Las pymes vascas superan a la media nacional en cultura aseguradora

Sigma Dos ha elaborado, para el grupo Liberty Seguros,  el informe “Estudio de la cultura aseguradora en Pymes”, analizando un total de 900 pymes y autónomos a lo largo de todo el territorio español.
Este estudio, que mide el nivel de la cultura aseguradora de los empresarios, evidencia el alto nivel de los encuestados vascos en esta materia; 98,1% de éstos considera útil tener contratado un seguro para su negocio, frente al 95% de la media nacional.

Asimismo, esta evidencia se refuerza si tenemos en cuenta que el 21,6% de las compañías en el País Vasco afirma contar con el seguro de responsabilidad civil D&O, frente al 12,6% de la media nacional.

También podemos ver, gracias a este estudio, que la población vasca usa principalmente la vía telefónica para contratar seguros, si lo comparamos con el resto de España. Sin embargo, la mediación tiene una importancia determinante a la hora de la contratación; el 77,5% de los vascos sigue queriendo contar con la figura profesional del mediador.

El tipo de seguro que más contratan los empresarios vascos es el de “Responsabilidad Civil” (59,8% de las pymes vascas), lo que está muy por debajo de la media nacional (73,8%). El segundo tipo más contratado es el de “Accidente” (44,1% frente al 39,6% nacional) y el “Multirriesgo” (42,2% frente al 33% nacional).

Finalmente, en lo que tiene que ver con las principales motivaciones que destacan los empresarios vascos a la hora de contratar un seguro, encontramos la preocupación por los costes de la siniestralidad (52%), la salud de sus trabajadores (42,2%) y el hecho de haber sufrido robos o siniestros con anterioridad (10,8%).


¿Qué Pedro Sánchez nos espera?

El Pedro 3.0 que sale del 39 Congreso del PSOE tiene rasgos de los dos: es plurinacional y a la vez quiere pactar con Ciudadanos y Podemos
Por Antonio Asencio, Director de comunicación de Sigma Dos

 

 

Pedro Sánchez ha vuelto a la Secretaría General del PSOE, de la que salió tras perder una votación en el seno de un Comité Federal, el máximo órgano de su partido, sobre el calendario congresual a seguir por el PSOE. En contra de lo que mucha gente opina, nunca se votó si el PSOE debía abstenerse o no en la sesión de investidura de Rajoy. Lo ocurrido, en política, no importa tanto como lo que se cree que ha ocurrido. Se habla mucho de la postverdad como marca de estos tiempos de Trump y sus tuits. Pero, al menos conceptualmente, llevamos siglos de postverdad. Ya Nietzsche afirmó aquello de que “no existen hechos, sino interpretaciones”. Desde entonces, en los asuntos humanos, las percepciones configuran los hechos, y no al revés.

No era tan difícil prever que Sánchez ganaría a Susana Díaz. La historia del príncipe destronado y amigo del pueblo es imbatible. Sobre todo, si no se la combate, como pasó en unas primarias en las que Díaz fio todo el discurso a su capacidad de ganar elecciones. De carambola, tras un enfrentamiento interno sin precedentes, más parecido a una ruleta rusa que a otra cosa, el partido tiene un líder con un relato que la gente entiende y abraza. Un relato emocionante, fácil e impregnado de justicia. Algo que no tenía ni ese mismo líder, ni ese mismo partido, antes de la aciaga noche del Comité Federal en la que las percepciones y la realidad se cortocircuitaron para generar una ficción políticamente relevante. Tras su redención orgánica, Pedro Sánchez ya no es un insensato, un kamikaze o un ególatra: bendecido por el voto directo de las bases, es un símbolo de la resistencia popular frente a las confabulaciones de los “barones”, esa nueva construcción semántica, sujeto histórico o significado flotante, que dirían los de Pablo Iglesias, y que representa el mal absoluto de la política. Los estudiosos de los cuentos populares, como Vladimir Propp, lo saben: Los relatos no solo construyen los hechos; también construyen a los héroes. Y, por cierto, fabrican villanos necesarios, antagonistas útiles en toda batalla. Los dichosos, desdichados barones.

Llegados a este punto, el futuro del PSOE se dirime entre dos realidades: por una parte, sube en las encuestas aupado en el magnetismo de la historia de su candidato, felizmente repuesto en el trono por ese metáfora del pueblo que son los militantes, frente a la casta del partido al completo. Por otra parte, a este nuevo PSOE por hacer, y al menos por ahora, solo tiene ese relato, encarnado por un solo hombre. Porque a diferencia de lo que ocurre con Podemos, el relato –por ahora- le pertenece exclusivamente a él, a Sánchez, no a las siglas, indefectiblemente asociadas a una socialdemocracia demasiado llena de historia como para convencerse a estas alturas de que es otra cosa de lo que es. El PSOE de Pedro Sánchez se lo juega todo a una carta: Si ese hombre fracasa, si ese relato diluye su tracción poética en la prosa compleja y exigente del día a día, ¿qué relato, qué historia, qué símbolo le quedará al PSOE, una vez jubilado todo su pasado, desde Suresnes a Zapatero? Los guionistas de Polònia, el programa de humor de TV3, lo vieron con agudeza cuando hablaron del Pedro Sánchez Obrero Español.

Sin embargo, podría ocurrir que este Pedro Sánchez también fuese un hombre nuevo, inédito, y lograse, con tesón y mucho diálogo (cualidad que sus adversarios le niegan), reconstruir una organización para el largo plazo y sentar unas bases más sólidas y duraderas que el relato que lo devolvió al trono. Extraer “excalibur” de la roca dio la corona a Arturo, pero lo que lo mantuvo en el poder fue su mesa redonda de caballeros leales que ganaban batallas con el objetivo de crear un reino poderoso. La leyenda fundacional es solo el principio, y aunque el principio sea más de la mitad del todo, como recordaba Aristóteles, aún no es el todo. Se necesita el resto de la historia.

La experiencia, a veces, nos cambia. Pedro 1.0 pactó con Ciudadanos, habló de mestizaje ideológico y exhibió una bandera de España más grande que la de la plaza de Colón. Pedro 2.0 se autoproclamaba rojo y hablaba de España como nación de naciones. El Pedro 3.0 que sale del 39 Congreso del PSOE tiene rasgos de los dos: es plurinacional y a la vez quiere pactar con Ciudadanos y Podemos, lo que se antoja tan fácil como cuadrar un círculo. Tácticas al margen, la pregunta que debemos hacernos tras su reposición con plenos poderes en el trono socialista, es la siguiente: ¿Podrá, aparte de vencer en su partido, convencer fuera de él? Y como sociólogos, una cuestión interesante: ¿Es la militancia del PSOE un fractal del centro izquierda sociológico, o es más bien un espejo cóncavo, curvado en torno a sí mismo y sus propios demonios? Démosle tiempo a Pedro y al PSOE, que en estos momentos son la misma cosa. Sí, se necesita el resto de la historia, como decíamos. Pero un relato es un punto de partida imprescindible en la era líquida de las percepciones. Y él –Pedro y el PSOE-, al menos por ahora, lo tienen.


Sigma Dos estuvo en la presentación del III Ranking Universidad-Empresa, de la Fundación Everis

La fundación Everis ha presentado los resultados del III Ranking Universidad Empresa, un trabajo en el que ha participado Sigma Dos como empresa demoscópica, y el único estudio que analiza la visión de los empleadores sobre los profesionales recién titulados contratados los últimos 5 años. Además, en la última edición se ha ampliado la muestra de empresas consultadas en un 64% respecto a 2016, así como el número de universitarios evaluados en un 15%.

Cada año se analizan las competencias de los estudiantes, entendidas como habilidades fundamentales para el desarrollo del trabajo. En todas las ediciones del estudio se ha interrogado a los responsables de contratación de las empresas por la importancia de ocho competencias en relación al desempeño: trabajo en equipo, habilidades interpersonales y comunicación, conocimientos técnicos de la profesión, honestidad y compromiso ético, capacidad de aprendizaje, análisis y resolución de conflictos, orientación a resultados y habilidad para trabajar en entornos multiculturales y multidisciplinares.

La honestidad y el compromiso ético vuelve a ser la competencia más valorada por las empresas, seguida por la capacidad de aprendizaje y el trabajo en equipo, que ocupan de nuevo el segundo y tercer puesto y, esta última, es la que más aumenta en relación a otras competencias.

Por el contrario, la orientación a resultados, los conocimientos técnicos de la profesión y la habilidad para trabajar en entornos multiculturales y multidisciplinares son las competencias menos relevantes para los responsables de contratación.

El estudio refleja también los sectores donde el mayor porcentaje de empresas contrata, siendo los casos de Educación, Actividades sanitarias e Información y Comunicaciones.

Además, cabe destacar que aumenta el número de contrataciones en empresas medianas, especialmente las de entre 50 y 99 trabajadores.

Respecto a las titulaciones más demandadas, siguen siendo Administración y Dirección de Empresas y las Ingenierías, superando entre ambas el 50% de las contrataciones.

En cuanto a datos sobre la movilidad, el informe concluye que 8 de cada 10 universitarios evaluados trabaja en la misma Comunidad Autónoma en la que estudiaron. La falta de movilidad geográfica se ha consolidado como tendencia a lo largo de las tres ediciones del Ranking Universidad-Empresa.


¿La revolución democrática de Macron? Notas sobre las elecciones legislativas francesas

Tras la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas se consolida lo que algunos ya llaman la “revolución democrática” de Macron.

Con una abstención históricamente alta del 51,29%, el partido del presidente Macron, En Marche, obtuvo un 32,32% de los votos, 10 puntos por encima de los conservadores y 20 por delante del Front National de Le Pen. Se trata de un resultado inédito en la historia democrática de Francia para un partido con poco más de un año de existencia.

El sistema de balotaje francés se basa en un escrutinio mayoritario a dos vueltas, con el que se elige un diputado por cada una de las circunscripciones legislativas. En la segunda vuelta, que tendrá lugar el domingo 18 de julio, resultarán elegidos los diputados para la Asamblea Nacional, cámara baja del Parlamento compuesta por 577 diputados.

 

Fuente: Elaboración propia gracias a los datos de IPSOS/SOPRA STERIA

 

Los inéditos resultados de la primera vuelta de las legislativas vienen a consolidar la sorpresa de las recientes elecciones presidenciales, en las que ninguno de los partidos tradicionales, socialismo y conservadores, pasaron a la segunda vuelta. Por lo tanto, estos atípicos resultados apuntan a una tendencia: la formación de una coalición de centro, ideológicamente heterogénea, reunida en torno a la figura del carismático presidente Macron.

No obstante, el récord de abstención de las elecciones legislativas ha disparado algunas alarmas.

Si se repitiera en la segunda vuelta, la legitimidad de la nueva Asamblea Nacional sería, sin dudas, cuestionada por algunos sectores políticos. En todo caso, el seísmo político que En Marche y Macron han provocado en Francia convive con un marcado desencanto con la “cosa pública”, un fenómeno, por otra parte, que, con las diferencias del caso, también se ha dado en las elecciones generales británicas.

Tendremos que esperar a la segunda vuelta para ver si las tendencias observadas se mantienen y realmente apuntan hacia donde pensamos, así como para tener los resultados definitivos de estas elecciones legislativas.

 

Para consultar resultados sobre los territorios de ultramar: http://www.lci.fr/candidats-elections-legislatives-2017-en-marche-france-insoumise-les-republicains-front-national-parti-socialiste/


Lo que necesitamos saber acerca de los resultados en Reino Unido

 

Fuente: Elaboración propia

Mayoría: 326 escaños
Total: 650

 

 

 

Theresa May ha perdido la mayoría absoluta que necesitaba para seguir gobernando con comodidad. Como ya hemos comentado en otros posts, la Primer Ministro convocó estas elecciones anticipadas con el objetivo de reforzar y aumentar la mayoría con la que contaban los conservadores desde las elecciones del 2015. Pero esta mayoría no le “pertenecía”, ya que May llegó al poder por un acuerdo partidario, después de la renuncia de Cameron por el resultado del referéndum sobre el Brexit, y no como resultado de unas elecciones generales.

Al convocar las elecciones generales, May arguyó que lo hacía porque las negociaciones con la Unión Europea por el Brexit requerían un mandato “strong and stable”, y que esa legitimidad solo podía venir de las urnas.

La enorme ventaja de 20 puntos que daban las encuestas a May en ese momento desapareció en el transcurso de las seis semanas siguientes, fundamentalmente, como coinciden los analistas, por los errores estratégico del manifiesto tory (incluyendo el controvertido “dementia tax”) y una candidata a menudo percibida como distante por el electorado.

Los resultados de la madrugada del 9 de junio han reflejado esa caída en las encuestas y arrojaron un “hung Parliament”, un parlamento sin un partido con mayoría. Con 318 escaños (y 42.4 % del voto), los conservadores ganaron las elecciones y resultaron ser el “biggest party”, el partido con mayor cantidad de diputados, pero se quedaron a 8 de la mayoría. Es indudable que May tendrá dificultades para formar gobierno y algunas figuras de su propio partido ya están pidiendo su dimisión y remplazo por el hasta ahora canciller Boris Johnson. Es posible que los conservadores puedan seguir gobernando si consiguen el apoyo del DUP, los unionistas de Irlanda del Norte, que han obtenido 10 diputados. Está todavía por definirse si el acuerdo entre ambas formaciones será una coalición o un acuerdo de apoyos puntuales.

No solo el varapalo de los conservadores ha sido una de las sorpresas de estas elecciones. Los nacionalistas escoceses del SNP (Scottish National Party), que basaron su campaña en la eventual convocatoria a otro referéndum de independencia, obtuvieron 35 escaños, lo que representa una pérdida de nada menos que 19 diputados; el hundimiento absoluto de los brexiters del UKIP, un partido para el que el éxito del Brexit parece haber dejado paradójicamente sin electorado; el mantenimiento e incluso leve mejora de los resultados de los Lib-Dems, y, sobre todo, el gran resultado que ha obtenido el partido laborista de Corbyn, al que algunas encuestadoras daban por desahuciado, y que obtuvo 262 diputados, 32 más.

Otro dato a tener en cuenta es la participación en estas elecciones generales, que con un 69% representado la afluencia más alta de votantes desde 1997. Como habíamos adelantado en nuestros posts anteriores, el factor decisivo a la hora de predecir el resultado de la elección y, sobre todo, la performance electoral de los laboristas era la movilización del electorado más joven y de los votantes de ingresos más bajos. Los datos de la elección muestran que fue la movilización de estos dos sectores del electorado lo que determinó el resultado.

Ahora tan solo queda la incógnita de si las habilidades negociadoras de Theresa May permitirán alcanzar un acuerdo con el DUP que le garantice unos mínimos de gobernabilidad. En todo caso, el panorama de cara a las negociaciones con la Unión Europea por el Brexit y la continuidad a mediano plazo de May como líder del partido conservador son dos grandes incógnitas.


Francia como espejo demoscópico

Por GERARDO IRACHETA,
CEO de Sigma Dos.

 

Por motivos históricos, culturales y emocionales –no olvidemos el congreso casi fundacional del PSOE en Suresnes, que elevó a Felipe González a los altares ante la bendición de François Mitterrand–, Francia ha sido para la izquierda española un referente inexcusable, un país que anticipaba las tendencias que, de una manera u otra, terminarían por arribar a España. ¿Qué lecciones puede sacar la izquierda española, y especialmente el PSOE, de las últimas elecciones galas que han hecho casi desaparecer al Partido Socialista?

Uno de los argumentos que repetían los seguidores de Susana Díaz en el proceso de primarias se basaba precisamente en la experiencia francesa. El supuesto giro a la izquierda de Sánchez, sostenían, era similar al viaje hacia ninguna parte del candidato «anti-aparato», Hamon, en Francia. Un giro que había tenido como consecuencia la pérdida de confianza del electorado socialista por dos frentes: el centro, que habría optado por Macron, y la izquierda, que habría preferido al comunista clásico Mélenchon, es decir, al original antes que a la copia. Según esta teoría, la militancia francesa, al elegir al más izquierdista de sus candidatos, Hamon, habría dejado de ser representativa de la clase media que tradicionalmente apoyaba a los socialistas franceses. Esa militancia viviría una suerte de radicalización centrípeta, de huida nostálgica hacia el interior y el pasado, buscando unas esencias ideológicas que nadie demandaba.

Como en Francia, la militancia socialista española ha preferido al candidato más supuestamente a la izquierda, Pedro Sánchez. ¿Ha actuado la militancia del PSOE de espaldas al electorado de este partido o, al revés de lo que ha pasado en el país galo, ha sabido reflejar las preferencias de los votantes? De no haber sido así, ¿se irán también, como en el país vecino, los votos del PSOE, por la izquierda hacia Podemos y por el centro a Ciudadanos?

Algunos factores permiten dudar seriamente de que lo ocurrido en Francia sea extrapolable a España. En primer lugar, las elecciones francesas eran presidenciales a doble vuelta, algo que no existe en nuestro país. La ciencia demoscópica sabe que el sistema de elección no es neutro, sino que influye en las decisiones que toma el votante. Si los electores del Partido Socialista Francés optaron mayoritariamente por Macron y Mélenchon antes que por Hamon fue, en gran medida, por el miedo a que el voto a su candidato natural fuese un voto perdido contra la gran antagonista, Marine Le Pen. Las encuestas son en Francia un elemento fundamental, pues a la hora de tomar sus decisiones el votante analiza las opciones con más posibilidades de pasar a la segunda vuelta. En un sistema parlamentario puro, como el español, con una correlación bastante proporcional entre el voto popular y el número de escaños obtenido por cada partido, y donde no existe la segunda vuelta, el efecto del «voto útil» no se habría producido, o no al menos a ese nivel.

Un segundo factor diferencial es el ascenso de una candidatura, la de Marine Le Pen, que generaba entre los votantes socialistas un miedo movilizador, capaz de acelerar la tendencia del voto útil anteriormente comentado en detrimento de sus propias siglas. Es bastante posible que entre los votantes del PSF no fuesen empujados tanto por el entusiasmo por Macron o Mélenchon como por el rechazo a Le Pen, que no tiene semejante en España.

En tercer lugar, cabe dudar que el votante socialista español imite a su homólogo francés a la hora de acudir a un candidato centrista como Macron. A diferencia del actual presidente de la República, Albert Rivera, quien podría ser su equivalente en España, no proviene de un Gobierno socialista. Ciudadanos bascula en un espacio centrista capaz de atraer voto de PP y PSOE, pero por la configuración electoral de España está escorado hacia la derecha: apoya a más gobiernos autonómicos del PP (Murcia, Madrid, Castilla y León, La Rioja) que del PSOE (sólo Andalucía, precisamente el de Susana Díaz), además de al Ejecutivo de Rajoy. Es lógico pensar que este reparto disuadiese a muchos votantes del PSOE de buscar un refugio en Ciudadanos.

Por último, debemos mirar las preferencias de los votantes en Francia y en España. Mientras que en Francia Hamon nunca estuvo por delante en intención de voto, en España los votantes del PSOE muestran una preferencia clara por Sánchez sobre Díaz. En la última encuesta de Sigma Dos para este diario, el madrileño aventajaba en 25 puntos a la sevillana.

Para comprender lo que va a pasar en la izquierda española habrá que estar muy atentos a los siguientes pasos del nuevo secretario general del PSOE en asuntos clave como la gobernabilidad del país, la posibilidad de ser alternativa al Gobierno del PP o la cuestión catalana. Deberá, además, gestionar un partido con dos almas, cuyas bases le apoyan frente al recelo de la mayoría de los poderes territoriales. Si el PSOE quiere conocer su futuro, deberá analizar muy bien su compleja situación. Francia ya no será el espejo de sus aspiraciones ni el anticipo de sus pesadillas. Suresnes es ya historia.


Encuestas, elecciones e intención de voto en Reino Unido

Hoy se celebran las elecciones generales en Reino Unido. La campaña electoral ha estado marcada por cambiantes estimaciones de voto y discrepancias entre las encuestadoras: desde la convocatoria, la ventaja del partido conservador de Theresa May sobre los laboristas de Jeremy Corbyn se ha reducido de 20 a 7 puntos

Buena parte de los análisis apuntan a que la recuperación del partido laborista responde, al menos parcialmente, a la movilización del electorado más joven, sobre todo votantes menores de 55 años, y es aquí donde estriba la dificultad para las encuestadoras al momento de predecir los resultados: ¿en qué medida la intención de voto de los más jóvenes se traducirá en porcentaje de participación?

A continuación, analizamos algunas estimaciones, siguiendo el polls tracker de The Economist, teniendo en cuenta la intención de voto a nivel nacional en función del sexo, la edad y la clase social.

  • JÓVENES:

Representan el mayor apoyo de los Laboristas: más del 70 % de votantes jóvenes declaran su intención de votar por Corbyn. La intención de voto de los jóvenes ha oscilado a lo largo del tiempo, pero la tendencia más reciente va al alza: por encima de la media nacional en apoyo al laborismo, y por debajo de la media en apoyo a los conservadores.

En cuanto a la intención de votar por UKIP/Green/Liberal-Democrats, es residual: por debajo de la media nacional.

 

  • MUJERES:

El apoyo del colectivo femenino a los conservadores cae en el último mes. Las mujeres que declaran que votarían a los laboristas pasan de menos del 30 % al 40 % en los últimos sondeos.

 

  • HOMBRES:

Aunque durante el último mes las estimaciones han oscilado, entre los hombres prima el voto conservador, que se mantiene como la opción mayoritaria para este colectivo, con 40 puntos aproximadamente. Sin embargo, la intención de voto por los laboristas también mejora y se acerca a los 35 puntos.

Los apoyos del colectivo masculino a la UKIP/Green/Liberal-Democrats son más elevados que en los otros grupos, junto con el de votantes mayores de 60 años y los de mejores ingresos (estos últimos son el mayor apoyo de la UKIP). Sin embargo, desde enero esta tendencia de intención de voto a los partidos no mayoritarios decrece entre los hombres.

 

  • MAYORES DE 60 AÑOS:

Es el colectivo que más apoya a los conservadores, tendencia en constante crecimiento a excepción del último mes. La intención de votar a los Conservadores entre los mayores de 65 años se sitúa por encima de la media nacional, y, a la inversa, por debajo de la media nacional de apoyos al partido laborista.

 

  • VOTANTES DE ALTOS INGRESOS:

Este colectivo se sitúa muy cerca de la media representativa nacional, pero con una predominante tendencia al voto conservador. No obstante, durante el último mes aumentó  considerablemente, de 25 a 35 puntos, el apoyo a los Laboristas por parte de los votantes de mayores ingresos.

 

  • VOTANTES DE BAJOS INGRESOS:

Los datos de intención de voto de los votantes de más bajos ingresos arrojan las tendencias más llamativas: en ninguno de los otros grupos demográficos ha oscilado tanto el apoyo a laboristas y conservadores.

En julio de 2015, los laboristas se ubicaban como favoritos entre los votantes de menores ingresos. Tras las elecciones parlamentarias de ese año las posiciones se invirtieron, y volvieron a oscilar bruscamente tras la elección de Jeremy Corbyn como líder del partido laborista. Durante el último mes decreció el apoyo a los conservadores, mientras que la opción laborista se consolidó, alcanzando los 40 puntos.

Asimismo, los votantes de menores ingresos representan el sector de mayores apoyos para el UKIP, junto con los votantes mayores de 65 años. Así, en abril de 2016, antes de la celebración del referéndum sobre el Brexit, un 25 % de los votantes de menores ingresos apoyaba al UKIP (baremos que se han reducido en 15 puntos desde entonces).

Podemos decir, entonces, que desde la celebración del referéndum sobre el Brexit y el ascenso de May como Prime Minister la tendencia de apoyo a los conservadores fue creciente. Esto cambió, de modo drástico, en las últimas 4 semanas, en proporción inversa al ascenso del partido laborista en el mismo período.

En cuanto a los partidos minoritarios, vieron, en el último mes, cómo la intención de voto recogida por las encuestas les era cada vez más esquiva. En el caso de UKIP, sus apoyos se desplazaron a los conservadores.

En definitiva, las encuestas aún presentan un escenario favorable, aunque ajustado, para los conservadores de May, y debe tenerse en cuenta, además, el sistema electoral del “First-Past-The-Post” (650 circunscripciones, sin resultados proporcionales), gracias al que una diferencia de 5 puntos entre ambos partidos puede dar lugar a una mayoría absoluta.

En todo caso, resta por saber si los conservadores serán capaces de asegurarse una mayoría cómoda para gobernar, o si el resultado será suficientemente competitivo para los laboristas como para apuntalar el liderazgo de Corbyn, que retiene su mayor apoyo entre las bases del partido pero tiene una menor proyección entre los potenciales votantes laboristas. Solo nos queda esperar para conocer el resultado de estos ajustados comicios.


A tres días de las elecciones, la mayoría absoluta de May ya no es una apuesta segura

Este jueves 8 de junio se celebran en Reino Unido las elecciones anticipadas que convocó Theresa May meses atrás. La “Premier” llevo a cabo esta estrategia cuando su partido tenía 21 puntos de ventaja sobre el Partido Laborista. Sin embargo, a dos días de las elecciones, numerosas encuestas encuentran una extremada dificultad para preveer los resultados.

Con tan solo un año de diferencia entre la celebración del referéndum sobre el Brexit y estas elecciones generales, el escenario se encuentra, por decirlo recatadamente, altamente polarizado. Si a esto le sumamos los numerosos atentados terroristas que sufre el país, la tensión no deja de crecer.

Theresa May convocó las elecciones anticipadas para aumentar su mayoría, obtener un mandato propio y el refrendo a su particular versión dura del Brexit, pero no ha tenido una buena campaña. Transmite opacidad, inseguridad e indecisión. Sin embargo, Jeremy Corbyn sí que ha tenido una campaña efectiva. Durante los inicios de ésta, nadie (incluidos los medios de comunicación) apostaba por él. Se ha esforzado en transmitir sinceridad y honestidad, ideas claras y cercanía con los jóvenes. Día a día, los laboristas han ido remontando en todas las encuestas y están poniendo en peligro la mayoría absoluta de 326 escaños sobre 650 que necesitan los conservadores para salir airosos de esta situación.

A dos días de los comicios, las encuestas difieren; algunas hablan de victoria conservadora, otras de laborista y otras, de empate técnico. Esto se debe a que la “previsible” victoria Tory, depende de hasta qué punto se movilicen los jóvenes, los eurófilos y los votantes de clase trabajadora, ya que los conservadores, jubilados y euroscépticos seguro que ya lo van a hacer. Otro hecho que podría llevarnos a la sorpresa sería con cuantos apoyos laboristas cuenta May, debido a su nacionalismo inglés blanco y a la figura de Corbyn, demasiado escorada a la izquierda para algunos miembros del establishment laborista.

Para sembrar todavía más dudas, las empresas de opinión pública no se ponen de acuerdo. En la siguiente tabla podemos ver los sondeos más recientes llevados a cabo por seis encuestadoras diferentes.

Fuente: Electromanía – 8 de junio: May ya no lo tiene tan seguro

 

La dificultad estriba en la participación esperada. Más concretamente, la de los jóvenes menos interesados en política y de renta baja. Históricamente, estos votantes simpatizan con el partido Laborista, sin embargo, tienden a participar poco. El reto está en predecir cuánto exactamente. En 2015 las encuestas fallaron en parte porque sobreestimaron la participación de este grupo. A raíz de eso, la estrategia de las encuestadoras ha cambiado; ahora cada empresa de opinión está probando soluciones diferentes y por eso sus predicciones divergen. Este problema tiene similitudes con el que vivieron las encuestas en España con Podemos en 2016.

Para mostrar las diferentes estrategias de las encuestadoras podríamos hablar de 3 modelos; el modelo de Chris Hanretty, el Electoral calculus, y el de YouGov (encuestadora online). No debemos olvidar que May anticipó las elecciones con la expectativa de reforzar su dominio en la cámara y no pensando en perderlo. Por tanto, la pregunta decisiva sería: ¿lograrán los Conservadores los 326 escaños que dan la mayoría? Gran parte de las predicciones todavía ven su mayoría como el resultado más probable, pero en absoluto seguro. Veamos los diversos resultados a los que llegan las encuestadoras para poder hacer frente a la dificultad de medición que subyace de un escenario altamente polarizado.

El modelo de Chris Hanretty, profesor de la Universidad de East Anglia, asegura que los Conservadores tienen un 95% de probabilidades de lograr la mayoría. Sin embargo, se le critica la lentitud a la hora de calcular el promedio de votos y el hecho de que todavía no ha capturado el avance de los Laboristas.

El modelo Electoral calculus, otorga al partido conservador un 68% de probabilidades de ganar las elecciones, y un 20% de probabilidades de que ningún partido logre los 326 escaños.

Finalmente, la encuestadora online YouGov ha trabajado a través de 50.000 entrevistas y un modelo estadístico sofisticado. Su pronóstico asegura que los Conservadores lograrán entre 265 y 340 escaños. Asimismo, opinan que probablemente no lograrán la mayoría suficiente.

En un escenario tan hostil, es extremadamente complejo predecir dichos resultados. De esta manera, vemos como diversas empresas llegan a resultados tan dispares. Y lo más difícil de todo; ya no depende del tamaño de la muestra la probabilidad de éxito. En la era de la posverdad y la pospolítica, preveer y proyectar adecuadamente los resultados de unas elecciones, es cada día más difícil. Aunque todavía quedan 3 días para la votación, la mayoría conservadora ha dejado de ser una apuesta segura.

 

 


Pedro Sánchez logra la mayoría de los delegados y controlará el 39º Congreso

 

Pedro Sánchez, nuevo secretario general, cuenta con 532 (53,3%) delegados de los 1004 con derecho a voto. Susana Díaz logra 394 (39%) y Patxi López 78 (7,7%.).

Tras los congresillos que han tenido lugar durante el fin de semana pasado, Pedro Sánchez ha logrado hacerse con la mayoría absoluta de cara al 39º Congreso Federal del PSOE, el cual se celebrará del 16 al 18 de junio.

Según datos provisionales que ha cedido el propio partido al periódico El Mundo, Sánchez cuenta con 532 de los 1.004 delegados de la organización con derecho a voto, el 53,3% del total. Susana Díaz sólo ha logrado 394, el 39%; y Patxi López, 78, el 7,7%. Vemos así como el nuevo Secretario General podrá influir en la mayoría del cónclave que elegirá durante el 39º Congreso, tanto la dirección como la línea política del PSOE durante los próximos años.

La exitosa estrategia de los sanchistas consistió en buscar listas de unidad en las diversas provincias. Y parece ser que dio buen resultado. Las tres listas –la de Sánchez, Díaz y López- han logrado que se elija a un porcentaje similar al conseguido el domingo 21 en las urnas, con una leve ventaja a favor de Pedro Sánchez, que ganó las primarias con un 50,3% de los votos, según el resultado definitivo, y tendrá a un 53,3% de los delegados. Además de los 1.004 delegados con derecho a voto, serán delegados sin derecho a voto 16 representantes de colectivos sociales y 15 de Izquierda Socialista.

Según el periódico El Mundo, distintos miembros del equipo de Sánchez se mostraron ayer muy satisfechos con los resultados. Aseguraron que, a partir de ahora, el PSOE ha de empezar a caminar en torno a un nuevo proyecto de mayorías que se consolidará en el Congreso Federal. Las mismas fuentes apuntaron que gran parte de los 78 delegados afines a López han garantizado que darán su apoyo al secretario general y no plantearán «batallas estériles». «El resultado ha sido tan contundente e inapelable que no ha sido demasiado complejo conseguir reproducir la mayoría de las urnas en el congreso», explicaron.

En lo que tiene que ver con el debate interno que podríamos calificar en términos de integración o ruptura, se evidencia que prima la integración. En casi todas las provincias españolas, los congresos provinciales han tenido listas únicas a las que se han trasladado los resultados de las primarias. Sin embargo, ha habido problemas y al final hubo varias listas en Huelva, Salamanca, Pontevedra o Álava. En otras, fue muy difícil acordar listas de consenso, pero se ha conseguido.

Con estos números, Sánchez se garantiza la mayoría absoluta y el control del cónclave, en el que espera que su nueva Ejecutiva Federal salga apoyada por más del 70% de los delegados. Como explican personas de la máxima confianza de Sánchez, la dirección que saldrá del cónclave de junio será «la Ejecutiva de Pedro Sánchez» y no «la Ejecutiva de los barones encabezada por Sánchez», que fue lo que se aprobó, apuntan, en el congreso de 2014, cuando Susana Díaz apoyó al ex diputado madrileño para dirigir el PSOE. Varios secretarios generales regionales, como el valenciano Ximo Puig, el castellano-manchego Emiliano García-Page, o el castellanoleonés, Luis Tudanca, han renunciado a ser delegados en el congreso.

La federación más numerosa, la andaluza, se resistió hasta el final a hacer listas de integración, pero finalmente trabajó también por la unidad en la gran mayoría de las provincias. Los congresillos andaluces han elegido a los 255 delegados. La única provincia donde no hubo integración fue Huelva, donde la Plataforma de Apoyo a Pedro Sánchez denunció que los criterios establecidos «impedían la posibilidad de una participación proporcional de la militancia de base». Por eso, los militantes afines al líder del PSOE se desvincularon «absoluta y rotundamente» de la lista aprobada.


El PSOE busca líder y proyecto

 

 

Este domingo 21, tendrán lugar las primarias del PSOE. Ese día tendrá lugar la elección del futuro Secretario General del partido, acontecimiento de vital importancia dentro de la formación que determinará cual de los tres candidatos –Patxi López, Pedro Sánchez o Susana Díaz- liderará el PSOE.

Es la segunda vez en la historia del partido que éste elige a su Secretario General a través de voto directo. Hasta 2014, eran los propios delegados los que tenían capacidad de voto. Éste método se inauguró hace tres años cuando fue escogido Pedro Sánchez frente a Eduardo Madina y José Antonio Pérez Tapias.
El 21 de mayo podrán votar los cerca de 190.000 militantes del partido a uno de los tres candidatos. El PSOE no ha aceptado el voto telemático, por lo que la elección será en cada agrupación. Fuentes socialistas sostienen que no se ha encontrado una fórmula que dé garantías al voto electrónico y que el más seguro es el presencial “secreto y en urna”.

Entre las candidaturas encontramos tres; el exsecretario general Pedro Sánchez, la Presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz, y el exlehendakari Patxi López.

Susana Díaz parte como favorita al contar con la mayoría de apoyos del aparato y ser la líder de la federación más potente, Andalucía, con unos 45.000 afiliados. La apoyan los líderes regionales de la Comunidad Valenciana (Ximo Puig), Extremadura (Guillermo Fernández Vara), Asturias (Javier Fernández) y Castilla-La Mancha (Emiliano García-Page). Además, cuenta con el respaldo de la vieja guardia (Felipe González, Alfonso Guerra, José Luis Rodríguez Zapatero, José Bono, José Blanco, Alfredo Pérez Rubalcaba, Elena Valenciano etc.).

Sánchez se ha proclamado como el candidato de las bases. Su equipo confía en los miles de militantes anónimos y la sensación es que puede batallar duramente contra Díaz. No hay ningún barón a las órdenes de Sánchez, pero esperan ganar en autonomías como Cataluña, Castilla y León y Galicia. Sí tiene a federaciones provinciales detrás como Valencia -la segunda más grande después de Sevilla-, Valladolid y Albacete. Entre sus apoyos están la mayoría de los diputados del ‘no’ (Zaida Cantera, Odón Elorza, Sofía Hernaz…). Y también le acompañan en este viaje referentes socialistas como Cristina Narbona y Josep Borrell.

López tiene el respaldo de los líderes regionales que en su día apoyaron a Sánchez en el Comité Federal: Francina Armengol (Baleares), María Chivite (Navarra), Idoia Mendia (País Vasco), Rafael González Tovar (Murcia) y Sara Hernández (Madrid), Asimismo, entre sus respaldos están antiguos colaboradores ‘sanchistas’ como Óscar López y César Luena.

En lo que tiene que ver con el debate de las ideas, la propuesta ideológica, podemos identificar las siguientes claves; Sánchez fue el primero en presentar su documento ideológico base. Entre otros asuntos, defiende “alianzas de progreso” -llegar a entendimientos con Podemos- y la plurinacionalidad del Estado. Asimismo, quiere un partido donde tengan más poder las bases y que las gestoras no puedan durar más de tres meses.

López también ha presentado un documento titulado Más de cien propuestas concretas. Entre sus iniciativas, quiere primarias en el partido a doble vuelta. Apuesta asimismo por “atraer la centralidad política española, donde está la mayoría, a una izquierda coherente, consecuente y eficaz”.

Díaz no ha presentado ningún documento a la espera de iniciar oficialmente su carrera a las primarias. Muchos en el PSOE dan por hecho que podría asumir la ponencia política encargada por la Gestora del PSOE a Eduardo Madina. El texto tiene como principal novedad intentar restaurar aquellos elementos de autogobierno de Cataluña que resultaron dañados por la sentencia del TC y vuelve a defender la necesidad de una reforma Constitucional.

Es necesario resaltar que el ganador de estas primarias no será –por medio de ésta votación- el candidato a las próximas elecciones. Para elegir al candidato electoral, el PSOE lleva a cabo las primarias abiertas para candidato, en las cuales pueden votar los militantes y también los ciudadanos que lo deseen.

Una vez que los afiliados hayan expresado su deseo sobre quién debe ser el secretario general del PSOE se celebrará el congreso en el que los delegados votarán los documentos políticos (XXXIX Congreso), los estatutos y los nuevos órganos de dirección –los delegados no tendrán que ratificar al vencedor puesto que los militantes disponen de plena potestad para elegir a su secretario general después de la modificación de los estatutos aprobados hace casi tres años-. La fecha de celebración del 39º Congreso está prevista para los días 16, 17 y 18 de junio.

Sin embargo, cabe la posibilidad de que en el 39º Congreso no se ratifique al recién electo Secretario General. Esto se debería a que, en un primer momento, el 21 de mayo se elige la figura del Secretario, pero no tanto sus propuestas. Sin embargo, en el 39 Congreso, lo que vota realmente es la propuesta concreta del Secretario General. Por tanto, puede ser que en las primarias gane un líder, pero que en el 39º Congreso no se le ratifique. Para saber el resultado tendremos que esperar. Éste domingo 21 ya podremos saber el resultado de las primarias, y con éstos ya tendríamos alguna pista que arrojará algo de luz de cara al siguiente hito del partido; el 39º Congreso del PSOE


Emmanuel Macron llega al Elíseo con el 66,06% de los votos

Elecciones francesas: Emmanuel Macron, tal y como vaticinaban sondeos y encuestas, resultó vencedor. Con un 66,06% de los votos, casi 21 millones de votos, Macron se convierte en el candidato más joven en llegar al Elíseo, y esto con una carrera política de tan solo 2 años como ministro de economía del presidente François Hollande. Con una alta abstención y un 12% de votos nulos y blancos, las elecciones francesas en las que Marine Le Pen resultó derrotada insuflan un renovado aire de confianza en Europa.

En su discurso de la noche del domingo Macron reconoció el resultado del partido de la oposición, y aseguró que trabajará durante la siguiente legislatura para responder al enfado y la desafección que ha llevado a parte de los franceses a votar a partidos de corte extremista o a abstenerse. Asimismo, declaró que “es el encargado de defender la República” y de traer una nueva esperanza, un nuevo humanismo, a Francia, mientras en la explanada del Louvre ondeaban banderas francesas y europeas al son, en clara alusión a la defensa del europeísmo, del himno de la Unión Europea, la novena sinfonía de Beethoven.

Europa respira aliviada con la victoria de Emmanuel Macron y se encomienda al respaldo del presidente electo, un europeísta militante al que Bruselas apoyaba abiertamente desde antes de los comicios. De las elecciones francesas sale fortalecido, también, el proyecto comunitario que Macron defiende frente al rupturismo de Le Pen y el Frente Nacional. Para Donald Tusk, el actual presidente del Consejo Europeo,  “Francia es esencial para Europa, como Europa lo es para Francia”, por lo que confía en que el nuevo jefe del Estado francés “contribuirá constructivamente a resolver nuestros desafíos comunes y a mantener la unidad”. Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, y Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo, emularon a Tusk y apoyaron públicamente al nuevo presidente electo.

En lo que tiene que ver con el análisis de resultados, en el siguiente gráfico podemos observar los departamentos en los que ambos candidatos se impusieron. En el caso de Macron, en París rozó el 90% de los apoyos y en los circundantes Hauts-de-Seine y Val-de-Marne superó el 80%. Le Pen, por el contrario, ha recabado los mayores apoyos entre los electores de Aisne y de Pas-de-Calais, ambos en el norte del país, con porcentajes superiores al 50%.

                                                                                                                          Fuente: The New York Times – How France voted

 

Los datos relativos a la abstención, el voto nulo y blanco, también deben ser tenidos en cuenta. Si sumamos los votos nulos, los blancos y la abstención, el porcentaje rozaría el 37%, quitando el segundo puesto a Marine Le Pen.

 

 

Macron ha obtenido estos resultados con apoyos de votantes que, en la primera vuelta, no le dieron su voto. Esta racionalidad del voto, puramente estratégica –a la que también se denomina voto útil– y cuyo objetivo es desbancar a candidatos radicales de extrema derecha, es casi tradición en Francia, y evidencia cómo los diversos partidos del espectro político pueden trabajar juntos en lo que se  denomina el Frente Republicano. Es así como muchos votantes aseguran haberle votado ya que le consideran “el menos malo de los dos”.

 

                                                 Fuente: @Matthieugallard

 

A pesar de su victoria, el nuevo Jefe de Estado Francés habrá de esperar las legislativas de junio para saber con certeza si cuenta con el apoyo necesario en el parlamento para imponer su programa, o, si por el contrario, asegurar la gobernabilidad será una tarea tan complicada como la que tuvo que enfrentar su ahora antecesor, Hollande.


Fuerte bajada de Compromís, pero el tripartito resiste

                                                                                                                                   

 

Sigma Dos, a petición expresa del periódico Las Provincias ha realizado un sondeo para comprobar qué resultados obtendríamos hoy en día si se repitiesen las elecciones autonómicas. La muestra está compuesta por 1200 entrevistas telefónicas a población mayor de 18 años empadronada en la Comunidad Valenciana desde el 24 hasta el 28 del pasado mes de abril. Con un 2,89% de error muestral, se ha logrado un nivel de confianza del 95,5%.

La formación nacionalista que encabeza Mónica Oltra, el partido que junto al PSPV compone el Gobierno valenciano y que comenzaba a dar por seguro el sorpasso sobre los socialistas, se dejaría 4,1 puntos y hasta cinco escaños si se convocaran ahora elecciones autonómicas.

El resultado del sondeo de Sigma Dos para LAS PROVINCIAS da un vuelco a la actual proporción de fuerzas entre socialistas y nacionalistas, que tras los comicios generales del 20-D y del 26-J situaban ya a Compromís en una posición de cómoda ventaja sobre el PSPV.

En el ecuador de la legislatura se refleja justo lo contrario: la gestión del Consell refuerza a su presidente y al partido que lidera, mientras que la formación de Oltra –pese a que la vicepresidenta sigue siendo la dirigente más y mejor valorada– cosecha un batacazo de dimensiones considerables. En todo caso, el tripartito no se ve en peligro y obtendría en términos globales unos niveles de apoyo que le garantizarían la mayoría absoluta.

En lo que tiene que ver con la percepción de la vida política por parte de la ciudadanía, el 39,1 % de los encuestados considera regular la política de Consell, frente a un 33,9 % que la considera buena o muy buena y un 20,1 % la ve mala o muy mala.

Según los resultados obtenidos, todos los miembros del Consell logran el aprobado, con Mónica Oltra a la cabeza (5,76) y Vicent Marzà a la cola (5,18), aunque el nivel de conocimiento de algunos de ellos por parte de los ciudadanos no supera el 10 %. La consellera de Vivienda, María José Salvador, es conocida por el 9,3 % de los encuestados; el titular de Transparencia, Manuel Alcaraz, por el 9,6 %, y la de Agricultura, Elena Cebrián, por el 10 %.


El último gran debate: más polarización, más crispación

El miércoles 3 de mayo tuvo lugar el último gran debate televisivo que enfrentó a los dos candidatos que participarán en la segunda vuelta de las elecciones francesas. Es la primera vez en la historia política francesa que una candidata de extrema derecha a la segunda vuelta de las presidenciales participa en un debate cara a cara: en 2002, cuando Jean-Marie Le Pen superó la primera vuelta, Jacques Chirac –su oponente conservador- se negó a debatir con él.

Marine Le Pen y Emmanuel Macron protagonizaron un debate de dos horas y media en el que primó la crispación, el recurso al miedo del electorado, la oposición al “establishment”, a Europa y la globalización (Le Pen) y la postura moderada, reformista, pro-europea (Macron). El debate ha acentuado la polarización del escenario político francés que comentábamos en nuestro último post.

“Mediocre”, “brutal”, “desordenado”, son algunos de los conceptos con los que los medios franceses describen el encuentro. Hasta el padre de la candidata del Frente Nacional declaró que Marine Le Pen ha carecido de la altura suficiente a la hora de debatir, y aseguró que “si fuese el árbitro, diría que se trata de un partido nulo”.

En el contexto de un debate cargado de acusaciones mutuas entre los candidatos, los medios han escrutado cuidadosamente los “intox” de ambos candidatos, la información de veracidad dudosa o de imposible comprobación. Así, por ejemplo, Le Figaro identificó 13 “intox” de Le Pen frente a 2 de Macron.

Los ataques personales marcaron particularmente el discurso de Le Pen, con su estrategia de “Trumpizar” el encuentro. La candidata del Front National ocupó la primera hora atacando insistentemente a su adversario. Entre los temas sobre los que Macron y Le Pen divergieron más agudamente se cuentan la Unión Europea, la seguridad, el terrorismo, el desempleo, los impuestos y la identidad nacional.

Según un sondeo realizado por BFMTV, el 63% de los espectadores encontraron a Macron como el más convincente. Entre quienes votarían al Front National, solo un 12% consideró al candidato de En Marcha! como más convincente, mientras que entre quienes votarían a Macron, apenas un 3% consideró a Le Pen como la más convincente.

En lo que tiene que ver con Francia Insumisa y los electores de Melenchon, dos tercios consideran a Macron el más convincente, mientras que el restante 30% se posiciona del lado de Le Pen. Con proporciones más equilibradas, un 58 % de los electores de Fillon considera a Macron como el más convincente, frente a un 38% que se inclina por Le Pen.

En lo que tiene que ver con la credibilidad y el apoyo del electorado de cara al proyecto político de los candidatos, un 64 % de quienes respondieron a la encuesta votó en favor de Macron, frente a un 33% que eligió a Le Pen.

Tanto las redes como los medios franceses se hacen eco no solo de los ataques lanzados durante el debate sino también de las reacciones de la sociedad francesa. El domingo conoceremos el resultado de la segunda vuelta de unas elecciones cruciales para Francia y para el futuro de la Unión Europea.

 


Le Pen y Macron polarizan el escenario francés

Este domingo 7 las elecciones francesas vuelven a captar la atención pública europea. Con la segunda vuelta de las elecciones presidenciales se recrudecen los discursos de los dos candidatos: Le Pen acusa a Macron de ser el candidato de la banca, y Macron replica que ella es anti-Francia.

El día del trabajador ambos dieron el último gran mitin: en la misma ciudad (París), a 25 km y tan solo con 5 horas de diferencia. Los dos candidatos se apoyan en la estrategia del miedo: Le Pen, contra el establishment y la “continuidad” de Macron; este, contra Le Pen y el extremismo del Frente Nacional.

Los sondeos más recientes llevados a cabo por los institutos Odoxa y Kantar Sofres-OnePoint para Le Point y Le Figaro indican una clara ventaja para Macron, de casi 20 puntos: 59% vs. 41%.

En ambos casos, la distancia entre los dos candidatos se redujo levemente en relación con anteriores sondeos, aunque no tanto como para que el candidato de En Marcha! pierda su condición de “claro favorito”, como escribe el conservador Le Figaro.
Tanto Le Pen como Macron están obligados a amplificar su radio de posibles electores. Macron se acerca, cauteloso, desde el centro, buscando atraer a los votantes de la izquierda y la derecha. La candidata de extrema derecha también sigue la misma estrategia, aunque con un campo de acción mucho más reducido, con los estigmas de extremismo y racismo asociados a su apellido y a las siglas del Front National.


Un debate mediatizado en un escenario sin precedentes: ¿adónde conduce la fragmentación?

A tres semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia, el martes tuvo lugar un debate histórico, en el que participaron los once candidatos. Durante casi cuatro horas los candidatos esgrimieron discursos, estrategias e ideas de cara a los retos de Francia para la siguiente legislatura: entre ellos, Europa, la estrategia antiterrorista, el modelo de estado, la corrupción, la inmigración.

En un contexto político europeo delicado, marcado por el inicio del Brexit, las elecciones francesas se dan en un escenario inédito: las encuestas indican una abstención del 34% y un porcentaje de indecisos, 36%, sin precedentes en la Francia moderna.

La crisis del bipartidismo francés ha dado lugar a un sistema altamente fragmentado que la friolera de 11 candidatos escenifica con claridad, y esto en un clima de incertidumbre y polarización: la izquierdista Nathalie Artaud, el antiamericano François Asselineau, el neogaullista Nicolas Dupont-Aignan, la euroescéptica Marine Le Pen o el anticapitalista Philippe Poutou.

Según un sondeo instantáneo realizado por BTMV, una de las cadenas organizadoras, los espectadores señalaron como ganador al candidato de izquierda de “Francia Insumisa”, Jean-Luc Mélenchon, seguido de Philippe Macron. A pesar que el sondeo de BTMV no reflejó intención de voto, otras encuestas apuntan constantemente a Macron y Le Pen como los candidatos que se enfrentarán en la segunda vuelta del 7 de mayo, en la que se perfila Macron como vencedor.

Sin embargo, el alto grado de fragmentación y el debate polarizado, unido al gran número de indecisos y la alta abstención, dificultan la previsibilidad de los sondeos y encuestas que se están llevando a cabo. Tendremos que esperar la llegada de las elecciones, y más precisamente de la segunda vuelta, para conocer al nuevo inquilino, o inquilina, del Elíseo.


Un último sondeo da como vencedor a Macron en primera y segunda vuelta

Tras el debate de los candidatos a la presidencia de la República se ha publicado un nuevo  sondeo sobre intención de voto para las elecciones que se celebran en un mes, el 23 de abril. Los resultados obtenidos divergen de los datos recogidos en febrero.

 

 

ENCUESTAS INTENCIÓN DE VOTO (1ªvuelta)
8 FEBRERO
22 FEBRERO
21 DE MARZO
Marine Le Pen
25,5 – 26% 27 – 28% 24,5%
François Fillon

17 – 18%

20 – 21%

17%

Emmanuel Macron

22 – 23,5%

17 – 18,5%

26%

Benoît Hamon
15 – 15,5% 12 – 13%

11,5%

Jean-Luc Melenchon
12 – 13% 12 – 13%

13,5%

 
ENCUESTAS INTENCIÓN DE VOTO (2ªvuelta)
8 FEBRERO
22 FEBRERO
21 DE MARZO
 

Le Pen vs. Fillon

 

 

44% vs. 56%

 

44% vs. 56%

46% vs. 54%*

Le Pen vs. Macron
 

37% vs. 63%

 

41% vs. 59%

36% vs. 64%**

*El 35% de los encuestados no desearon expresar su voto en esta opción.

**El 16% de los encuestados no desearon expresar su voto en esta opción.

¿Qué ha cambiado entre el 22 de febrero y el 21 de marzo?

  • Emmanuel Macron no sólo supera nuevamente a François Fillon en intención de voto, tras ganar 8 puntos en un mes, sino que también se coloca como favorito para ganar en la primera ronda, superando por primera vez a Le Pen. Cabe apuntar que Macron, según un sondeo realizado durante el debate presidencial, resultó el más convincente de los cinco candidatos con un 29% de aprobación.
  • Como ya se ha apuntado, Marine Le Pen deja de ser favorita para vencer en la primera vuelta, incluso rebajando su porcentaje de intención de voto por debajo de los datos extraídos a principios de febrero. Tampoco consiguió ser la más persuasiva en el debate, superada por Macron y Melenchon y empatada con Fillon consiguiendo ambos un 19% de aprobación de la audiencia.
  • Por su parte, François Fillon pierde los 3 puntos que había ganado el 22 de febrero y vuelve a quedar relegado a una tercera posición. Pese a que resistió el envite del debate -según los encuestados- los escándalos en torno a su persona no han dejado de agravarse con el transcurso de las semanas, haciendo mella en la confianza de la ciudadanía.
  • Jean-Luc Melenchon gana 0,5% respecto a los datos anteriores, además de haber sido el segundo candidato más decisivo en el debate presidencial con el beneplácito del 20% de los espectadores. Sumado a eso, la pérdida de 1,5 puntos de Benoît Hamon le colocan en cuarto lugar en la carrera hacia el Elíseo, relegando al candidato socialista a un quinto puesto histórico para el PS. Hamon, elegido por primarias, no convenció en un debate en el que solo recibió una aprobación del 11%.

A un mes de las elecciones, estos datos no parecen definitivos. El atentado perpetrado en Londres el 22 de marzo ha aumentado en hasta 9 puntos la intención de voto a la candidatura de Marine Le Pen –según recoge Bloomberg– , una consecuencia que puede resultar temporal o  que podría impulsar a la líder del Frente Nacional hacia una victoria en Francia.

¿Cuáles son las estimaciones para la segunda vuelta?

Ahora es el candidato del partido independiente En Marcha! el que lidera tanto la primera como la segunda vuelta, a la que pasaría con Le Pen según estos datos. Macron sigue siendo el dirigente más viable para vencer a la candidata del Frente Nacional, que también perdería frente a Fillon, pero con un margen más estrecho.

No obstante, cabe destacar que un 35% de los encuestados no desearon expresar su intención para una supuesta segunda vuelta de Le Pen contra Fillon, un porcentaje demasiado relevante como para no interpretar estas estimaciones con precaución.


El 22% de las Pymes contrata seguros con 2 o más compañías

Sigma Dos ha realizado un estudio junto a Liberty para analizar la cultura aseguradora de las Pymes españolas, qué siniestros les preocupan más y cuáles son sus necesidades principales a la hora de contratar y gestionar sus seguros.

La primera conclusión muestra que estas empresas cuentan con una alta confianza en su aseguradora y califican con un 8,2 sobre 10 su fiabilidad. El estudio muestra también que el 95,5% considera que es útil contar con un seguro en el negocio. De hecho, la totalidad de ellas (98,6%) cuenta con una póliza de seguro, principalmente relacionado con la RC (41,4%) y ya por detrás se encuentran los de MultirriesgoAccidentes y D&O. El 15% de estas empresas afirma que trabaja con 2 aseguradoras y el 7,5% llega a tener contratos con 3 o más compañías.

Rapidez, gestión y personalización

El informe destaca que las pequeñas y medianas empresas reclaman de sus aseguradoras principalmente que responda con rapidez cuando se solicita asistencia o información, que gestione adecuadamente los siniestros y que se adapte a su negocio y a sus necesidades.

En relación a la siniestralidad, el 45,2% de estas empresas asegura que en alguna ocasión ha tenido que hacer uso del seguro por algún tipo de siniestro. Entre los problemas más habituales se encuentran los robos (56,5%), accidentes (37,9%), averías mecánicas (11,2%), desastres naturales (7,3%) o los incendios (5,1%).

El 68% de los empresarios y autónomos reconocen que la principal razón por que contratan un seguro es porque es obligatorio. No obstante, el 58% admite preocupación por la repercusión económica de un siniestro y el 44% por su salud y la de sus empleados.

 

Fuente: Grupo Aseguranza


El PSOE volvería a ganar en Extremadura, pero perdería hasta tres escaños

El PSOE volvería a ganar las elecciones autonómicas en Extremadura. Cuando estamos llegando al ecuador de la legislatura que comenzó en 2015, el partido que lidera Guillermo Fernández Vara mantiene su primacía en la comunidad, según la encuesta realizada por Sigma Dos para HOY.

No obstante, los socialistas perderían casi un punto y medio de apoyo respecto al que obtuvieron hace dos años, y se quedarían en un 40,1% en la intención de voto. Esa bajada se traduciría en un descenso en el número de escaños que podrían pasar de los treinta que tiene hoy a una horquilla de entre 27 y 29.

El resultado más llamativo del sondeo realizado por Sigma Dos para HOY es la fuerte subida en la intención de voto de Ciudadanos. El partido de Albert Rivera, que hoy solo dispone de un escaño en la Asamblea de Extremadura, podría alcanzar entre cuatro y cinco y convertirse en una fuerza decisiva en una situación sin mayorías absolutas.

Su porcentaje de apoyo sube más de tres puntos. El respaldo a los otros dos partidos del mapa político extremeño, Partido Popular y Podemos, se queda prácticamente idéntico. El PP repetiría el resultado que obtuvo en 2015 con un 37% de los votos, pero podría perder hasta dos escaños de los 28 que tiene hoy.

Podemos se quedaría igual, con seis diputados en el Parlamento extremeño. El porcentaje de apoyos a la formación morada sube menos de un punto respecto a 2015.

El sondeo refleja, por tanto, un mapa político sin mayorías absolutas, pendiente de eventuales pactos entre los partidos. Sería, no obstante, el PSOE el que dispondría de más opciones de gobernar.

Fernández Vara le seguiría bastando el apoyo o la abstención de Podemos para conservar el gobierno (como sucedió en 2015), y en el caso de que Ciudadanos lograse hasta cinco diputados los socialistas podrían mirar hacia la derecha y recurrir a este partido para completar su mayoría.

En la encuesta también se aprecia que Izquierda Unida, que en 2015 se quedó fuera del parlamento por poco (obtuvo un 4,2%), perdería ahora casi todos los apoyos (1,6%). Hay que tener en cuenta que en las elecciones autonómicas de 2015 Podemos e Izquierda Unida se presentaron por separado. Fue en las Generales de 2016 cuando concurrieron en coalición.

 

Sánchez obtiene el doble de apoyo que López y Díaz entre los votantes socialistas extremeños

El PSOE volvería a ganar en Extremadura, pero perdería hasta tres escaños

Guillermo Fernández Vara o Pedro Sánchez mejor que Susana Díaz o Patxi López. Los votantes socialistas extremeños preferirían a los primeros como futuro secretario general del PSOE antes que a la política andaluza o el vasco. El sondeo realizado por Sigma Dos para HOY preguntó a los encuestados su opinión sobre los candidatos a ocupar la máxima responsabilidad del PSOE.

 

Además del nombre de los tres oficiales se añadió el nombre de Guillermo Fernández Vara, un político que ha tenido una activa participación en la crisis socialista que dio lugar a la dimisión de Pedro Sánchez y abrió una etapa de incertidumbre en las filas socialistas que todavía no se ha cerrado.

Pues bien, la opinión es muy diferente entre la ciudadanía general y aquellos que dicen haber votado al PSOE. Cuando se pregunta quién cree que desempeñaría mejor el cargo, el 46,9% de los extremeños afirma que Fernández Vara lo haría bien o muy bien.

 

En segundo lugar quedaría Susana Díaz, que recibe la opinión favorable del 34,5% de los encuestados. El tercero, con un apoyo similar es Patxi López, con el 34% y el último lugar lo ocupa Pedro Sánchez, con el 29%. Fernández Vara es además el que recibe menos opiniones negativas entre el conjunto de la población.

 

A la pregunta de quién prefiere usted que sea el secretario general, la mayoría sigue decantándose por Fernández Vara (a pesar de que no compite). Le sigue en apoyos Pedro Sánchez con algo menos del 20% (19,8%), Susana Díaz (17,3%) y Patxi López (13,9%). Son las mujeres y los votantes de 45 a 64 años los que muestran una preferencia más acusada por Fernández Vara.

Sin embargo, cuando se analiza la opinión de los votantes socialistas –no la de los militantes, que son al fin y al cabo los que podrán votar en las primarias–, las opiniones varían. Entre quienes dicen haber votado al PSOE se produce prácticamente un empate en las preferencias, que se reparten entre Fernández Vara (30,8%) y Pedro Sánchez (31%).

 

Para los votantes socialistas extremeños la peor candidata es Susana Díaz, que con un 14% de apoyos se queda incluso detrás de Patxi López (15,7%). Quienes dan un apoyo rotundo a Pedro Sánchez son los votantes de Podemos. Nada menos que el 52% dicen que sería su preferido como secretario general. El candidato que menos gusta a quienes votan Podemos es Susana Díaz (6,9%).

 

Fuente: Diario Hoy

 

 


Rosa Díaz participa en la Jornada "Mujeres poderosas. Reflexiones en torno al poder femenino"

La Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC) organizó el 9 de marzo la jornada: “Mujeres poderosas. Reflexiones en torno al poder femenino”, en la que participaron mujeres líderes de ámbitos clave para avanzar en el progreso de las mujeres, como la educación, la política y la empresa.

En el encuentro intervinieron Imelda Rodríguez, Rectora de la UEMC; Silvia Clemente, Presidenta de las Cortes de Castilla y León; y Rosa Díaz, Directora General de Sigma Dos. También participaron José Luis Concepción Rodríguez, Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, y el periodista y analista político Antonio Naranjo. En el coloquio posterior, participó el Consejero de Educación de la Junta de Castilla y León, Fernando Rey. Todos ellos reiteraron su compromiso con la presencia de la mujer en ámbitos de poder.

La necesidad de alcanzar una sociedad verdaderamente igualitaria, eje del diálogo, fue el centro del documento Decálogo para impulsar y transformar la visibilidad del poder femenino, presentado por la UEMC, y en el que se compendian aportaciones de los participantes sobre aspectos como la igualdad efectiva entre mujeres y hombres, la educación o la conciliación laboral.

“La igualdad debe empezar por la educación desde temprana edad, y tenemos que cambiar la forma de ver la ambición de una mujer, que aún no está bien vista. En Sigma Dos la mitad más uno son mujeres”, destacó Rosa Díaz durante su intervención. La Directora General de Sigma Dos señaló que la ambición por llegar a puestos de responsabilidad y de poder, tanto en la empresa como en otros ámbitos, no está bien visto en las mujeres, algo que no ocurre en el caso de los hombres. Díaz también recalcó que ser una alta directiva es compatible con la maternidad y que la dicotomía que enfrenta responsabilidad y vida familiar es un tanto artificial. Puso como ejemplo su propio caso, describiendo la relación que mantiene con su hija: “El diálogo constante con los hijos ayuda a compensar el tiempo que no se les pueda dedicar en el día a día”, afirmó.

 


El 64% quiere a los imputados fuera de la política

 

Los españoles mantienen una elevada sensibilidad crítica ante la proliferación de casos de corrupción en los últimos años, coincidentes con la crisis económica. Esa circunstancia -según el CIS, sigue siendo el segundo problema más grave para los ciudadanos- explica los contundentes porcentajes que ofrece el sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO cuando se pregunta a los encuestados por su valoración de la respuesta que han dado los tribunales a dos de los procedimientos de mayor relevancia pública: el caso Nóos y el de las tarjetas black de Cajamadrid.

Casi las dos terceras partes -el 64,4%- creen que los dirigentes políticos deben dimitir en cuanto son imputados en casos de corrupción, tal como pretendía Ciudadanos inicialmente en el pacto de investidura que suscribió con el PP, que de hecho apartó a la ex alcaldesa de Valencia Rita Barberá en cuanto alcanzó esa categoría procesal. De hacerse así, también el presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, tendría que abandonar.

El 23,3% de los ciudadanos opina en cambio que el momento de ser apartado del cargo tiene que esperar hasta que se dicte sentencia condenatoria, y sólo el 10,5% considera que los partidos deben forzar la salida de un dirigente imputado cuando concluya la instrucción de la causa y se ordene la apertura del juicio oral. Ésta es la posición que defiende con ciertas prevenciones el PP en su Código Ético y la que ha incluido Ciudadanos en su proposición de ley integral anticorrupción.

Los votantes a partidos de izquierda son especialmente duros al exigir que los cargos sean apartados en el momento de la imputación -así lo piden el 73,5% de los socialistas y el 82,2% de los de Podemos-. Aunque los porcentajes de esa respuesta son mayoritarios entre todos los electores, en el caso de los del PP están mucho más ajustados: el 40,2% de quienes votaron a Mariano Rajoy el 26-J piensa que debe esperarse a la condena firme.

 

En este sentido, no sorprende la abrumadora mayoría de encuestados que considera que la sentencia del caso Nóos ha sido demasiado blanda para sus principales protagonistas. El 85,9% de los encuestados por Sigma Dos lo dice respecto de Cristina de Borbón, que fue absuelta con todos los pronunciamientos favorables de los dos delitos fiscales de los que estaba acusada por la acción popular que ejercía Manos Limpias. Sólo un 11% ve adecuada su absolución.

El 87,6% afirma que los seis años y tres meses de cárcel que la Audiencia de Palma le impuso a Iñaki Urdangarin son un escaso castigo, y una cifra también muy elevada -el 76,1%- entiende que no es razonable que se le mantenga en libertad provisional hasta que el Supremo resuelva definitivamente el procedimiento. El tribunal ni siquiera consideró que procediera retirarle el pasaporte ya que se trata de un ciudadano que reside en Suiza. Apenas a un 21,7% de los encuestados le parece bien.

Por último, el 82,1% responde asimismo que es demasiado blanda la condena a ocho años de cárcel al socio de Urdangarin en Nóos, Diego Torres.

 

Una sentencia “blanda” para Rato y Blesa

Los ciudadanos preguntados por Sigma Dos para EL MUNDO tampoco están satisfechos del resultado del juicio por las tarjetas black opacas al Fisco de las que disfrutaron durante una década los consejeros de Cajamadrid para efectuar dispendios a su entera discreción. El 75,1% entiende la sentencia ha sido ‘demasiado blanda’ y sólo el 20,9% la ve ‘adecuada’. En el mismo sentido, las respuestas son inmisericordes para los dos ex presidentes de la entidad juzgados como responsables: en el caso de Miguel Blesa, condenado a seis años, el porcentaje de los que habrían esperado más castigo crece hasta el 77,1%, mientras que en el del ex vicepresidente Rodrigo Rato, sentenciado a cuatro y medio, quienes piensan que esa pena se queda demasiado corta es del 80,1%. Los encuestados que ven la condena ‘demasiado dura’ no llegan al 2%.

 

Fuente: El Mundo