El estudio de Sigma Dos para el número de marzo de Yo Dona, titulado «Menores y redes sociales, ¿sin límites?», aborda los hábitos de consumo digital de la sociedad española. La investigación refleja un estado de conexión constante, las implicaciones del uso de estas plataformas en la salud mental y la paradoja que supone informarse a través de herramientas percibidas como poco veraces.
Contexto
En pleno debate sobre la restricción del uso de redes sociales en menores y el impacto en el bienestar psicológico, el nuevo estudio de Sigma Dos para Yo Dona pregunta a la sociedad española con el objetivo de trazar una radiografía de sus hábitos digitales. La encuesta profundiza en las implicaciones de estas plataformas en la salud mental o la gestión del tiempo personal, que se entrelaza con una paradoja informativa: el ciudadano dedica gran parte de su jornada a plataformas que él mismo identifica como poco veraces.
Al final, el debate no gira solo en torno a cuántas horas pasamos conectados, sino al desgaste que supone navegar en un escenario que el usuario percibe, cada vez más, como un factor de riesgo para su salud mental. Este estudio abarca esta cuestión en un momento en el que la conversación en la calle necesita certezas sobre el impacto de estas plataformas cuando estar siempre conectado es la nueva normalidad.
#1 A propósito del tiempo
La gestión del tiempo personal es protagonista de muchas de las conversaciones diarias. Cómo utilizamos las horas del día libres de nuestro horario de trabajo y demás obligaciones es uno de los debates más importantes de nuestro tiempo. El estudio revela que la mayoría de la sociedad española consulta las redes sociales en estos espacios libres de tareas.
El 59,30 % de la sociedad recurre a las redes en los tiempos muertos
Sin embargo, la presencia de estas plataformas está en cada momento de la jornada. El 57,3 % accede durante todo el día, lo que conlleva interrupciones constantes de otras actividades que se estén realizando; ya sean laborales, ocio o tiempo con allegados. La presencia de las plataformas digitales en ámbitos donde, a priori, no deberían tener cabida, resulta sumamente significativa.
Además de interactuar en tiempos muertos, un 29,5 % afirma realizarlo antes de dormir, mientras que un 14,8 % emplea el tiempo de la comida, la cena o el desayuno a sumergirse en las redes. Un tiempo que estaría ubicado en el descanso converge en la utilización de las redes sociales. Son datos repletos de matices, sobre todo entre generaciones. El 14,7 % de los mayores de 65 consultan las redes antes de irse a dormir, sin embargo, en esta categoría se encuentra la mitad de los jóvenes de 18 a 29 años.
Cerca de uno de cada tres españoles afirma usar las redes sociales antes de irse a dormir. En los jóvenes de 18 a 29 años sube a uno de cada dos
#2 El uso fragmentado de las redes sociales
Elevado o no, los españoles muestran división sobre a qué dedicar más el tiempo que pasan en estas plataformas. La búsqueda de contenido de entretenimiento es la opción mayoritaria en un 69,2 %, seguida muy de cerca por la demanda de información y noticias para el 68,2 % de los encuestados.
Seis de cada diez jóvenes de 18 a 29 años utilizan las redes para estar cerca de sus seres queridos
El entretenimiento vence en todas las franjas de edad, salvo en una: los mayores de 65 años. Este grupo prefiere emplear las redes sociales para buscar información o leer noticias y contenidos similares. Las redes sociales han abierto el campo a nuevas autoridades más allá de las tradicionales, figuras capaces de entretener, informar o combinar ambas facetas con solvencia.
El influencer es ya un fenómeno consolidado, aunque su calado varía drásticamente según la generación: mientras que ocho de cada diez jóvenes de 18 a 29 años siguen a algún creador de contenido, a partir de los 45 años esta cifra cae significativamente hasta apenas uno de cada tres y del 15,1 % en los mayores de 65.
Los españoles se debaten entre el entretenimiento y la información como el contenido favorito en plataformas
Si bien el fenómeno influencer marca la agenda de consumo, la dimensión relacional de las plataformas no ha perdido vigencia. Una de las promesas en el nacimiento de las redes sociales era acabar con la distancia que separaba a las personas, y sin duda lo ha hecho. La tecnología ha permitido estar más cerca que nunca de los demás, de hecho, los jóvenes son los principales valedores de este uso: seis de cada diez utilizan las redes para estar en contacto con la familia y amigos.
#3 Un campo minado para la veracidad
Entramos en las redes buscando respuestas, pero la paradoja es aparente. Si bien una mayoría utiliza estas plataformas para informarse, los españoles también desconfían del contenido informativo que consumen: ocho de cada diez confían poco o nada en la veracidad de las informaciones que ven en las redes sociales.
Este recelo supera lo meramente informativo. Seis de cada diez confirman que las redes sociales fomentan la desinformación, los contenidos de odio y polarizan la sociedad.
#4 Nuestra salud mental
Esta visión se extiende al ámbito del bienestar psicológico. Aunque los usuarios españoles identifican matices tanto positivos como negativos en su experiencia digital, existe una tendencia creciente a señalar los efectos adversos de las redes en la salud mental. Esta realidad cobra especial relevancia al observar su incidencia en los más jóvenes, donde la postura es casi unánime: nueve de cada diez manifiestan que estas plataformas son nocivas para su salud mental.
Los españoles identifican estos problemas con claridad:
Ansiedad
79,6 %
Adicción a las redes sociales
77,1 %
Aislamiento social
67,3 %
#5 ¿Dónde están los límites? (Si es que existen)
La velocidad de expansión de la tecnología enfrenta desafíos relevantes en la legislación. Parece claro que los Estados tienen problemas para controlar un área inabarcable. Ponerle barreras al campo.
Sobre limitar las redes sociales a los menores de edad, la opinión de la sociedad española apunta hacia el endurecimiento del marco regulatorio: el 82,8 % de la sociedad
española se muestra favorable a limitar las redes sociales a menores de edad.
Ocho de cada diez españoles están a favor de la limitación del uso a menores de edad
Para los jóvenes de 18 a 29 años, esta opinión es mayoritaria. El 86% están de acuerdo en que deben existir límites para los menores de 18 años. Por el contrario, aquellos que no aplicarían traba alguna alcanza el 11,2 %. El equilibrio entre la autonomía digital y la protección de los usuarios más jóvenes permanece, de momento, como un desafío pendiente de resolución.
Ficha técnica
- Universo. Población general de entre 18 años y más edad, residentes en España.
- Técnica de recogida de datos. Panel Sigma Dos by Trust Survey / online (CAWI).
- Selección unidades muestrales. Se aplica asignación proporcional por sexo y grupo de edad. La distribución de la muestra ha sido proporcional por comunidad autónoma, pero el tamaño de la muestra no permite segmentación por este segmento.
- Margen de error. El error de muestreo absoluto se puede acotar por ±2,6% para un nivel de confianza del 95,5 %, y en el supuesto de variables con dos categorías igualmente distribuidas.
- Fecha de trabajo de campo. 9 a 13 de febrero de 2026.
- Tamaño muestral. 1.243 entrevistas.
- Realización. Sigma Dos S.L. Calle Velázquez 50, 6ª Planta.


