciudades como Ceuta.

Así pues, pese al apoyo minoritario que Trump recibe de los españoles, no habría que descartar que si alguien con similar personalidad y características se presentase a unas elecciones en España, con un lenguaje directo, transmitiendo que se están haciendo las cosas mal y que tiene la solución para los problemas que existen, lo cual siempre tiene un atractivo para aquellos grupos sociales más castigados por la actual situación económica, quizás el apoyo ya no sería tan bajo como suponemos.

Los españoles no somos partidarios de Trump por lo que representa, pero sobre todo porque sus mensajes son para los americanos y no para los españoles. Por ejemplo, el proteccionismo, transmitido tan gráficamente con la propuesta de construcción de un muro que separe México de EEUU –que además paguen los mexicanos– se ve como un claro despropósito desde aquí, pero transmite una sensación de seguridad para aquellos estadounidenses que se sienten cada día más desprotegidos ante los nuevos paradigmas mundiales, como el terrorismo, y que en muchos casos ven a los inmigrantes como sus rivales a la hora de luchar por una forma de vida cada vez más alejada del sueño americano.

Desde luego, visto desde España y desde el resto del mundo, y a la vista de los movimientos de las Bolsas, la opción Trump para la presidencia de EEUU no parece buena pero… ¿qué pasaría con una opción Trump a la española? No tendría la capacidad de gobernar, pero es posible que consiguiera un apoyo significativo.

O los gobiernos –ahora que comienza la andadura del nuestro puede ser un buen momento para planteárselo– empiezan a cubrir la expectativas de sus clientes –los ciudadanos– como lo hacían antes de la crisis de 2007 o estas opciones estrambóticas serán cada vez una opción más probable.


Algunos apuntes sobre las elecciones en Estados Unidos. Por Manuel Mostaza.

El proceso de elecciones presidenciales en los Estados Unidos tocará a su fin el próximo 8 de noviembre, en la que probablemente será recordada como la campaña más larga, heterodoxa y polarizada de la historia reciente del país.

Tras un proceso de primarias en que resultaron elegidos Donald Trump y Hillary Clinton como candidatos republicano y demócrata a suceder a Barack Obama, la campaña por la Casa Blanca ha estado saturada de acusaciones personales, escándalos judiciales, una retórica con tintes racistas y misóginos y hasta sospechas de intromisión de agencias de policía federales y de países y gobernantes extranjeros.

La discusión sobre políticas de estado en materia de economía, educación, salud, inmigración y política exterior, marcas tradicionales de identidad de las campañas políticas en los Estados Unidos, han estado prácticamente ausentes.

Y esta no ha sido la única peculiaridad.

De hecho, como muestran las llamadas likability polls, las encuestas de adhesión y rechazo a los candidatos, Trump y Clinton tienen el mayor nivel histórico de rechazo entre los votantes. Trump cosecha un 60% de opiniones desfavorales y Clinton un 54 %, de acuerdo con el promedio elaborado por la publicación especializada RealClearPolitics. De aquí que, inusitadamente, el “temperamento”, la “aptitud” y la “idoneidad” personales para desempeñar el cargo de presidente hayan estado en el centro de los debates y las encuestas, muy por encima de la importancia concedida a la preparación y la experiencia.

De la misma manera, no deja de ser significativo el perfil de los candidatos: el outsider Donald Trump, un millonario inversor inmobiliario sin ninguna experiencia política previa, estrella de un reality show televisivo, y Hillary Clinton, la primera mujer en lograr la nominación de uno de los dos grandes partidos políticos de los Estados Unidos.

Sin embargo, más allá de las singularidades de las elecciones de 2016, el sistema electoral estadounidense tiene características que, en sí mismas, no siempre son fáciles de entender desde la Europa continental.

En primer lugar, suele llamar la atención la fecha, ya que estas elecciones siempre tienen lugar en día lectivo, el martes siguiente al primer lunes de noviembre, siendo una de las pocas democracias plenamente consolidadas en las que las elecciones no tienen lugar en festivo. Se trata de un viejo resto de cuando el país era un país básicamente agrario (de donde la celebración en noviembre) y los electores tenían que desplazarse a votar a cierta distancia de su lugar de residencia, en un viaje que solía ocuparles el lunes anterior a la votación. Esto quizá explique que la participación en estos comicios sea tradicionalmente más baja que en Europa, situación a la que ayuda, además, que los ciudadanos no se convierten de manera automática en electores al cumplir los 18 años sino que han de inscribirse como tal en su Estado.

Otro elemento destacado de estas elecciones es que, aunque algunos votantes lo ignoren, los ciudadanos no eligen de manera directa al presidente del país, sino que lo que hacen es votar por unos compromisarios, miembros de un Colegio Electoral, que son los que luego en realidad eligen al presidente. La Constitución del país, plenamente democrática, escondía algunos temores de los Padres Fundadores hacia los excesos de la democracia (comprensibles, habida cuenta de la novedad del sistema a fines del siglo XVIII), por lo cual se optó por un sistema de pesos y contrapesos, en la que el poder está distribuido entre los poderes del estado federal y los reservados para cada Estado.
El sistema de elección indirecta del presidente es, probablemente, la traza más evidente de este sistema de equilibrios. Así como los españoles no elegimos a nuestro presidente, sino a un Congreso que luego elige a un presidente del gobierno, los ciudadanos estadounidenses tampoco lo eligen en sentido estricto, si bien la práctica habitual es que los delegados del Colegio electoral voten por el candidato para el que han sido elegidos.

Otra peculiaridad del sistema electoral de los Estados Unidos es que en 48 de los 50 Estados que componen la Unión el candidato más votado obtiene todos los electores en juego; es decir, si en Florida, por ejemplo, uno de los candidatos derrota al otro por un solo voto de los ciudadanos, obtiene los 29 votos electorales que están en juego en el Estado. Esto puede generar situaciones paradójicas, como la que se dio en las elecciones del año 2000, en las que el candidato demócrata Al Gore perdió las elecciones al obtener sólo 266 votos electorales frente a los 271 de su rival George Bush, pese a que Gore consiguió medio millón de votos ciudadanos más que Bush a lo largo del país.

Puede darse, así, una eventual asimetría entre voto popular y votos del Colegio Electoral. En efecto, el número de votos electorales varía en función de la población de cada uno de los Estados federados, oscilando entre los tres que se eligen por ejemplo en Alaska o Delaware, hasta los 38 que se eligen en Tejas o los 55 de California. El número total de votos electorales es de 538, por lo que el candidato que quiera ser elegido necesita obtener al menos 270 votos electorales. De ahí que a lo largo de la campaña electoral los candidatos fijen su atención en aquellos Estados en los que consideran que más posibilidades tienen de ganar, teniendo en cuenta que hay Estados que suelen votar de manera recurrente al mismo partido. Por ejemplo, en las dos Dakota hace muchos años que los republicanos obtienen la victoria, mientras que, por ejemplo, en Minnesota la misma suele decantarse del lado demócrata.

Los candidatos de los partidos son elegidos, al igual que sucede ya en algunos países europeos, a través de un proceso de elecciones primarias, pero se trata de un modelo reciente que no se generalizó en el país hasta los años sesenta del pasado siglo XX y que encaja bien con el “modelo de partido débil” vigente en los Estados Unidos, donde los partidos son en realidad coaliciones entre candidatos afines. Por otra parte, aunque la campaña se centra de manera tradicional en los candidatos republicano y demócrata, otros candidatos se presentan a las elecciones (el Partido Libertario, el Partido Verde). En 1992, por ejemplo, uno de estos candidatos Ross Perot, obtuvo ocho millones de votos ciudadanos en las elecciones.

De hecho, la crisis que afecta a los partidos tradicionales en todo el mundo también está haciendo mella en los Estados Unidos, y no en vano todas las encuestas están dando porcentajes inusualmente altos a los partidos minoritarios, por encima del 5% en el caso de los libertarios. No es casual, por lo tanto, el aumento en los últimos años de los ciudadanos que se inscriben como independientes y no como republicanos o demócratas.

Como se puede ver, las dinámicas que afectan a la política en Europa son más globales de lo que parece y van a influir sin duda en el proceso que culminará la semana que viene con la elección del cuadragésimo quinto presidente de los Estados Unidos.

Manuel Mostaza, director de operaciones de Sigma Dos


Ante el mejor y el peor de los tiempos. Tribuna de Gerardo Iracheta en El Mundo

Vivimos momentos de contradicciones tan marcadas que nos recuerdan aquella frase de Dickens sobre la revolución francesa: “Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura”. Un tiempo en el que, a modo de ejemplo, los avances científicos conviven con el ISIS; el Iphone 7 con Donald Trump y el éxito de los juegos de Río con la deposición de Dilma Roussef. Tal vez los contrastes siempre hayan sido cruentos, pero la globalización de las comunicaciones ha resaltado como nunca sus perfiles.

Cuando, en vez de abrir un periódico, nos asomamos a una pantalla, nos sumergimos en un mundo digital y global. La información, los servicios y hasta las relaciones personales están y se crean en “la nube”. Las empresas, o son digitales o no son. Una desconocida Instagram acabó con el imperio fotográfico de Kodak en pocos años. Bla-bla car y Uber inquietan a las empresas tradicionales de transporte. Amazon es la dueña del Washington Post. Los medios de comunicación cambian el quiosco por Facebook y Twitter para distribuir sus noticias.

El mundo se digitaliza y globaliza y sin embargo la política parece encontrar dificultades para rebasar esas fronteras analógicas y locales. Dan cuenta de ello el Brexit, la crisis de identidad en Francia o el paralizado panorama político español. Es posible que estemos ante una crisis global de la política. Una crisis formada por muchas políticas locales y yuxtapuestas, pero incapaces de interconectarse entre sí y de gobernar un mundo que desborda definitivamente la frontera física de sus países. Sin embargo, como en el chiste de aquel que buscaba unas llaves bajo una farola, no porque las hubiera perdido allí, sino porque había más luz, los gobiernos buscan la respuesta en los estrechos márgenes de su mundo aparente. ¿Y si a la nube no solo se hubieran ido nuestros datos, sino que se estuviera yendo, también, la soberanía?

Varios teóricos han dejado escrito que hoy el poder, como la energía, ni se crea ni destruye: se transforma. Está en todas partes y en ninguna. Ubicuo, invisible, indetectable. Es esa invisibilidad del poder real, difícilmente controlable por las instituciones democráticas nacionales, el verdadero reto de nuestro tiempo. Un reto aprovechado por las tentaciones populistas para poner en cuestión la política representativa, y llamar –en vano– a la acción inmediata para recuperar el control.

Tal vez algún día lleguemos a la conclusión de que las instituciones que conocemos, netamente nacionales y pensadas para otro tiempo histórico, necesitan –y pueden– reconfigurarse. Los políticos tienen ante sí un doble desafío: humildad para reconocer que estamos ante una terra incognita, también para ellos; e inteligencia para reconstruir un espacio político y democrático que dé respuestas a los problemas de este mundo. De este, y no del que parece que se esfuma.

Un mundo mucho más complejo, cuya comprensión necesita más que nunca del análisis y de la investigación social. Como sostenía Niklas Luhmann, la sociología es la ciencia más difícil de todas, porque ella misma forma parte del objeto a estudiar: la sociedad. Eso nos obliga a estar constantemente analizando nuestros propios métodos, examinando nuestras técnicas y adaptando nuestros enfoques a los tiempos que vivimos. Un reto en el que estamos ya.

Gerardo Iracheta, CEO de Sigma Dos


Las chicas se inician en el sexo tres años antes que sus madres, según la encuesta de Sigma Dos para la SEC

“Globalmente, la edad media de inicio en las relaciones sexuales es de 18,2 años, edad que desciende entre las mujeres más jóvenes que ya han tenido relaciones sexuales”. Dicho de otro modo, “entre las menores de 20 años que ya han tenido relaciones sexuales, la edad de inicio fue de 16,29 años (tres años antes que lo hicieron las mujeres que ahora tienen entre 45-50 años). Son datos que se extraen del informe ‘Encuesta de Anticoncepción en España 2016’ realizada por la Sociedad Española de Contracepción (SEC) a través de Sigmados, a mujeres españolas entre 14 y 49 años durante este pasado verano.

La encuesta, que se realiza cada dos años desde 1997, se ha hecho mediante entrevista telefónica a 2.200 mujeres de entre 14 y 49 años de todo el territorio nacional entre junio y julio de este año.

Según ésta, cuatro de cada diez mujeres no utiliza ningún método anticonceptivo, si bien en este porcentaje se incluye también a las que no mantienen relaciones sexuales.


El PP revalidará la mayoría absoluta en Galicia y el PNV podrá seguir gobernando el País Vasco

Nueva encuesta de Sigma Dos para el diario El Mundo, en esta ocasión sobre las elecciones vascas y gallegas del próximo 25 de septiembre. A falta de una semana para los comicios, el sondeo pronostica que el PP revalidará la mayoría absoluta en Galicia y el PNV podrá seguir gobernando el País Vasco, aunque necesitará acuerdos.

En Galicia, el PP va camino de reeditar la mayoría absoluta que mantiene desde hace siete años. El sondeo otorga a los populares una intención de voto idéntica a la que obtuvieron en las elecciones de 2012 y una horquilla de escaños de 38 a 41, siempre por encima de la mayoría absoluta. Los resultados echarían por tierra cualquier opción de En Marea, el PSOE y el BNG de firmar un pacto que permita a la izquierda y a los nacionalistas recuperar el Gobierno de la Xunta. Por su parte, En Marea superaría al PSOE, que quedaría relegado a la tercera posición.

En el País Vasco, el PNV volvería a ganar las elecciones, con 35% de los votos y entre 26 y 28 escaños, seguido de Bildu, que obtendría entre 17 y 18; Podemos, con 13-14 representantes; el PSE se quedaría con 9 y el PP, con 7-9.

Ir a noticia en El Mundo.


Así se hizo la mayor encuesta de 'Sálvame', encargada a Sigma Dos

Manolo Mostaza, el director de operaciones ‘Sigma Dos’, explica cómo se hizo ‘La gran encuesta de ‘Sálvame’. Manuel ha desvelado que los espectadores del programa tienen un perfil cultural variado, lo que quiere decir que lo ven personas de diversos niveles socio culturales. Por otra parte, también ha comentado lo ven más hombres que mujeres y que entre estos hay muchos jóvenes.

Entrando ya en los resultados de las primeras categorías, María Patiño ha resultado ser la colaboradora más deseada de todas las que conforman el equipo femenino del programa. Belén Esteban y Terelu Campos están por detrás en segunda y tercera posición. Al lado opuesto del ranking, las menos deseadas son Belén Rodríguez y Karmele Marchante.

Encontramos más datos curiosos: diviendo los resultados por edades, Belén Esteban se corona como la colaboradora más deseada entre los jóvenes de 18 a 29 años y a su vez, entre los más mayores, de 65 para arriba. Entre los adultos de 45 a 65 años, Terelu es la segunda más deseada.


Encuesta: Los votantes del PSOE prefieren un gobierno del PP a elecciones

psoeencuesta

El sábado día 20 de agosto se cumplieron ocho meses sin gobierno en España -desde las elecciones del 20-D del pasado año. Un tiempo en el que las elecciones ya se han repetido una vez, el 26-J. Los españoles ven con preocupación la situación política, que podría desembocar en la tercera convocatoria electoral nada menos que el 25 de diciembre -según marcan los plazos legales de acuerdo con la fecha elegida por Rajoy para su investidura- si antes el Congreso no elige un presidente.

El sondeo de Sigma Dos que publica el diario EL MUNDO refleja la decepción de los ciudadanos con esta situación política -el 84,6% cree que es mala o muy mala- y describe un panorama sombrío sobre la capacidad de los partidos para acabar con la grave crisis institucional.

El porcentaje de españoles que ve factible la formación de gobierno es menor -36%- que el de los que se inclinan por la convocatoria de unas terceras elecciones, que alcanza el 45,9%. Paradójicamente, son los votantes de Ciudadanos los más pesimistas sobre el particular -el 52,3% apuesta por que España acudirá otra vez a las urnas- a pesar del voluntarismo de Albert Rivera para propiciar un Gobierno del PP con la abstención del PSOE.


Más de la mitad de los abuelos en España confiesa ayudar a sus hijos debido a la crisis

Con motivo de su tradicional celebración del 26 de julio, Día de los abuelos, Mensajeros de la Paz, la fundación presidida por el Padre Ángel, ha dado a conocer, a través de una encuesta realizada por Sigma Dos, la opinión de las personas mayores españolas sobre temas de actualidad que conciernen directamente a la tercera edad.

Así, según los resultados obtenidos, más de la mitad de los abuelos españoles (55,9%) confiesa ayudar a sus hijos debido a la crisis, ya sea económicamente o en el cuidado de los nietos. Sin embargo, sólo el 31,1% de los ciudadanos que no son adultos mayores, reconoce que debido a la crisis necesita o ha necesitado ayuda económica de sus padres, o que ellos le ayudan en el cuidado de sus hijos.

Por otro lado, la preocupación por la falta de dedicación de recursos en España a atender las necesidades de los mayores se sitúa en torno al 78% entre los españoles de 30 a 64 años, siendo los mayores de 65 años (64,1%) quienes menos piensan que los recursos que existen actualmente son insuficientes.

De la misma manera, en términos de edad son los jóvenes de 18 a 29 años (64%) quienes en mayor medida consideran que es injusta la menor repercusión mediática del Día de los abuelos, en comparación a festividades como el Día del padre o el Día de la madre. Por el contrario, es entre los mayores de 64 años donde menos injusta se considera esta situación.


José Miguel de Elías: "El PP ha tenido éxito en la llamada al voto útil"

El Director de Investigación y Análisis de Sigma Dos, José Miguel de Elías, ha participado este lunes 27 de junio en una charla en el Forum Nueva Economía, para comentar el resultado de las elecciones generales. A su juicio, el PP habría tenido éxito a la hora de llamar al voto útil contra Podemos. La consolidación del PP como primer partido, habiendo aumentado sus apoyos en estos comicios, ha ido en detrimento de la formación encabezada por Albert Rivera, que pierde alrededor de 400.000 votos y ocho escaños, la caída más notable en el hemiciclo con respecto a diciembre. El Partido Popular cosechó este domingo 669.220 votos más que en las pasadas elecciones del 20 de diciembre, lo cual le ha permitido aumentar en 14 escaños su presencia en el Congreso de los Diputados. Leer noticia completa.