Merkel comienza las negociaciones de la "coalición Jamaica" para formar gobierno

La canciller alemana Angela Merkel y su partido, la Unión Cristiano-Demócrata (CDU), inician hoy las conversaciones formales para formar gobierno con los liberales (FDP) de Christian Lindner, y  los Verdes (Die Grünen), de Cem Özdemir. Si resultan exitosas, estas negociaciones darán nacimiento a la llamada “coalición Jamaica”, por los colores de la CDU (negro), los liberales (amarillo), y los ecologistas (verde), el primer gobierno de este tipo en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, y el cuarto de Merkel como canciller.

Los socialistas (SPD) de Martin Schulz se han negado a reeditar la “gran coalición” con Merkel, después de obtener en las elecciones del 24 de septiembre los peores resultados de su historia: 153 escaños y poco más del 20 % de los votos (frente a los 193 escaños que ganaron en las elecciones de 2013).

Las conversaciones a tres bandas, que se prevé serán complicadas, fueron precedidas por una renovación del acuerdo de la CDU y sus socios de la Unión Social Cristiana (CSU), de Horst Seehofer. Después de meses de disputas, ambos grupos llegaron a un acuerdo en materia migratoria, que, entre otras cosas, limita a 200.000 el número de extranjeros que pueden ser admitidos en Alemania por razones humanitarias. Merkel ha enfatizado que no se cambiarán las condiciones del derecho al asilo y que se ha incluido una cláusula sobre excepciones en situaciones de crisis, además de prever la redacción de una ley especial de inmigración para personal cualificado.

El objetivo del acuerdo entre CDU y CSU es evitar que vuelva a producirse la situación vivida en 2015, cuando eclosionó la crisis de refugiados. Políticamente, además, Merkel ha querido  generar una respuesta ante el ascenso de la formación derechista Alternative für Deutschland (AfD), que en las últimas elecciones obtuvo un 13 % de los votos y 94 escaños, con una campaña, precisamente, de neta oposición a la inmigración.

Los liberales y los verdes con quienes Merkel debe negociar se oponen al pacto migratorio CDU-CSU, si bien los liberales ven con buenos ojos la aprobación de una ley específica para inmigrantes cualificados. Este parece ser solo el primero de una larga serie de puntos que deberán negociar los tres partidos. Los liberales del FDP recelan de una mayor integración europea, especialmente en cuanto a iniciativas de emisión conjunta de deuda, y se oponen a reformar las pensiones y la seguridad social. Mientras, los Verdes, proeuropeos, se han mostrado optimistas con las propuestas de una mayor integración europea del presidente francés Emmanuel Macron y están a favor de reformas progresistas del estado de bienestar.

Este domingo un elemento adicional ha complicado la posición de Merkel en las negociaciones para formar gobierno que se inician hoy en Berlín: el SPD ganó las elecciones regionales de Baja Sajonia, y el AfD entrará por primera vez en un parlamento regional.


Elecciones en Austria: giro a la derecha con el conservador Sebastian Kurz

Tras unas elecciones generales anticipadas, y después de una campaña de duras acusaciones entre los partidos, Austria ha dado un giro a la derecha. El candidato del Partido Popular (ÖVP), Sebastian Kurz, será, con 31 años, el líder más joven de Europa.

Kurz, actual ministro de Exteriores en el gobierno de coalición que está en el poder desde 2013, se ha hecho con el 31,7% de los votos, en unas elecciones con una alta participación, del 79,4 %. Le sigue Christian Kern, líder del SPÖ y actual canciller, con un 26,9%. En tercer lugar, con menos de un punto de diferencia, se encuentra el ultranacionalista Partido de la Libertad de Austria (FPÖ), con un 26%. Los liberales del partido NEOS obtuvieron un 5,1%. Con 3,9% de los votos, los ecologistas no superan el umbral mínimo del 4% necesario para formar parte del Parlamento. Las acusaciones contra el Partido Socialista (SPÖ), por soborno y supuesto espionaje de su socio de gobierno, y la campaña del ÖVP, centrada en una abierta oposición a la inmigración, tornan improbable una renovación del acuerdo entre ambas formaciones.

Sebastian Kurz, candidato del ÖVP, y Heinz-Christian Strache, del FPÖ

Si bien los socialdemócratas se mantienen respecto al año 2013, los conservadores y la ultraderecha suben en votos en 8 y 5,5 puntos porcentuales, respectivamente, mientras los Verdes se dejan 8,5 puntos, un descenso muy significativo, tanto más cuanto se produce apenas un año después de que su exlíder, Alexander Van der Bellen, lograse la presidencia federal austríaca contra el ultraderechista Norbert Hofer, del FPÖ.

Hasta hace unos meses, el FPÖ ocupaba el primer puesto en los sondeos, una situación que cambió en mayo, con la llegada de Kurz como líder del ÖVP. A todas luces, la estrategia discursiva de Kurz, de endurecimiento de las políticas migratorias, de control de las fronteras y, sobre todo, de estricto control y recorte de los programas de asilo, y su presentación como parte de la “nueva política”, han dado buenos resultados.

Característico del sistema político austríaco es la participación de la ultraderecha en los gobiernos. Un ejemplo de reciente memoria fue el acuerdo entre el FPÖ y el ÖVP en 1999, que llevó a que la Unión Europea impusiese sanciones a Austria (vigentes por poco tiempo, por temor a una reacción nacionalista en Europa central). Incluso los líderes del Partido Socialista mencionaron este verano, durante la campaña, que estaban dispuestos a gobernar en coalición con la ultraderecha.

El FPÖ ha quedado cerca de su mejor resultado histórico, logrado en 1999 por el fallecido Jörg Haider. Entonces, con el 26,9%, el FPÖ formó gobierno de coalición con el ÖVP, un acuerdo que probablemente se reitere ahora.


La situación política en Cataluña: el análisis de Sigma Dos para "Informe Semanal"

José Miguel de Elías, director de Análisis e Investigación de Sigma Dos, ha participado en el programa especial de Informe Semanal de TVE dedicado a la situación política de Cataluña.

Tras la intervención ante el Parlament catalán del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el pasado 10 de octubre, y el posterior requerimiento por parte del Gobierno de Mariano Rajoy para que clarifique si declaró o no la independencia, la situación política catalana ha entrado en una nueva fase de complejidad.

Los desacuerdos al interior del bloque independentista de PDECat, ERC y la CUP sobre la hoja de ruta del procès, que podría significar el quiebre de la frágil mayoría parlamentaria que sostiene al Govern, o la probable aplicación del artículo 155 de la Constitución, abren paso a un horizonte de elecciones autonómicas.

Las posibilidades de ese eventual escenario son analizadas por José Miguel de Elías en este monográfico especial de Informe Semanal (minuto 11’20”).

Ver vídeo aquí Informe Semanal – La situación política en Cataluña


Estudio de Sigma Dos: tres de cada cuatro españoles tienen una opinión positiva de la carne de vacuno

Rosa Díaz, directora general de Sigma Dos, y José Luis Rojo, coordinador del proyecto, participaron de la presentación del estudio de imagen y hábitos de consumo de la carne de vacuno para Provacuno, la asociación interprofesional de la carne de vacuno de España.

El acto fue abierto por Javier López, director de Provacuno, y en él también estuvo presente Fernando Burgaz, Director General de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

Javier López, director de Provacuno; Fernando Burgaz, Director General de la Industria Alimentaria; y Rosa Díaz, directora general de Sigma Dos

 

El trabajo, primero de estas características en España, se realizó en base a 8.800 entrevistas telefónicas a nivel nacional, un diseño muestral que permite obtener resultados con un muy bajo margen de error. Las características de este estudio lo  perfilan como una herramienta de gran importancia  para un sector de la economía española que factura cerca de 3.000 millones de euros anuales.

La amplitud de la muestra, señaló Rosa Díaz, permite “sustentar con el máximo rigor científico las conclusiones”, entre las que se cuentan que el 75 % de la población española tiene una imagen positiva de la carne de vacuno, o que el 52,4 % piensa que la carne de vacuno de origen español es mejor que la de otros países, tanto por su alimentación como por la calidad de las razas.

No obstante, apuntó Díaz, “surgen una serie de incertidumbres y de dudas relacionadas con cuestiones como la trazabilidad, el conocimiento de las razas o el tipo de corte”, dudas que el estudio ha puesto de relevancia.

Por su parte, el coordinador del trabajo de Sigma Dos, José Luis Rojo, ha señalado que casi un 90 % de los españoles consume carne de vacuno con alguna frecuencia, y el 40,6% lo hace de forma habitual, una o dos veces a la semana. Los principales valores señalados por los consumidores incluyen el sabor y los aportes nutricionales, que hacen que la carne de vacuno sea percibida como necesaria para la salud. El perfil del comprador corresponde a una mujer de entre 45 y 64 años, que suele adquirir la carne de vacuno de forma más habitual en carnicerías de barrio o mercado.

José Luis Rojo, analista de Sigma Dos

El director de Provacuno, Javier López, ha señalado que el estudio de Sigma Dos permite contar con datos actualizados y de primera mano para el análisis, e indicó la necesidad de realizarlo periódicamente para identificar y conocer los cambios de actitudes y hábitos de los consumidores, una de las prioridades de la entidad que preside.


La CDU de Merkel sigue siendo el partido más votado y la extrema derecha entra en el Bundestag

 

La Unión cristianodemócrata (CDU/CSU) de Angela Merkel se posiciona a la cabeza logrando su cuarta victoria, aunque el partido ha empeorado resultados en comparación con otros comicios.

El pasado domingo 24 de septiembre, se celebraron las elecciones federales alemanas, que contaron con una participación electoral de 76,1%, 4,6 puntos mayor que la de las federales del 2013.

La CDU/CSU ha obtenido un 33% de los votos, que correspondería a una asignación provisional de 246 escaños. El segundo partido es la izquierda socialdemócrata (SPD) quién ha sufrido una derrota histórica, obteniendo su peor resultado desde 1949, un 20,5% de los votos, aproximadamente 153 escaños. La tercera fuerza más votada la constituye Alternativa para Alemania (AfD), ultraderechistas con discurso xenófobo y contrario al Euro ha logrado 12,6% de los votos, una estimación de 94 asientos en el Bundestag. Por otro lado, los liberales de la FDP han logrado librarse del ostracismo parlamentario con el que cargaban los últimos 4 años y así poder volver a entrar en el juego político con un 10,7% de los votos, cifra que constituiría alrededor de 80 escaños. En quinta posición encontraríamos a Die Linke, la extrema Izquierda quién ya se ha posicionado como fuerza opositora en el Bundestag con un 9,2% de los votos, aproximadamente 69 escaños. Finalmente, los Verdes han logrado un 8,9% de los votos, lo que se correspondería con 67 asientos.

La coalición más comentada es la llamada coalición Jamaica que sería formada por la CDU/CSU, la FDP y los Verdes. Así, conseguirían una mayoría absoluta con 347 diputados en el Bundestag. De esta manera la canciller se aseguraría poder gobernar con mayoría.

Lo más relevante de estas elecciones lo constituirían las fuertes pérdidas de votos por parte de los grandes e históricos partidos; la CDU y el SPD. Los conservadores pierden 8,5 puntos respecto al 2013 y los socialdemócratas 5,2. Aunque sigan siendo los más votados, éstos han obtenido sus peores resultados desde la II Guerra Mundial. Los votantes que han perdido han migrado a formaciones más pequeñas, cobrando especial importancia la AfD, el partido de ultraderecha. También es importante resaltar que a este partido de corte xenófobo y antieuropeo, le han votado 5 millones de alemanes, principalmente de la región Este del país, erigiéndose en esa zona como el segundo partido más votado.

 

Noruega y Nueva Zelanda, pautas similares
La irrupción de partidos de extrema derecha en el Parlamento no sólo se ha dado en Alemania. Aunque esta ola populista haya tomado fuerza en muchos países europeos ha sido frenada gracias al voto de los ciudadanos, aunque sea innegable el hecho de que ha multiplicado fuerzas (Francia, UK, etc.).

Un caso similar al alemán y de carácter reciente lo constituyen las elecciones Noruegas. Tampoco los laboristas ni los conservadores lograron una mayoría absoluta en las elecciones parlamentarias del 11 de septiembre. El Partido del Progreso (FrP), al que perteneció el asesino de Utoya, logró un 15,2% de los votos, tan solo 9,8 puntos menos que el Partido Consevador. Así se constituyó la extrema derecha como tercera fuerza. Cabe decir que en las elecciones de 2013, el FrP logró entrar en el parlamento noruego y logró formar gobierno con el partido conservador. Aunque los partidos noruegos sigan negociando, se puede adivinar que el partido ultraderechista formará parte de la coalición de gobierno.

Las recientes elecciones de Nueva Zelanda también muestran pautas similares. Las generales celebradas el 23 de septiembre designaron al partido conservador (Partido Nacional) como el más votado, pero no logra alcanzar la mayoría absoluta. Tendrá que pactar para gobernar con una mayoría en la cámara, y entre los posibles candidatos se encuentra el partido antiinmigración y populista New Zealand First (21,8% de los votos), quien a lo largo de la historia reciente ha construido alianzas tanto con nacionales como con laboristas.

Los partidos de corte ultraderechista ya han entrado en algunos parlamentos. Ahora será tarea de los partidos políticos determinar si les hacen caer en el ostracismo o si por el contrario entran a formar parte de la coalición de gobierno, y si es así, bajo qué condiciones.

 

 


Macron pierde popularidad

Tras setenta días de gobierno en el Palacio del Elíseo, Macron comienza a ver minada su popularidad. Si bien en elplano internacional el Presidente de la República sigue gozando de una imagen muy positiva, en el ámbito doméstico no se da la misma situación.

Según un sondeo realizado por el Instituto Francés de Opinión Pública (lfop) y publicado por “Le Journal du Dimanche” en el mes de julio, el índice de satisfacción de la ciudadanía francesa sobre Emmanuel Macron se desplomó hasta diez puntos. Habría que remontarse hasta el año 1995 para encontrar una situación parecida en los 100 primeros días de mandato, la cual se dio con Jacques Chirac entre mayo y junio de ese mismo año, tramo en el cual perdió 15 puntos.

En el siguiente enlace puede consultar el infográfico comparativo de las popularidades de los diversos Presidentes de la República francesa: https://infogram.com/cote_de_popularite_des_presidents_a_trois_mois_barometre_ifop_jdd

Macron pasó del 64 al 54 por ciento de aceptación, al igual que su mano derecha, el primer ministro Edouard Philippe, quien también vio desplomada su popularidad con ocho puntos menos (de 64 a 56 por ciento), según la encuesta arriba mencionada.

Otra encuesta confirma esta tendencia desfavorable, esta vez realizada por Ipsos y publicada por “Le Point”; pone así encima de la mesa que las opiniones críticas y desfavorables hacia el presidente aumentaron en 15 puntos (del 27 al 42%) y en 12 las del primer ministro.

Es imposible atribuir este desplome a una única causa, sino más bien a un cúmulo de factores que han redundado en detrimento del Elíseo y que puede llegar a ser aún más preocupante para el gobierno francés. Encontramos hasta cuatro razones que podrían estar detrás de esta dinámica.

En primer lugar podríamos mencionar la inminente reforma laboral que Macron está preparando para final de verano, en el punto de mira de sindicatos y otras formaciones políticas, que ya están organizando manifestaciones de cara a septiembre. En palabras de Jérôme Fourquet, director del departamento de Opinión de lfdop, “para Emmanuel Macron, la entrada en la atmósfera ha sido brutal”, en lo que tiene que ver con la evolución del Presidente en sus dos primeros meses de gobierno.

Un segundo factor podría identificarse con el fuerte pulso que mantuvo Macron con el Estado Mayor francés, que desembocó en la dimisión del general Pierre de Villiers. Este enfrentamiento provocó que gran parte de los partidos del escenario francés criticasen duramente la acción del presidente, al que acusaron de una postura autoritaria, forzando la marcha de Villiers tras las críticas de éste.

Además de Villiers, otras figuras decisivas de su gabinete (François Bayrou, ministro de Justicia; Marielle de Sarnez, ministra de Asuntos Europeos; Sylvie Goulard, ministra de Defensa y quien había sonado para primera ministra, y Richard Ferrand, a la cabeza del Ministerio de la Cohesión territorial, mano derecha de Macron en la campaña presidencial y creación del partido) tuvieron una corta vida política y pueden haber afectado a este descenso de popularidad.

Un tercer factor que redundó negativamente para el ejecutivo francés son los planes de aumentar la contribución social común para la Seguridad Social, conflicto que inquieta especialmente a los jubilados, así como las rebajas fiscales y el descenso de gasto público que sorprendió a la ciudadanía francesa. El efecto de esta sorpresa a dado lugar a una fuerte pérdida de popularidad, 25 puntos entre los electores de los centristas MoDem (aliado de Macron durante las elecciones) y  de 11 puntos entre los conservadores Republicanos.

Un cuarto factor a considerar sería la estrategia de comunicación del equipo de Macron. Si bien desde fuera se ve como algo positivo, la política basada en la comunicación en Francia se ve con suspicacia. Aunque el jefe del ejecutivo haya sabido llevar a su terreno a Putin y Trump “algunos encuestados critican en voz alta una presidencia basada en la comunicación”, señala Fourquet.

A pesar de este descenso de popularidad, es necesario mencionar que la pérdida de confianza no tiene por qué ser un indicativo del futuro del presidente a lo largo de su mandato. Otros presidentes como el socialista François Miterrand no superaba el 48% de aprobación en septiembre de 1981 y pese a ello perduró en el poder 14 años. François Hollande en julio de 2012 contaba con una aceptación de 56% y, sin embargo, finalizó su mandato con una imagen muy degradada. Es paradójico que el presidente con mejor cota de popularidad durante los primeros meses de gobierno (66% julio del 2007) no fue reelegido.

Vemos por tanto que la popularidad del Presidente de la República es un elemento a tener en cuenta, pero por sí sólo no debe ser analizado.


Tres de cada cuatro "millenials" se ven preparados para competir en un futuro laboral automatizado

Este martes 18 se ha presentado en la sede de la Fundación COTEC el informe “La percepción social de la innovación en España”. Jorge Barrero, director de la Fundación Cotec; Rosa Díaz, directora general de Sigma Dos y José Miguel de Elías, director de investigación y análisis han expuesto los principales datos.

Los españoles vaticinan un futuro próximo en el que las máquinas asumirán buena parte del mercado de trabajo actual, pero al tiempo muestran una gran confianza en la innovación y son optimistas en general respecto a cómo afrontar los cambios tecnológicos, sobre todo los jóvenes, y en mayor medida los hombres que las mujeres. Son conclusiones de una encuesta de la Fundación Cotec sobre Percepción social de la innovación en España, elaborada por Sigma Dos a partir de 2.400 entrevistas. El estudio, presentado hoy, nace con vocación de continuidad para medir, entre otros temas, la evolución del impacto de la automatización del empleo en la sociedad. Los resultados están disponibles en www.informecotec.es.

Según la encuesta, el 64% de la población activa española (los que tienen un empleo o lo buscan) se siente capacitado para competir en un mercado laboral cada vez más automatizado y tecnológico. Las mayores diferencias en las respuestas tienen que ver con el nivel de formación y con la edad. Se ven preparados para ese nuevo mercado laboral el 76% de los que tienen estudios superiores, por solo un 45% de los que no pasan de estudios primarios. De igual modo, la confianza crece hasta el 73% entre los menores de 30, los llamados millenials, y en cambio baja al 55% entre los mayores de 45.

El estudio refleja asimismo una mayor confianza en sus propias capacidades ante el reto del empleo en un marco tecnológico entre los trabajadores hombres (68%) que entre las trabajadoras (64%). Los hombres se muestran también más convencidos de que “de ninguna manera” una máquina podrá sustituirle en su empleo actual (53% vs 48% las mujeres y 51% la media general)

Dentro de ese 34% de población activa que no se considera capacitado para competir en el nuevo escenario, un 51% alega como motivo su incapacidad para adaptarse (62% a partir de los 45 años) y un 40% aduce motivos económicos (60% entre los millenials).

IMPACTO DE LOS ROBOTS EN EL EMPLEO

El 67% de los españoles opina en la encuesta de Cotec que muchos o bastantes empleos actuales serán desempeñados por robots u ordenadores de aquí a 15 años, si bien un 52% confía en que esos empleos serán compensados por la creación de otros nuevos. Al mismo tiempo, un 34% de los encuestados cree que las máquinas desempeñarán no solo tareas rutinarias, sino también tareas creativas. El 56% cree que la tecnología aumentará la desigualdad social y solo un 45% espera que reduzca la brecha laboral entre hombres y mujeres (la confianza baja al 41% entre las mujeres, por un 50% entre los hombres).

Respecto al impacto social de la revolución tecnológica, la encuesta destaca que el 72% de los españoles cree que la tecnología mejorará la conciliación entre la vida personal y familiar, y el 62% defiende que se dé una renta compensatoria a quienes sean sustituidos en su empleo por una máquina.

El análisis de las respuestas por recuerdo de voto muestra que los votantes de izquierdas se muestran en general menos optimistas ante el impacto de la tecnología que los de derechas. Si bien la mayoría de votantes de las principales opciones políticas considera que el cambio tecnológico es generador neto de empleo, el porcentaje de los que muestran desconfianza no es homogéneo: Podemos, 46%; PSOE, 46%; Ciudadanos, 41%; PP, 38%.

En la misma línea, el porcentaje de quienes creen que la innovación tecnológica aumentará la desigualdad social se reparte desigualmente por recuerdo de voto: Podemos, 61%; PSOE, 58%; Ciudadanos, 54%; PP, 53%.

PERCEPCIÓN DE LA INNOVACIÓN

La encuesta de Cotec recoge también que un 90% de españoles tiene una visión positiva de la innovación, que asocian sobre todo con ciencia (47% de los encuestados) y con creatividad (46%). Pese a lo cual, el 65% opina que en España hay poca cultura de innovación.

El 80% de la población cree que la inversión pública de España en I+D+I es insuficiente, una percepción unánime entre todos los votantes (Ciudadanos, 87%; Podemos, 87%; PSOE, 85%; PP, 74%). El 67% opina además que la legislación actual no favorece la innovación (Podemos, 79%; Ciudadanos, 76%; PSOE, 65%; PP, 56%).

Preguntados por cuáles serían sus dos principales preocupaciones en caso de que España dejara de innovar, la fuga de cerebros es mencionada en un 56% de las entrevistas, y la pérdida de empresas y empleos, en un 47%.


PSOE y Ciudadanos recogen el desgaste del PP tras la 'operación Lezo'

Sigma Dos ha realizado un sondeo para comprobar qué resultados obtendríamos hoy si se repitiesen las elecciones a nivel nacional. La encuesta se realizó entre el 8 y el 10 de mayo, a una muestra de 1200 personas mayores de edad en el ámbito nacional, con un nivel de confianza del 95,5% y un margen de error ±2,88%.

Atrás queda el resultado obtenido en las urnas el 26-J; de pronunciarse hoy, los españoles otorgarían a los populares el 31,1% de los sufragios. La caída del partido gobernante tiene dos beneficiarios, según la encuesta de Sigma DosPSOE y Ciudadanos.

El primero se instalaría en la segunda posición con el 23,5% de los sufragios, superando así en ocho décimas el resultado que logró en los comicios y recortando su distancia respecto al PP en casi tres puntos desde el 26-J. Por otro lado, en lo que tiene que ver con Ciudadanos, la formación que más sube, llegaría al 14,3%, frente al 13,1% que obtuvo en junio.

Los socialistas parecen alejar, aunque sin grandes distancias, el fantasma del sorpassoUnidos Podemos sube cinco décimas respecto a junio y se situaría ahora en el 21,6%. Los de Pablo Iglesias siguen sin conseguir la rentabilidad que buscaban cuando decidieron formar coalición con Izquierda Unida. Es más, quedan anclados en la tercera posición, mientras ven cómo el PSOE, pese a estar sumido en una grave crisis interna, tímidamente avanza.

En lo relativo al Congreso, éste se mantendría dividido en bloques similares a los actuales. Las mayorías absolutas han quedado enterradas y se impone tozudamente la política de alianzas y pactos. Es lo que insistentemente reclaman los españoles, para quienes la situación política sigue siendo mayoritariamente -61%- mala o muy mala.

Podríamos decir que en plano general, se contempla una Cámara en la que el bipartidismo sigue ocupando más de la mitad de los escaños: PP y PSOE juntos sumarían el 54,6% de los votos, un punto menos de lo que ahora mismo representan.

Como hemos dicho más arriba, este sondeo se realiza entre el 8 y el 10 de mayo, por tanto podemos decir que recoge y mide el impacto de la Operación Lezo, de gravísimas implicaciones para el Partido Popular que salpican a la cúpula de la Justicia, hasta el punto de que esta semana la Cámara debatirá y votará una moción de reprobación contra el ministro Rafael Catalá; el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, y el fiscal Anticorrupción, Manuel Moix.

En este escenario, PSOE y Ciudadanos son los partidos que más provecho sacan. Ambos mantienen un vínculo de diálogo con el PP, pero no dudan en castigarle en el terreno de la corrupción. Abren o cierran el grifo del pacto en función de las circunstancias, y ésa es un arma importante.

No se beneficia igualmente Podemos: su discurso contra los corruptos es feroz, adornado con gestos teatrales como el del famoso tramabús, pero probablemente los ciudadanos aprecian en el mismo poca eficacia y poca concreción en el campo parlamentario que es en el que finalmente se adoptan las decisiones.

Con estos mimbres, el análisis demuestra que la buena marcha de la economía, los datos de crecimiento y empleo y las perspectivas de una etapa de prosperidad son los suficientemente potentes como para asegurar una nueva victoria del PP, pero no para permitirle recuperar cotas de representación. Bien al contrario, su pujanza se ve minada por el rosario de casos corruptos que salen a la luz.

Interesante resulta también la sacudida de las fuerzas catalanas. El PDeCat, antigua Convergència, un partido también carcomido por la corrupción, perdería la mitad de sus sufragios, en tanto que ERC mantendría invariables sus resultados.

Albert Rivera y Javier Fernández, los más valorados

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y el presidente de la Gestora del PSOE, Javier Fernández, son los dos dirigentes políticos mejor valorados por los españoles. Entre ambos existe un empate técnico: al primero se le concede una nota de 4,36 y al segundo, de 4,32.

Los dos logran las puntuaciones más altas entre los votantes más jóvenes y los más mayores, pero ninguna franja de edad les otorga menos de cuatro puntos. En el caso del socialista, los votantes del PP le conceden hasta un 5,39, sólo por detrás de Mariano Rajoy, al que otorgan un 6,63.

Es más, Fernández está bastante mejor valorado por quienes dicen haber votado PP que por los que apuestan por el PSOE. Estos últimos no llegan a aprobarle y le otorgan una calificación de 4,77, muy próxima al 4,5 que dan a Rivera. También el votante de Cs tiene buena opinión del líder provisional de los socialistas, al que puntúan con un 4,98. Albert Rivera, por su parte, logra entre los suyos una nota de 6,09 y, entre los votantes del PP, de 5,23.

Rajoy figura en tercera posición de la lista con una nota global de 3,86 que los votantes más jóvenes elevan hasta el 3,9 y los más mayores, hasta el 4,32. Los dos dirigentes de Unidos Podemos, Alberto Garzón y Pablo Iglesias, ocupan por este orden los últimos puestos del ranking con notas respectivas de 3,72 y 3,37. El electorado de menor edad es el que le concede las valoraciones más altas, y cuando se pregunta por ellos a los votantes del resto de partidos, Garzón le gana la batalla a Iglesias.

 

Corrupción

También en esta encuesta se han podido medir los efectos de la corrupción en la ciudadanía española; 51,3% de los encuestados opina que el PP obstruye la acción de la justicia. Un significativo 19,5% de los votantes que optaron por Mariano Rajoy el 26-J comparte esa opinión. Sólo el 14,4% de los encuestados responde que el PP está teniendo una actitud de colaboración con la Justicia. Entre los votantes populares, ese porcentaje crece, si bien sólo hasta un magro 37,3%, y cae por debajo del 10% en el caso de los electores de cualquier partido de la oposición. El 44,7% de los de su socio de investidura Ciudadanos cree, por ejemplo, que el PP entorpece la investigación de su corrupción.

Los fiscales que protagonizan la actualidad en las últimas semanas tampoco salen bien parados de la encuesta de Sigma Dos. El 34,7% opina que Maza está actuando incorrectamente frente a un 21,4% que valora de forma positiva su actuación desde que fue nombrado por el Gobierno en noviembre. En ese tiempo, ha desautorizado investigaciones por corrupción, siendo la más sonada la del caso Púnica contra el entonces presidente de Murcia. La opinión negativa sobre el fiscal general del Estado es compartida por el 21,6% de los electores de Rajoy.

El juicio de la opinión pública es todavía más duro sobre el fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, que lleva menos de tres meses en el puesto. Sólo el 19,4% considera que su actuación está siendo correcta: el 43,4%, en cambio, la censura. En esta posición se encuentra el 26,4% de los votantes del PP el 26-J. Moix ha tenido una serie de enfrentamientos con su equipo desde su llegada en relación a sus decisiones en causas de corrupción como Lezo o el caso 3%. Junto a Maza, será probablemente reprobado esta semana por la mayoría del Congreso.

Mucho mejor es la valoración que merecen las decisiones que ha adoptado Cristina Cifuentes para poner en manos de la Justicia la documentación del caso Lezo. Un 32% piensa que hizo bien o muy bien frente a un 25,2% que opina lo contrario. Especialmente positivas son las respuestas procedentes de los votantes del PP y de Cs. En cambio, la dimitida Esperanza Aguirre sale vapuleada por el sondeo. El 53,6% desaprueba su actuación frente a un escaso 14,8% que la ve bien o muy bien. Sólo el 28,5% de los electores del PP son de esta última opinión.

 

Primarias en el PSOE

 

En esta encuesta, también se ha podido medir la actitud de los ciudadanos y militantes del PSOE de cara a las primarias del partido, las cuales se celebran el 21 de este mismo mes. Más de la mitad de los votantes del PSOE prefieren a Sánchez como secretario general del partido: un 52%. Un 27,1% opta por Díaz y ya sólo un 14,4% lo hace por Patxi López.

Desde la última encuesta de Sigma Dos (realizada en marzo) las opciones de López han caído, al pasar de ser el preferido por el 31,8% de los votantes socialistas a ser la opción de sólo el 14,4%. Los más de 17 puntos perdidos por López se han repartido casi a partes iguales entre los dos favoritos: Pedro Sánchez y Susana Díaz. La diferencia a favor del madrileño sigue siendo abismal pese a bajar de 25,3 a 24,9 puntos.

Díaz y sus más próximos pensaban que estos meses como candidata, tras su presentación oficial el 26 de marzo arropada por la vieja guardia (Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero o Alfredo Pérez Rubalcaba), la consolidarían como la opción favorita para dirigir el PSOE, mientras Sánchez se iría diluyendo. Sin embargo, siete meses después del Comité Federal en el que el ex líder fue forzado a dimitir, el 66,4% de los votantes socialistas prefiere a Sánchez o al ex lehendakari Patxi López frente a un 27,1% que apuesta por Díaz.

Esta encuesta, fue realizada entre el 8 y el 10 de mayo, después de conocerse las cifras de avales recogidos por cada candidato. Éste ha sido el hito que ha marcado con diferencia quiénes son los dos únicos que tienen posibilidades de ganar la carrera para liderar el PSOE el próximo domingo.

Como suelen repetir los responsables de la Gestora, las primarias se deciden sólo entre los militantes, no entre los votantes, así que los resultados de esta encuesta no tienen por qué parecerse al escrutinio de la consulta del 21 mayo.

Comparando la valoración de este sondeo con el de marzo, es evidente que López pierde fuelle y cede en popularidad frente a los dos favoritos, que suben. Hace dos meses, Díaz suspendía con un 4,79; hoy aprueba con casi un punto más. Sánchez, por su parte, rozaba el 6 hace dos meses. Ahora, se acerca al 7 con ese 6,71.

Entre la ciudadanía en general, sin tener en cuenta a quién votaron, la candidata mejor valorada es Díaz, con un 4,63; le sigue López, con un 4,5, y cierra la tabla prácticamente empatado con el vasco el ex líder socialista, que obtiene un 4,49 y una valoración muy negativa por parte de quienes votan al PP, de ahí su mala posición.

En cuanto a las preferencias para liderar el partido entre los votantes en general, la favorita es también Susana Díaz. El 32,5% de los españoles prefiere que la próxima secretaria general del PSOE sea la andaluza; el 29,3% se decanta por el ex diputado madrileño y un 20,6%, por el dirigente vasco.

Igual que ocurrió en la encuesta de marzo, Susana Díaz es la opción favorita para la franja de la población que tiene 65 o más años. Entre ellos, el 37,1% apuesta por la andaluza; el 25,8% por Pedro Sánchez y el 21%, por Patxi López. En el resto de franjas de edad está más igualado. Díaz gana entre los que tienen entre 30 y 44 años (la prefiere un 31,1% de ellos). Sánchez gana entre los más jóvenes, con entre 18 y 29 años, y entre los que tienen entre 45 y 64 años con muy escasa diferencia sobre la andaluza.


El último gran debate: más polarización, más crispación

El miércoles 3 de mayo tuvo lugar el último gran debate televisivo que enfrentó a los dos candidatos que participarán en la segunda vuelta de las elecciones francesas. Es la primera vez en la historia política francesa que una candidata de extrema derecha a la segunda vuelta de las presidenciales participa en un debate cara a cara: en 2002, cuando Jean-Marie Le Pen superó la primera vuelta, Jacques Chirac –su oponente conservador- se negó a debatir con él.

Marine Le Pen y Emmanuel Macron protagonizaron un debate de dos horas y media en el que primó la crispación, el recurso al miedo del electorado, la oposición al “establishment”, a Europa y la globalización (Le Pen) y la postura moderada, reformista, pro-europea (Macron). El debate ha acentuado la polarización del escenario político francés que comentábamos en nuestro último post.

“Mediocre”, “brutal”, “desordenado”, son algunos de los conceptos con los que los medios franceses describen el encuentro. Hasta el padre de la candidata del Frente Nacional declaró que Marine Le Pen ha carecido de la altura suficiente a la hora de debatir, y aseguró que “si fuese el árbitro, diría que se trata de un partido nulo”.

En el contexto de un debate cargado de acusaciones mutuas entre los candidatos, los medios han escrutado cuidadosamente los “intox” de ambos candidatos, la información de veracidad dudosa o de imposible comprobación. Así, por ejemplo, Le Figaro identificó 13 “intox” de Le Pen frente a 2 de Macron.

Los ataques personales marcaron particularmente el discurso de Le Pen, con su estrategia de “Trumpizar” el encuentro. La candidata del Front National ocupó la primera hora atacando insistentemente a su adversario. Entre los temas sobre los que Macron y Le Pen divergieron más agudamente se cuentan la Unión Europea, la seguridad, el terrorismo, el desempleo, los impuestos y la identidad nacional.

Según un sondeo realizado por BFMTV, el 63% de los espectadores encontraron a Macron como el más convincente. Entre quienes votarían al Front National, solo un 12% consideró al candidato de En Marcha! como más convincente, mientras que entre quienes votarían a Macron, apenas un 3% consideró a Le Pen como la más convincente.

En lo que tiene que ver con Francia Insumisa y los electores de Melenchon, dos tercios consideran a Macron el más convincente, mientras que el restante 30% se posiciona del lado de Le Pen. Con proporciones más equilibradas, un 58 % de los electores de Fillon considera a Macron como el más convincente, frente a un 38% que se inclina por Le Pen.

En lo que tiene que ver con la credibilidad y el apoyo del electorado de cara al proyecto político de los candidatos, un 64 % de quienes respondieron a la encuesta votó en favor de Macron, frente a un 33% que eligió a Le Pen.

Tanto las redes como los medios franceses se hacen eco no solo de los ataques lanzados durante el debate sino también de las reacciones de la sociedad francesa. El domingo conoceremos el resultado de la segunda vuelta de unas elecciones cruciales para Francia y para el futuro de la Unión Europea.

 


Le Pen y Macron polarizan el escenario francés

Este domingo 7 las elecciones francesas vuelven a captar la atención pública europea. Con la segunda vuelta de las elecciones presidenciales se recrudecen los discursos de los dos candidatos: Le Pen acusa a Macron de ser el candidato de la banca, y Macron replica que ella es anti-Francia.

El día del trabajador ambos dieron el último gran mitin: en la misma ciudad (París), a 25 km y tan solo con 5 horas de diferencia. Los dos candidatos se apoyan en la estrategia del miedo: Le Pen, contra el establishment y la “continuidad” de Macron; este, contra Le Pen y el extremismo del Frente Nacional.

Los sondeos más recientes llevados a cabo por los institutos Odoxa y Kantar Sofres-OnePoint para Le Point y Le Figaro indican una clara ventaja para Macron, de casi 20 puntos: 59% vs. 41%.

En ambos casos, la distancia entre los dos candidatos se redujo levemente en relación con anteriores sondeos, aunque no tanto como para que el candidato de En Marcha! pierda su condición de “claro favorito”, como escribe el conservador Le Figaro.
Tanto Le Pen como Macron están obligados a amplificar su radio de posibles electores. Macron se acerca, cauteloso, desde el centro, buscando atraer a los votantes de la izquierda y la derecha. La candidata de extrema derecha también sigue la misma estrategia, aunque con un campo de acción mucho más reducido, con los estigmas de extremismo y racismo asociados a su apellido y a las siglas del Front National.


Incertidumbre en Francia a dos días de las elecciones presidenciales

Tras el atentado de ayer en París, el cierre de campaña de las elecciones presidenciales francesas se produce en un clima de tensión que ha llevado a  que los candidatos Macron, Le Pen y Fillon hayan cancelado sus últimos eventos. Sin embargo, Mélenchon, candidato de France Insoumise, ha decidido continuar con los actos de campaña, asegurando no querer “interrumpir el proceso democrático para demostrar que los violentos no tienen la última palabra”.
Los últimos sondeos apuntan a Emanuel Macron, candidato de En Marche!, como el favorito de los votantes franceses. Un sondeo, realizado por L’Express y BFMTV antes de que tuviese lugar el atentado y publicado hoy, sitúa a Macron a la cabeza de la carrera presidencial, con un 24% de intención de voto. Le siguen a cierta distancia Marine Le Pen (21,5%), François Fillon (20%) y Jean-Luc Mélenchon (19,5%).En cuanto a la segunda vuelta, el mismo sondeo prevé que Macron se imponga a Le Pen con una diferencia significativa en intención de voto: 65% contra 35%.

Como mencionábamos en nuestro post anterior, las elecciones tienen lugar en un clima sin precedentes en Francia, en el que un alto porcentaje de abstención e indecisos coexisten en un escenario fragmentado y altamente polarizado, que no hace más que aumentar la incertidumbre en la que vive Francia desde los últimos atentados terroristas.

Ahora tan solo queda esperar los resultados de esta primera vuelta y ver cómo los franceses hacen frente al reto de elegir un nuevo presidente de la República sin dejar que el temor acapare la atención pública y la decisión democrática.