Sigma Dos, Premio Control en la categoría a mejor instituto en Investigación de Mercados

Sigma Dos, la empresa española decana en estudios de mercado y demoscopia, ha sido premiada este jueves en la categoría de mejor instituto de Investigación de Mercados por los premios Control de Publicidad. Estos galardones son pioneros en el reconocimiento de la excelencia en el trabajo de publicidad y marketing. Se entregan anualmente a las empresas, trabajos y profesionales más destacados del año.

En la edición de 2019, el jurado y los lectores de la revista de Control de la Publicidad han elegido a Kantar, Sigma Dos e Ipsos respectivamente como primer, segundo y tercer instituto de investigación de mercados del año. El premio ha sido recogido por el CEO de la compañía, Luis Hernández, y por la directora general, Rosa Díaz, quienes en sus palabras de agradecimiento han destacado el “esfuerzo de la demoscopia española por innovar y abrirse camino en un entorno global cada día más competitivo”.

 

Rosa Díaz, directora general de Sigma Dos, y Luis Hernández, CEO de la compañía, reciben el premio

 

Dedicada desde hace más de treinta años la investigación social,  Sigma Dos trabaja para las principales instituciones y empresas españolas. Y es media-partner habitual de diversos medios de comunicación escritos y audiovisuales. El pasado mes de octubre se cumplieron 30 años de la primera portada del diario El Mundo, que inició su trayectoria periodística con una encuesta de Sigma Dos sobre las elecciones generales.

A nivel internacional, Sigma Dos Forma parte de la red Gallup International y ESOMAR. Además, está integrada en la asociación profesional INSIGHTS + ANALYTICS ESPAÑA y trabaja en diversos países de Europa y América Latina.

Creada en 1982, Sigma Dos pertenece al grupo multimedia Eurostar Mediagroup, lo que le permite aplicar la innovación a la investigación social (en la tecnología y la metodología cuantitativa y la cualitativa). En los últimos años, ha añadido a su portfolio nuevos productos tecnológicos e innovadores como la escucha social y el design thinking. Actualmente desarrolla un panel de encuestas por Internet en tiempo real, así como la herramienta Trust Survey, en colaboración con la Universidad de Salamanca: una plataforma de Inteligencia Artificial y Big Data que verificará las respuestas de las encuestas online.


La velocidad de la luz y el “apagón demoscópico”

De todos los datos que nos aportan las encuestas, hay uno que está pasando desapercibido a pesar de que describe al segmento electoral que más crece: los “votantes dudosos”. Es decir, aquellos que manifiestan su intención de votar a un partido, pero preguntados si ese voto puede cambiar a última hora responden que sí. No conviene confundir a los dudosos con los indecisos, que son aquellos que responden que aún no han tomado la decisión. Los dudosos sí, pero no es una decisión cerrada. Es provisional. 

En estas elecciones, los “dudosos” han subido al 35% del total de los que manifiestan su voto. En las elecciones de abril eran solo el 20%. El carácter “dudoso” del voto varía por partidos: los votantes más dispuestos a migrar son mayoría en Ciudadanos (51%). Pero este fenómeno afecta también a Unidas Podemos (31%), al PSOE (28%), y, en menor medida, al PP (21%) y a Vox (19%). 

 

La provisionalidad de las decisiones de voto tiene causas coyunturales y propias. En España, en solo cuatro años hemos afrontado siete citas con las urnas, cuatro de las cuales corresponden a elecciones generales. Esta “fatiga electoral” se traduce no tanto en una bajada de la participación (que, según las estimaciones de Sigma Dos, se situaría en torno al 72%), como en el menor apego a unos partidos a los que responsabilizan -de forma desigual y cambiante, es cierto- de los diferentes bloqueos. Pero no podemos obviar las causas estructurales y globales que subyacen a este fenómeno, que no es exclusivo de la sociedad española. En la sociedad líquida la identidad ya se construye no sobre lo duradero, sino sobre la capacidad abierta y flexible de selección permanente que nos ofrecen las redes: todo es más efímero y provisional. También en la política, donde las estructuras tradicionales compiten con nuevas plataformas, liderazgos y movimientos sociales que surgen, cumplen una función determinada y se desvanecen o se reciclan. 

¿Es lógico que, en unos tiempos menos estables y marcados por el cambio constante, durante la última semana, justamente la más decisiva para fijar las tendencias definitivas, se produzca un «apagón demoscópico»? ¿Tiene sentido que 40 millones de personas voten «a ciegas», sin conocer un elemento tan relevante para decidir su papeleta como la correlación de fuerzas existente en cada momento? En Estados Unidos, Alemania, Países Bajos o Reino Unido no existe ningún tipo de restricción legal para la publicación de encuestas. En Francia y Portugal a solo se prohíbe publicarlas el día antes. De nuestro entorno, solo Italia nos supera, con la prohibición de publicación de encuestas durante las dos semanas previas. Tendremos que adaptar las técnicas demoscópicas a esta sociedad que acelera sus procesos. Pero sería muy oportuno abrir el debate sobre el derecho a la información demoscópica en un contexto en el que, como señaló Paul Virilio, “la velocidad de la luz no transforma meramente el mundo. Se convierte en el mundo.” 

Gerardo Iracheta (presidente de Sigma Dos). 


La encuesta post-debate: De la dialéctica a la estadística

Desde luego, ganar un debate no implica ganar unas elecciones. Pero lejos queda el tiempo en el que la sociología electoral acostumbraba a decirnos que la capacidad de los debates para mover el voto era limitada. Ganar, perder o empatar un debate puede tener consecuencias en un contexto en el que un 35% de los votantes que han expresado su intención de votar por alguna de las opciones se plantea la posibilidad de cambiar su papeleta de aquí al domingo. A estos votantes “dudosos” hay que sumar a los puramente “indecisos”, es decir, aquellos que afirman no tener aún ninguna preferencia, y que suman el 30% de todo el corpus electoral.

La cita de esta noche no era tanto entre los propios candidatos como entre estos y esos varios cientos de miles de personas que, a seis días de las elecciones, no lo ven claro y que, desde el punto de vista estadístico, pueden alterar la situación. Y a tenor por los resultados de la encuesta post-debate de Sigma Dos para Antena 3, quien mejor han conectado con esos segmentos del electorado ha sido Pablo Iglesias, ganador para el 29,5% de quienes siguieron el debate. El candidato del PP, Pablo Casado, habría vencido para el 21,5% de los espectadores; Pedro Sánchez, para el 20%; Santiago Abascal para el 18,2% y Albert Rivera para el 10,8%. Se evidencia que en el bloque de la izquierda gustó más Iglesias, mientras que en el de la derecha la división es más patente, con un Rivera que se descuelga.

Insistimos en que quien gana un debate no tiene por qué ganar las elecciones. Pero resulta oportuno no pasar por alto que el debate se ha convertido en un momento tan crítico como paradójico, pues este hito de máxima tensión electoral se ubica en ese tiempo de sombra donde ya no se pueden publicar estimaciones de voto. Por eso, la encuesta post-debate nos permite pasar de la dialéctica a la estadística, arrojar luz sobre uno de los acontecimientos más decisivos de la campaña e ilustrar, con números, el inevitable “debate del debate” que comienza justo cuando se apagan los focos.

¿Por qué los debates pueden mover votos? Junto a la mencionada falta de estabilidad en el voto, con la consecuente incertidumbre sobre resultado final, la importancia renovada de este formato tiene que ver también con la irreversible personalización de la política. Los partidos son hoy, más que nunca, sus líderes. En la era de las redes sociales, de la aparente cercanía entre representantes y representados, la historia reciente de los cinco partidos en liza es inseparable de la trayectoria de cada uno de sus candidatos. Y esas cinco narrativas personales –cinco hombres-, construidas por separado, por fin convergen en un formato en el que, más que un contraste de siglas, programas e ideologías, lo que se ve al desnudo son las virtudes y los defectos de cada contendiente. Los diversos rasgos humanos que encarnan sus distintos proyectos políticos. Ahí radica la capacidad insuperable del medio televisivo para conectar a los candidatos con sus espectadores, a quienes otorga los dos elementos de verificación más letales que conoce la comunicación política: el directo y el primer plano. Una prueba de fuego, a la altura de la madurez democrática de nuestro país, a la que se han sometido los cinco representantes políticos llamados a dirimir el futuro de nuestro país, y que en Sigma Dos no hemos querido dejar de estudiar. 

Antonio Asencio, director de comunicación y estrategia de Sigma Dos, reflexiona sobre las conclusiones de la encuesta post-debate de la noche del lunes, en el diario El Mundo.


10N: EL ÚLTIMO SPRINT ELECTORAL DE 2019

Esta campaña electoral es atípica por los plazos –tras la reforma, en el año 2016, de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, que reduce los plazos de la campaña si esta se produce por una repetición electoral- y también por las formas pues, si calculamos bien, España está en campaña desde marzo de 2019, en la antesala de las elecciones anticipadas que se celebraron el 28 de abril y que, al final, no se materializaron en una composición nueva de gobierno.

La agenda política está indefectiblemente marcada por la sentencia que condena a los líderes independentistas catalanes y las revueltas que esto ha provocado en las calles de Cataluña, sumado a un hecho histórico como es la exhumación del dictador Francisco Franco y la posterior inhumación en el cementerio de Mingorrubio (44 años después de su fallecimiento). Dos hitos que han alterado los discursos de los líderes políticos y relegado el que se presuponía tema estrella: la economía y la más que apuntada recesión económica en 2020.

Tal y como refleja la última encuesta de Sigma Dos para El Mundo, publicada ayer, los bloques parten de un empate técnico que, muy probablemente, no esperaban en el Palacio de La Moncloa cuando todo indicaba que España iba hacia una repetición electoral, pues en ese momento gozaban de una amplia ventaja respecto al segundo, el Partido Popular, que se ha ido reduciendo con el paso de los días.

La abstención, que se prevé más elevada que en el mes de abril, afectará previsiblemente al bloque progresista, que esta vez parece menos capaz de movilizar a los ciudadanos como sí lo fue hace unos meses. La primera muestra ya la tenemos: las solicitudes para votar por correo han caído alrededor de un 30%, con lo que ello conlleva. No obstante, no podemos obviar el importantísimo dato que arroja el estudio de Sigma Dos, en el que un 35% de los ciudadanos que irán a votar aseguran su voto aún puede cambiar (votantes “dudosos”), algo que puede hacer desaparecer el empate técnico para beneficiar a uno de los dos bloques. Extremo este que solo se daría si ese voto indeciso se concentrase de forma masiva en un solo partido, algo que, a priori, no parece factible.

Si atendemos al discurso de cada partido en los últimos días, observamos que hay dos temas estrella: Cataluña y la desaceleración económica. Todos los partidos recurren a dichos factores para intentar mostrarse mejor que su rival, aunque los hechos acontecidos en Cataluña parecen tener un claro beneficiado, VOX, que justo durante la semana de la sentencia, con los altercados en las calles de Barcelona, pasó de mantenerse a duras penas en los mismos niveles que en abril a duplicar el número de escaños que se prevé que obtengan. Esto puede achacarse a la estrategia de firmeza y contundencia que han seguido para con la crisis en Cataluña, algo que ha tenido especial buena acogida en el sur de la península y en la capital.

Ciudadanos, incapaz de poner freno a su probable descalabro, centran el mensaje en la necesidad de atajar la crisis catalana con más contundencia, pero no solo eso, sino que también han centrado sus esfuerzos en la España vaciada donde, en las pasadas elecciones, obtuvieron el último diputado y ahora están muy cerca de perderlo. El Partido Popular ha visto moderada su expectativa respecto a los primeros sondeos tras la convocatoria electoral, algo que hay que achacar al efecto tapón que hace VOX con las perspectivas de crecimiento ya reseñadas. En el caso de estos dos partidos, el saldo de trasvase es neto, pues los votantes que se van a uno son sustituidos por los que entran desde el otro. Los populares se empeñan en hacer llegar a los ciudadanos un mensaje que, de calar, sería perverso para los intereses de PSOE y VOX, sus mayores competidores, nos referimos a la “pinza PSOE-VOX” de la que tanto se habla en Génova pero que, a tenor de las encuestas, parece no surtir el efecto esperado.

El bloque progresista obtendría unos resultados muy parecidos a los de abril, pues el PSOE se mantiene en la misma horquilla, sin conseguir rentabilizar la exhumación de Franco o su estrategia de moderación en Cataluña, por lo que ahora, en la recta final de la campaña, intentan avivar el miedo a VOX y hablar de que solo ellos pueden hacer frente a la actual situación económica y al desbloqueo institucional, de ahí su lema “Ahora Sí”, aunque la demoscopia nos dice que la mayor parte de los españoles culpan a Sánchez y al PSOE de vuelta a las urnas.

Distinta es la situación de UNIDAS PODEMOS, que ha sido capaz de mejorar las primeras previsiones y parece haber tocado fondo. Su discurso se centra en el riesgo inminente, según su líder, de una gran coalición (gobierno PSOE + PP) tras el 10-N. De igual modo, aprovechan la situación económica para proponer una reforma fiscal que, en sus propias palabras, “atacaría a los de arriba”, buscando así el voto obrero.

Las esperanzas de Más País se vieron truncadas cuando saltó el conflicto catalán y ocupó toda la agenda política. Ahí fueron incapaces de hacerse un hueco para llegar a los españoles, toda vez que su discurso se centraba únicamente en el desbloqueo, llamando a hacer política útil y mostrándose como los únicos que no pondrían impedimento alguno a la conformación de un gobierno progresista. No obstante, Más País perdió la que hubiese sido su gran baza, mostrarse como un partido verde al estilo de otras formaciones europeas y recoger todo ese caudal de voto que ahora mismo no encuentra acomodo entre los partidos que se presentan. Su mayor reto será llegar al 5% de los votos para conseguir grupo parlamentario propio.

En definitiva, el partido está abierto. Todo dependerá de la campaña que, esta vez sí, se antoja decisiva y podrá cambiar las cosas o, por el contrario, debido al hastío ciudadano, dejar todo igual, en tablas, abocando a una situación similar a la vivida en abril. El debate a cinco celebrado este lunes puede ser decisivo.

España se enfrenta a una repetición electoral que puede no resolver la situación de ingobernabilidad actual, pero que sí situará a los partidos frente al espejo y les obligará a tener más predisposición al pacto que en abril. España no puede permitirse más meses en stand by porque las amenazas que se ciernen sobre nuestro país y sobre la vida de los españoles, no van a dar tregua.

Alberto García Martín (Director de Asuntos Públicos de Sigma Dos)

Luis Sauceda Parejo (Técnico de Asuntos Públicos de Sigma Dos)


EL PAPEL DE LAS CIUDADES EN EL ENTORNO GLOBAL ACTUAL: Reflexiones sobre urbanismo y democracia

La globalización, y la distribución y organización territorial de la población en dicho contexto, suponen una clara necesidad de reformulación y replanteamiento de las diferentes estructuras y perspectivas a la hora de afrontar cuestiones tales como el papel que tienen los principales polos de atracción y concentración de población (grandes urbes, megalópolis o conurbaciones de grandes ciudades), las implicaciones con los “Estados-Nación” (divergencias, sinergias, límites y potencialidades), así como la planificación sobre el territorio en los desarrollos urbanísticos y la provisión de servicios a la ciudadanía.

Así, de una manera iniciática, se puede apuntar que en el transcurso (con mayor incidencia) de los dos últimos siglos, se ha producido una tendencia de concentración de las poblaciones (bien por causas económicas, de disposición de servicios, de cambio de paradigma cultural, etc.) en determinadas áreas territoriales dando pie a grandes urbes y áreas de influencia que, en dicho contexto, comienzan a adquirir entidad propia como agentes necesarios y relevantes en los contextos de globalización y en el “cibermundo” cada vez más presente en nuestras sociedades.

Por tanto, y tal y como se planteará más adelante con mayor profundidad, nos encontramos en un escenario dinámico en el cuál estos grandes polos de atracción poblacional (denominados ciudades, pero en su expresión más compleja no sólo a nivel urbanístico/territorial sino también por la potencialidad y asunción de funciones dentro de un mundo globalizado) “compiten” en algunas funcionalidades contra los Estados tradicionales, siendo su mayor característica diferencial la flexibilidad en los procesos y las capacidades de negociación “menos encorsetadas” por los bagajes institucionales y las competencias más tradicionales de dichos “Estados-Nación” u organizaciones aglutinadoras de Estados (llámese Unión Europea, EEUU, OTAN, Organización de Estados Americanos, etc.).

Partiendo de estas premisas contextuales podemos encontrarnos con algunas dudas notables: ¿Cuál será el papel a futuro de las grandes ciudades? ¿Qué se está haciendo a día de hoy que las difiere y posiciona en algunos aspectos a un nivel superior a los propios Estados? E incluso, ¿Es viable el sistema actual de Estados en una sociedad globalizada donde por contra resurgen cada vez más los movimientos de corte nacionalista/identitario? ¿O en dicho contexto globalizado serán las ciudades las que ejerzan y asuman gran parte de las funciones de los Estados en las relaciones con otras sociedades, territorios y/o culturas? ¿Hasta qué punto somos conscientes del papel de las ciudades en el contexto de sociedades globalizadas? ¿Cuáles son los límites y potencialidades de las grandes urbes frente a los Estados en el desarrollo de competencias? ¿Hasta qué punto las megalópolis presentan una mayor resiliencia que los Estados frente a las potenciales amenazas de la globalización? Cuestiones de elevada reflexión a las que se intentará dar respuesta como base para futuros debates.

Tal y como se apunta dentro de la dicotomía entre Estado y Ciudad en contextos dinámicos, las tendencias (económicas, sociales, culturales, etc.) de las últimas décadas están afectando a las competencias y funciones que pueden implementar, estableciéndose continuos reposicionamientos y ciertos desajustes que aún no se han clarificado en su totalidad. Es decir, en estos momentos de cambio y cierta incertidumbre, surgen dudas sobre el papel democrático y político de los Estados y de las grandes ciudades.

Pero, ¿cuál es el papel de estas megalópolis en el entorno global actual? Para poder dar respuesta a esta cuestión hay que tener en cuenta que nos encontramos en una situación donde los procesos de globalización se enfrentan al resurgir de los movimientos nacionalistas que conllevan, entre otros, dos grandes cuestiones a resolver o afrontar: la pérdida de peso y valor de los Estados en dichos contextos al “no servir al mismo nivel las tradicionales formas y protocolos de actuación”, y por otro lado la bien sabida (pero de efectos negativos en la mayoría de los casos) generación de identidades en contraposición, la generación de bloques de “los míos contra los tuyos”, de la búsqueda de cohesiones sociales en base no ya tanto a aspectos que nos unen sino a cuestiones que nos diferencian “del otro, del contrario, del opuesto”. En este contexto de post crisis económica y social mundial, cobran especial relevancia las palabras de Daniel Innerarity sobre el resurgir de “movimientos divergentes”:

 “Quien hable hoy de límites, responsabilidad, intereses compartidos tiene todas las de perder frente a quien, por ejemplo, establezca unas demarcaciones rotundas entre nosotros y ellos, o una contraposición nada sofisticada entre las élites y el pueblo, de manera que la responsabilidad y la inocencia se localicen de un modo tranquilizador. Entre las cosas que hacen más soportable la incertidumbre, nada mejor que la designación de un culpable, que nos exonere de la difícil tarea de construir una responsabilidad colectiva”.

Por tanto, para poder afrontar estas problemáticas y retos presentes y futuros, para poder superar los límites de las sociedades modernas, resulta vital (o al menos surge como una solución de elevado potencial) implementar nuevas estrategias para las ciudades en las cuáles su papel de vinculación y búsqueda de consensos entre diferentes se posicione en la esfera internacional a modo de “embajadores de urbes”, como referentes de la ciudadanía. Esto posibilitará una mayor implicación en los escenarios internacionales, y por ende dinamizará y facilitará los cambios que se puedan requerir en las relaciones entre sociedades dentro del citado contexto global.

Ahora bien, estas grandes urbes presentan un papel cada vez más relevante y de mayor significancia en el intercambio de buenas prácticas de manera bilateral, y a la par ejercen cierta presión política de manera coordinada hacia sus homólogos nacionales y en las negociaciones de acuerdos supranacionales a través de redes de ciudades. Es decir, las megalópolis están tendiendo a complementar o incluso superar las competencias y acciones de los Estados, ya sea por su propia capacidad a nivel individual o por la conformación de “alianzas diplomáticas” entre urbes para la consecución de relaciones internacionales ajenas a la diplomacia ortodoxa entre países.

De igual modo, los Estados-Nación se encuentran cada vez más ante escenarios en los que por unas u otras causas (por la hiper-conectividad, el cibermundo, los movimientos nacionalistas, los problemas de diplomacia entre Estados, las divergencias históricas alejadas de la realidad ciudadana, etc.) su papel a nivel internacional está en duda. Y es en este punto en el cual se vislumbra un nuevo posicionamiento (o un desarrollo de esas tendencias que comienzan a visualizarse) de las ciudades como entes con capacidad de negociación y búsqueda de acuerdos entre grandes concentradoras de población, como sujetos activos en los procesos democráticos y diplomáticos, con la búsqueda de sinergias a nivel mundial pero partiendo desde las perspectivas locales donde cohabitan y son seña de identidad las divergencias de perfiles sociales y las búsquedas de consensos y acuerdos entre diferentes para la consecución de objetivos comunes y ese a veces manido “bien común social”.

En cambio, las grandes urbes cada vez tienen una mayor presencia internacional y generan estrategias que difieren de las encorsetadas, tradicionales y poco flexibles estrategias diplomáticas entre Estados-Nación. Así, las megalópolis están desarrollando planes de acción internacional participando en estructuras y redes multilaterales, creando delegaciones en otros lugares del planeta enfocadas a la defensa y promoción de sus intereses. Estas estrategias se basan en acuerdos bilaterales o multilaterales (como los acuerdos entre ciudades europeas respecto a los procesos de gentrificación o las plataformas de intercambio como EUROCITIES, ICLEI, etc.), memorandos de entendimiento y acciones temporales y coordinadas entre ciudades a nivel supra-estatal, o incluso redes filantrópicas temáticas y generalistas (100 Resilient Cities, C40, etc.) que tiene por objeto prioritario el incrementar la resiliencia, los intercambios y la inversión en red.

Si bien, los impactos e implicaciones en el presente y futuro dentro del marco de la sociología urbana y la globalización, pasan por entender la lógica de “la urbanización exponencial”, “las Smart cities” y “las ciudades estado”:

La urbanización exponencial, entendida como el incremento constante en la concentración poblacional en determinadas áreas territoriales con capacidad o con atractivo para la concentración, requieren diseños y estrategias no sólo en la propia planificación territorial y de los espacios (ordenación del territorio y de los servicios y usos públicos y privados), sino también en la búsqueda de nuevas fórmulas de gestión y de gobierno, tanto para la perspectiva local (de la propia urbe) como en sus relaciones con el exterior (en contextos geopolíticos globales y sus relaciones con otros polos de atracción o urbes).

Tal y como apunta Anatxu Zabalbeascoa en el artículo “La urbanización del mundo es imparable, ¿están las ciudades preparadas?”, nos encontramos en una tendencia concentradora de población que implica nuevos retos pero a la vez apunta a unas potencialidades que deben de tenerse en cuenta sin lugar a dudas: “En 1900 solo un 13% de la población mundial vivía en ellas; para 2050 los urbanitas serán el 66% del planeta, según la London School of Economics (LSE). Y las indias son, precisamente, las grandes aglomeraciones por desarrollar: el 80% de las infraestructuras que necesitará entonces ese país están por hacer”.

En esencia, cada vez nos concentramos más en pequeñas áreas territoriales con un incremento constante de la población que allí se concentra (ciudades que tienden al concepto de megalópolis con el consiguiente abandono del entorno rural y las implicaciones que ello conlleva). Todo ello además supone un reto notable: no sólo hay que construir edificios y equipamientos (que también), sino diseñar y planificar las ciudades, el territorio, especialmente los espacios públicos y sus usos. Arquitectos, urbanitas, antropólogos, sociólogos, etc., tienen un largo camino por delante en la organización territorial de los espacios y el diseño en función de las necesidades presentes y futuras de los diferentes grupos sociales que son atraídos por dichas urbes.

Un ejemplo muy clarificador de lo anterior es el siguiente gráfico de lo que acontece en la escena internacional (y rescatado del artículo anteriormente citado de Anatxu Zabalbeascoa).

Así, dentro de esta urbanización exponencial nos encontramos con los grandes retos a considerar para las sociedades y sus gestores dentro de la globalización: Los Espacios Públicos, entendidos como las necesidades de planificación y estrategia anteriormente presentados; la Financiación y la Propiedad, dentro del aspecto económico de la cuestión donde deberán de tenerse en cuenta y primar por un lado las escasas opciones de acción sobre la propiedad privada (más allá de normas urbanísticas y aspectos culturales que si existen y son condicionantes) y por el otro la financiación tanto pública como privada de los planteamientos urbanísticos y de relación interna y externa con la sociedad local y otras sociedades; el Transporte y la Salud Pública, en el sentido de las interconexiones tanto dentro de dichas grandes ciudades como con el exterior, así como las cuestiones relativas a la garantía de la Salud Pública tanto para los sujetos en particular con la atención sanitaria y criterios de bienestar y no patología como con la de carácter público que implica una visión más global y aspectos más relacionados con la prevención y no tanto con un carácter asistencial (donde se enmarcan, por ejemplo y entre otros, las políticas públicas de salud encaminadas a prevenir comportamientos no saludables, mejora de la longevidad, sostenibilidad de los estados de bienestar, etc.); y la sostenibilidad, entendida en todos sus ámbitos y basada en la garantía de un desarrollo que posibilite no sólo un dinamismo económico sino también la ausencia de riesgo para las futuras generaciones y una implicación en la garantía del bienestar de las poblaciones actuales. Y queda patente, además, que todo ello requiere la planificación que antes se mencionaba como elemento que sirva de barrera, freno o reductor de las desigualdades sociales que cada vez se ven incrementadas en mayor medida y que hitos como la crisis global de 2008 ha incrementado sustancialmente.

Otro de los aspectos clave para entender los retos del presente y del futuro de las ciudades son las denominadas Smart Cities. Según el artículo “¿Qué es una smart city? Top 5 ciudades inteligentes”      , éstas pueden definirse como “el resultado de la necesidad cada vez más imperiosa de orientar nuestra vida hacia la sostenibilidad. Así, estas ciudades se sirven de infraestructuras, innovación y tecnología para disminuir el consumo energético y reducir las emisiones de CO2.”.

En esencia, hablamos del papel que ya tienen y que sobre todo tendrán las nuevas tecnologías, el desarrollo de técnicas de gestión informatizada y el uso del big data en la gestión y planificación de los servicios públicos, las necesidades de la población, la resolución de incidencias dentro del marco de las ciudades que puedan surgir ante situaciones puntuales (eventos masivos, catástrofes, etc.). Si bien, cabe señalar que aun cuando a día de hoy hay buenas experiencias positivas que se están desarrollando en éste ámbito, las dudas que éstas generan, la necesidad de desarrollos cuasi ad-hoc para cada ciudad, el requerimiento de perfiles técnicos capaces no sólo de diseñar las tecnologías sino también de interpretarlas y convertirlas en operativas para las sociedades, etc.; son elementos que apuntan a un proceso que a medio o largo plazo tendrá resultados más claros pero que en el corto genera y suscita múltiples dudas (también incluso en las relaciones con los ámbitos de la democracia y las libertades individuales y colectivas).

El último de los elementos clave es el papel cada vez mayor de las ciudades como “cuasi Estados” o Ciudades Estado en las relaciones con otras áreas geográficas o poblacionales que difieren de sus límites en mayor o menor medida. Según el artículo “¿Hacia un mundo de ciudades-Estado?” destaca la afirmación de Wellington E. Webb (cuando era alcalde de Denver en el año 2000 y presidía la Confederación de alcaldes de Estados Unidos):Si el siglo XIX fue el siglo de los imperios y el XX el de los Estados-nación, el siglo XXI será el de las ciudades”.

Si bien, la historia y los últimos acontecimientos políticos apuntan a que, aun cuando por ejemplo en España la población se concentra en un 80% en ámbitos urbanos, la población dispersa, la población rural, también tiene capacidad de influencia hasta cierto punto en determinadas situaciones. Es decir, se produce una cuestión llamativa y es que se observan, por así decirlo, dos tendencias contrapuestas que, en función del hecho, del momento o la situación toman mayor valor una u otra aunque con mayor preferencia por la “urbana”:

  • La población urbana genera grandes concentraciones, y esas ciudades con cada vez mayor presencia y entidad, se convierten al nivel nacional e internacional como “micro-estados” o “ciudad-estado” con capacidades y actuaciones que en todo caso superan sus límites territoriales tal y como se apuntaba anteriormente.
  • Por el contrario, la población rural o no urbana, a pesar de seguir una tendencia reduccionista en volumen comparado, mantienen en según qué escenarios una capacidad mayor que las urbes para ejercer sus acciones, siendo en todo caso, y valga el símil, como la parte más garantista de esa conceptualización más tradicional de los Estados frente a la nueva de “ciudades-Estado”.

Así, esta cuestión que ya se apuntaba en la Grecia clásica y que parecía obviada o abandonada como idea de especial relevancia, en estos contextos globalizados y con la tendencia de concentración poblacional, toma mayor valor. Y en el caso español, no debe de olvidarse a la hora de valorar y afrontar estos retos de futuro, el cómo se organiza y estructura la jerarquía de nuestras administraciones. Es decir, no se debería de pasar del “Estado” a la “Ciudad-Estado” obviando que nuestra administración presenta niveles intermedios como son los gobiernos autonómicos o regionales (ya sea a nivel de CCAA o de diputaciones provinciales), las mancomunidades de servicios, las comarcas, y finalmente el ámbito municipal (entre las cuales se encuentran las grandes urbes “Ciudad-Estado” pero que no son las únicas dado que existen ciudades de diferente entidad, magnitud y capacidad).

En esencia, ¿hasta qué punto estas transformaciones lograrán la capilaridad territorial o se reflejarán únicamente en determinados polos poblacionales muy concretos? ¿Dónde quedarán marcados los límites de dichas megalópolis? ¿Serán desde el prisma geográfico/territorial, de sus influencias directas a nivel socioeconómico, o se considerarán otros factores diferentes? Lo que sí parece claro actualmente es que vivimos en un mundo globalizado y tecnologizado (cibermundo, con nuevas estrategias y retos a futuro); que los procesos de concentración poblacional en grandes metrópolis (a nivel nacional e internacional) generan ventajas pero también amenazas (incremento de la desigualdad, individualismo, etc.); que estos procesos implican además necesidades de generación de estrategias de planificación de ciudad (más allá del mero diseño de espacios, equipamientos y usos) incorporando aspectos de negociación e interrelación entre sujetos que cohabitan en el espacio; y que las relaciones entre Estados-Nación se encuentran en “crisis reputacional” por sus limitaciones ante la posibilidad de afrontar los retos de la globalización y cibermundo mientras que las Ciudades-Estado o Megalópolis presentan un notable potencial tanto en las propias relaciones como en el desarrollo de mejoras en el plano democrático (frente a las amenazas de los nacionalismos y proteccionismo).

El futuro más inmediato pasará, en el mejor de los casos, por un proceso de reflexión de las megalópolis (como abanderadas del cambio) sobre las formas de representación formal en el nuevo contexto global, y de mayor presencia internacional como agentes implicados en la elaboración de estrategias y planes de acción con perspectiva macro/internacional. Además, se debería ahondar en la búsqueda de financiación tanto pública como privada para afrontar los diferentes retos, racionalizar su presencia en redes optimizando las ya existentes a través de la búsqueda de acuerdos de colaboración, revisión de los marcos jurídicos de actuación y limitación actual de las ciudades. Y en última instancia, pero no por ello de menor valor, reformar las estrategias diplomáticas para dar cabida al cada vez mayor papel de las ciudades en la esfera internacional.

BIBLIOGRAFÍA

Referencias de internet:

  • URBANIZACIÓN EXPONENCIAL
    *La urbanización del mundo es imparable, ¿están las ciudades preparadas?

https://elpais.com/elpais/2019/05/06/eps/1557155545_143363.html

*El desarrollo urbano no planificado aumentará la desigualdad e impactará el clima, advierte ONU Hábitat
https://news.un.org/es/story/2016/05/1357291

*¿Qué son las Smart cities o ciudades inteligentes y cómo funcionan?
http://www.panelesach.com/blog/smart-cities-o-ciudades-inteligentes-que-son/

*El regreso de la ciudad-Estado | Internacional | EL PAÍS
https://elpais.com/internacional/2017/05/29/actualidad/1496070711_230637.html

Alberto García Martín (Director de Asuntos Públicos de Sigma Dos)


10N: Un camino por recorrer

Los dados vuelven a estar sobre el tablero, lanzados, esta vez, por los propios partidos políticos.

En los últimos cuatro años hemos sido convocados siete veces a las urnas (nacionales: 2015, 2016, 2019 (2); autonómicas y municipales: 2015, 2019; europeas: 2019) para expresar nuestras preferencias políticas, algo que, según las encuestas, está generando una sensación de fatiga electoral en el ciudadano (como viene indicando en reiteradas ocasiones el CIS, los políticos se han convertido en el segundo problema que más preocupa a los españoles, algo que no sucedía desde 1985).

Tras una participación más alta de lo habitual – que, como ya sabemos por experiencia, suele beneficiar al PSOE- en los comicios celebrados el 28 de abril, 37.000.608 millones de españoles estamos convocados a las urnas el 10 de noviembre para decidir, entre otras cosas, si el multipartidismo resiste o se vuelve al bipartidismo imperfecto que durante años marcó la política española.  

¿Cómo llegamos a las elecciones del 10N?

A grandes rasgos y teniendo en cuenta a los partidos nacionales con opciones de obtener importante representación parlamentaria, nos encontramos con seis formaciones que van a disputarse hasta el último voto. Son las siguientes:

  • Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que viene de ganar con amplio margen las elecciones celebradas en abril y ostenta el poder ejecutivo, con todo lo que eso, para bien y para mal, conlleva. Un partido recompuesto bajo el liderazgo de Pedro Sánchez tras los complicados hechos de 2016 con uno de los Comités Federales más tensos de los últimos tiempos. Como era de esperar, las listas electorales con las que concurrirán a los próximos comicios son, con algunas excepciones de renuncias o incompatibilidad de sus miembros, prácticamente las mismas que en abril. Algo que parece lógico tras el buen resultado electoral y para evitar tensiones internas innecesarias en estos momentos. La sentencia del Tribunal Supremo que condena a los principales líderes del llamado procés en Cataluña, ha llevado al PSOE, en el gobierno en funciones, a mostrarse respetuoso con la sentencia y prometer que no habrá indulto sino cumplimiento íntegro de las penas.
  • Partido Popular (PP), tras cosechar en abril los peores resultados de su historia con Ciudadanos al alza y con la irrupción de VOX, dos puntos de fuga evidentes para los populares, han dedicado estos meses a recomponerse del golpe, moderar su discurso y hacer cambios en el organigrama de Génova, especialmente entre los pesos pesados del partido. A tenor de la encuesta que realizó SIGMADOS para El Mundo a principios de octubre, el PP está despegándose de su suelo, y pasarían del 16,7% al 21,2%, un aumento de 32 escaños en la Cámara Baja. Hasta la mitad de los votos que se fueron a Ciudadanos en abril ahora volverían al Partido Popular. En cuanto a las listas, Pablo Casado sí ha modificado buena parte de las mismas y dado entrada a dirigentes relevantes de la época de Rajoy, como a Ana Pastor, ex ministra y ex Presidenta del Congreso, que irá de número dos por Madrid, desplazando a Adolfo Suárez Illana, el retorno de Isabel García Tejerina a las listas por Madrid -en las pasadas fue cabeza de lista por Valladolid-, o el cambio del cabeza de lista por Huelva, pues Juan José Cortés, uno de los fichajes más mediáticos y criticados por sus propias filas, ya no irá como n.º1 al Congreso, sino que su nuevo destino será el Senado. Viendo estas circunstancias, se desprenden dos lecturas de tales modificaciones: a.- El Partido Popular es el partido que más cambios ha acometido de abril a noviembre; b.- Casado ha decidido poner distancia de los “fichajes estrella” y recuperar a históricos del aznarismo y, sobre todo, del marianismo. El Presidente del partido, Pablo Casado, se ha manifestado a favor de reformar al Código Penal para que se recoja el delito de rebelión sin violencia y el de referéndum ilegal. Para su partido, lo que sucedió en Cataluña fue un “golpe” y no sedición.
  • Ciudadanos (Cs), en abril consiguieron quedarse a 9 escaños del Partido Popular -fijado por los líderes naranjas como principal competidor dentro del centro derecha- y, por lo tanto, pudieron seguir soñando con el sorpasso. Según las encuestas, en noviembre ya no estarán en circunstancias de disputar el liderazgo del centro derecha al Partido Popular y bajarán de forma notable. Tengamos en cuenta que, por debajo del 8-9% la pérdida de diputados, por los restos en las provincias donde se disputen, puede ser especialmente sangrante para el partido de Rivera. Y es que –siempre según las encuestas- parece que muchos de sus votantes se muestran críticos con la posición inflexible del no a Sánchez. Por su parte, el 73% de los votantes del partido naranja apuesta por apoyar a Pedro Sánchez para ser presidente si vuelve a ganar las elecciones (Sigma Dos). En principio, el giro anunciado por Rivera hace algunos días, cuando levantaba el veto a Sánchez, no está taponando la vía de escape por la que se iba el votante más socialdemócrata al PSOE. En cuanto a sus listas electorales, a tenor de los resultados cosechados en abril, es previsible que no haya grandes modificaciones. En relación con la sentencia al procés, Rivera ha puesto énfasis en la necesidad de garantizar el cumplimiento íntegro de las penas y, una vez más, ha apelado a la unidad de los constitucionalistas para dar respuesta a la situación en Cataluña.
  • Unidas Podemos (UP), sufrió un duro varapalo en abril, bajando de los 71 escaños a los 42 (-29), pero aun así pudo erigirse como una fuerza importante al ser un actor fundamental para la conformación de un gobierno de progresistas, algo que no sucedió. La repetición electoral junto a la irrupción de Íñigo Errejón con Más País, probablemente sirvan para que el partido morado baje aún más, algo que ya pronostican las encuestas, que le dan en torno a 32 diputados, 10 menos que en los anteriores comicios, continuando la tendencia bajista. Sus listas no han variado en gran medida, salvo por los que han decidido bajarse del barco morado y subirse al de Errejón. Pablo Iglesias se ha mostrado partidario de estudiar la posibilidad de indultar a los condenados, para ello se ha servido de otros ejemplos históricos que, a su juicio, cometieron delitos más graves y fueron indultados.
  • Vox, el partido de la nueva derecha se presentó en 2016 a las elecciones generales, pero no consiguió representación parlamentaria al obtener tan solo el 0,2% de sufragios. Sin embargo, en abril subió hasta el 10,3% y consiguió 24 escaños, que será, con leves variaciones al alza, algo similar a lo que conseguirá en noviembre. El partido de Abascal casi no ha modificado sus listas, el caso más sonado es la renuncia de la exdiputada balear Malena Contesí, que anunció su baja por medio de una carta muy crítica con la formación. El partido de Santiago Abascal, que está personado en el caso como acusación popular, ya ha anunciado que “interpondrán todos los recursos procedentes contra la sentencia”. Que este tema entre de lleno en la precampaña electoral beneficia más a Vox que a otros partidos.
  • Más País: Íñigo Errejón dio el salto, que muchos pedían, a la política nacional, por lo que entra directamente a ser competidor de su exlíder, Pablo Iglesias, y su ex partido, Podemos. No olvidemos que el madrileño fue cofundador de Podemos junto a otros profesores universitarios. Más País se nutrirá, como ya se esperaba, de votos que se vayan de Unidas Podemos y de abstencionistas, pero la encuesta de SIGMA DOS también nos dice que, en la misma medida, habrá fugas de voto del PSOE a Más País, por lo que podríamos estar ante un actor político que aglutine a una izquierda más moderada que Podemos, pero más a la izquierda que el PSOE y que, a su vez, tenga el atractivo de activar al votante abstencionistas. Clave para este proyecto político será la capacidad que ha demostrado de tejer alianzas con otros, como puede ser el caso de Compromís en Valencia, Equo a nivel nacional, Chunta aragonesista en Zaragoza o el fichaje de la también exdirigente de Podemos, Carolina Bescansa, como cabeza de lista por A Coruña; lo que está por ver es si la arriesgada apuesta de concurrir en Barcelona y enfrentarse a los de Ada Colau, no divide en exceso el voto de izquierdas y termina beneficiando a la derecha. Desde el partido, tras conocer la sentencia, han asegurado que “se rompen los puentes”, por lo que su líder ha llamado a “reconstruirlos”.

En los discursos, siempre España

En la lucha por ganar lo que ha venido a llamarse “el relato”, el contexto manda, con la sentencia del 1-0 al fondo, y la palabra estrella está siendo España: el PSOE ya incluyó la palabra España en su slogan de 2014 (“Merecemos una España mejor”) y ahora repite con “Ahora, España”. Por su parte, el partido de Errejón apela al más genérico “Más País”, sin mencionar la palabra España, que podría crearle problemas con sus alianzas con partidos nacionalistas y regionales (Compromís, la Chunta, etc). En principio, lo que dice la teoría política y electoral es que entrar en el “marco” narrativo del adversario (en este caso, la palabra España o las apelaciones al país han sido el ámbito conceptual del centro derecha), acarrea más riesgos que oportunidades. Si cuando la campaña electoral gira en torno a factores sociales es la izquierda la que sale favorecida, cuando ésta gira en torno a sentimiento e identidad nacional, lo normal es que se imponga el relato de la derecha. Por eso no está claro que la arriesgada apuesta del bloque de centro izquierdas -a excepción de Podemos-, no vaya a tener un efecto contraproducente en su intento de desangrar especialmente a Ciudadanos.

No se esperan grandes cambios en las líneas discursivas para esta campaña, pero sí más moderación que en la anterior. Si en abril los partidos atacaban sin piedad a los proyectos y líderes contrarios, esta vez saben que el contexto social no es favorable a esa confrontación. Son numerosos los estudios que señalan que los partidos políticos y sus clases dirigentes se autoposicionan en posturas más radicales que los propios votantes, alejando al votante moderado para ganarse al radical, algo que nunca dio tantos votos como para ser rentable.

El PSOE querrá redimir la culpa que le achacan los españoles por la repetición electoral, apelarán a su Historia como partido de gobierno y, aprovechando los Consejos de Ministros de los viernes, colarán algunas de sus antiguas promesas con la esperanza de subir lo suficiente como para no tener que depender de partidos nacionalistas (la exhumación de Franco será una de ellas). El Partido Popular moderará su discurso y pedirá “volver a casa” a los votantes que se fueron a Ciudadanos y que hoy se sienten decepcionados con los naranjas (33,8%), sumando a esto el discurso de la defensa de la unidad de España, basándose en la aplicación del Artículo 155 de la Constitución española por parte de Mariano Rajoy. Ciudadanos, como ya se ha mencionado, nadará en aguas revueltas, pues sus votantes se fugan por izquierda y derecha, por lo que tendrán que promocionarse como partido que no va a bloquear un hipotético gobierno, sea del signo que sea. Unidas Podemos entablará la lucha por “el relato” para culpar a Sánchez de la repetición electoral, aunque su mayor amenaza será la fuerza con la que irrumpa Íñigo Errejón, diana de críticas de todos los dirigentes morados. Vox no tendrá que modificar su discurso, seguirá apelando a la defensa de España frente a enemigos internos y externos y, a este factor, le sumará que solo ellos son algo diferente al PSOE, porque nunca pactarían con ellos ni permitirían por acción u omisión que llegasen a La Moncloa. Más País, con la fortaleza mediática de su líder y la mochila vacía de culpa por la repetición electoral, podrá presentarse como el partido de izquierdas que no va a bloquear un pacto progresista sino que, al revés, lo posibilitará. Al mismo tiempo, influenciado por su socio Equo, promoverá un proyecto de país verde, respetuoso con el medio ambiente y concienciado con el cambio climático, ocupando así un espacio que en este momento está vacío.

Otra de las cuestiones importantes que podremos ver en las próximas semanas será “la batalla del relato por la cuestión económica”. Y es así que, ante las previsiones de desaceleración económica y la percepción de que ésta condicionará la campaña (el 54,2% así lo confirma según la encuesta de Sigma Dos para El Mundo, 70,3% en el caso de quienes tienen entre 18 y 29 años), cobrará especial relevancia quién logre capitalizarlo, batalla que muy posiblemente se desarrolle principalmente entre el PSOE y PP por ese bagaje en la gestión de legislaturas pasadas.

Sea como fuere, vamos a presenciar otra campaña, la séptima en cuatro años, en la que los políticos hablarán más de ellos que de la ciudadanía, más de política que de políticas públicas, más de España como nación que de los españoles como sociedad. Cuando los ciudadanos vuelvan a tirar los dados el 10N, a los partidos les tocará mover ficha. ¿Lo podrán hacer esta vez?

Alberto García Martín (Director de Asuntos Públicos de Sigma Dos)

Luis Sauceda Parejo (Técnico de Asuntos Públicos de Sigma Dos)


Empatar a penaltis es posible. Por Miguel de la Fuente

  • Miguel de la Fuente, director de Investigación de Sigma Dos, analiza los resultados del estudio realizado por Sigma Dos para el periódico El Mundo

¿Cómo pueden evolucionar las tendencias de aquí al próximo 10 de noviembre, en la cuarta cita con las urnas en menos de cuatro años? Lo anómalo de la situación se expresa gráficamente en un dato: un tercio de los ciudadanos que dice saber a quién va a votar afirma que aún puede cambiar su voto de aquí a su cita con las urnas. Una alta volatilidad que invita a la prudencia y a introducir más elementos de análisis para comprender las tendencias.

De entrada, el empate en votos puede desequilibrarse de dos maneras. A favor del centroderecha, si el PSOE envía más votos a la abstención de los que Errejón puede absorber. A favor del centroizquierda, si un porcentaje suficiente de ex votantes de Ciudadanos decide optar por el PSOE o el propio Errejón, en lugar de por el PP, cambiando así de bloque ideológico. Las dos opciones están abiertas.

En el bloque del centroizquierda la amenaza es la desmovilización. Históricamente, a mayor participación, mejores resultados del centroizquierda -2004, 2008, 2015 y 2019-. Inversamente, un aumento de la abstención ha implicado la consiguiente victoria del centroderecha -2000, 2011 y 2016-. La realidad de ese peligro abstencionista tiene un dato: el 15% de quienes votaron al PSOE en abril se declara arrepentido.

La posible buena noticia para este bloque es la irrupción de Errejón con Más País. Aunque es pronto para prefigurar cuál será su comportamiento electoral, no es descartable que este partido absorba parte de ese voto arrepentido del PSOE, evitando que se quede en casa. Tal vez esa posibilidad explica que aún con una bajada de la participación de unos 3 o 4 puntos calculada para esta encuesta, el bloque de centroizquierda experimente, en conjunto, un ligero repunte.

En el bloque de centroderecha se está produciendo un claro reajuste hacia el PP, con un damnificado principal, Ciudadanos. Con una fidelidad de sus votantes a la baja, encontramos otro dato preocupante para los naranjas. El 30% de quienes optaron por la formación de Albert Rivera en abril se arrepiente de aquella decisión.

Son votantes que tienen tres opciones inmediatas: el PP, la abstención y, en menor medida pero con gran capacidad para desequilibrar la situación -especialmente, en Cataluña, donde se juegan muchos escaños-, el PSOE. Por su parte, Vox se mantiene con unas expectativas similares a las de las últimas elecciones, sustentadas en una férrea fidelidad de aquellos votantes a prueba -al menos, de momento- de repetición electoral.

Otra clave para intentar comprender cuáles serán las tendencias es ver qué ha pasado en otros sistemas parlamentarios que experimentaron repeticiones electorales en poco tiempo. Hay casos para todos los gustos. En nuestro país, la repetición electoral favoreció claramente al PP, que en junio de 2016 mejoró notablemente sus resultados de diciembre de 2015.

En este año, Israel ha vivido dos procesos electorales que han derivado en un retroceso del Likud y un ascenso del progresista A&B, que deja un escenario de gobernabilidad muy complicado. En Bulgaria, la victoria insuficiente de los socialdemócratas en mayo de 2013 se transformó en una victoria de una coalición de centroderecha en octubre de 2014. Grecia ha vivido varias repeticiones electorales. En la última, Syriza ganó en enero de 2015, aunque con minoría, resultado que se repitió en septiembre del mismo año. Idéntico proceso vivió su país vecino, Croacia, con un partido independiente en 2015 y 2016.

Ante ejemplos así, cabe concluir que las expectativas creadas pueden dar lugar a victorias amargas o derrotas dulces. E incluso, por utilizar un símil futbolístico, que en el partido de ida, tras la prórroga, la eliminatoria no terminase decidiéndose ni por penaltis.


El PSOE se estanca, mientras que el PP sube y Ciudadanos se desploma

Si hoy se celebrasen elecciones, el PSOE sólo sumaría 4 escaños más que los obtenidos en las pasadas elecciones del 28A, mientras que el PP subiría significativamente, con un aumento de 32 escaños en el Congreso de los Diputados. Son los resultados que arroja la encuesta realizada por Sigma Dos para el periódico El Mundo, que revela el estancamiento del PSOE de Pedro Sánchez, que lograría el 28.9% de los votos y 127 escaños, mientras que Pablo Casado y el PP suben, y alcanzarían el 21.2% de los apoyos y 98 escaños

Mientras las dos principales fuerzas políticas resisten tras las consecuencias de la fallida formación de gobierno, Ciudadanos, que mostró un importante apoyo tras las anteriores elecciones, ahora sufre un notable descenso de casi seis puntos. En las elección de noviembre la formación liderada por Albert Rivera conseguiría el 10.1% de los votos y 24 diputados en la cámara baja. Y a menos de un punto de distancia se encontraría Vox, que sólo perdería dos de sus 24 escaños y obtendría el 9.2% de los apoyos

Unidas Podemos también se vería afectada y perdería 10 escaños respecto al 28-A, una cita en la que ya mostró un importante descenso de apoyo de su electorado. Por su parte, la irrupción de Más País en el panorama político, según muestra el estudio, fragmentará el apoyo de las formaciones de izquierda: la encuesta le otorga una intención de voto del 4.6% y 10 escaños

Por tanto, y con estos resultados, ningunas de las formaciones alcanzaría la mayoría necesaria para la formación de Gobierno en solitario. Y, en un escenario de alianzas, el bloque de izquierda alcanzaría los 169 escaños, mientras que el bloque de centroderecha estaría  más alejado de la mayoría necesaria con 144 diputados

Y, en esta dinámica de pactos y alianzas, los resultados del sondeo muestran un castigo de los votantes para aquellas fuerzas políticas a las que atribuyen el bloqueo a la formación de Gobierno. El 47,4% de los encuestados señala a la formación de Pedro Sánchez como culpable, mientras que el 27.6% cree que la culpa es de Unidas Podemos. 

Unas consecuencias que también se ven reflejadas en la cómo los ciudadanos valoran a los líderes de las principales formaciones, que no aprueban el examen. Íñigo Errejón es quien consigue la mejor puntuación: un 3.96. En el segundo lugar se encuentra Pedro Sánchez con un 3.79 y, muy de cerca, le sigue Pablo Casado con un 3.61. Por detrás encontramos a Albert Rivera (3.38), Pablo Iglesias (3.31) y Santiago Abascal (2.85). 

Fuente: El Mundo


Sigma Dos, en la primera posición de encuestadoras permanentes

Tras los resultados del 28A, el medio especializado electomanía.es ha acreditado a Sigma Dos en la primera posición del ránking de encuestadora “permanentes”, es decir, de aquellas empresas demoscópicas que han concurrido a todas las citas desde las elecciones de diciembre de 2015.

La lista clasificatoria se obtiene a través de un estudio sistemático de las desviaciones de las distintas encuestadoras respecto al resultado final de las elecciones. Entre las consideradas demoscópicas “permanentes”, el medio destaca la solidez de todas ellas y afirma que todas tienen un balance “más que aceptable” en el pronóstico de resultados de las últimas elecciones generales.


¿Cómo ha sido el trasvase de votos en las elecciones del 28-A?

José Miguel de Elías, director de Investigación y Análisis de Sigma Dos, ha elaborado un estudio poselectoral para el diario El Mundo en el que se analizan las diferentes variaciones del electorado desde los anteriores comicios de 2016 a los celebrados este domingo.

El PSOE de Pedro Sánchez consiguió el 28-A dos millones de votos más que los logrados en 2016 y, según el análisis elaborado por nuestro experto, la movilización hacia los socialistas se produjo principalmente en los votantes de Podemos y en aquellos que optaron por la abstención hace tres años. Esta tendencia, unida a la fragmentación del electorado de centro derecha ha concluido con los resultados del fin del escrutinio. Y es que la mayor movilización de votos se ha producido dentro del bloque de centro derecha, una corriente que en los últimos años se mantenía unida en un mismo partido y que con el surgimiento de nuevas formaciones se ha fragmentado en gran medida.

Los resultados obtenidos por el Partido Popular han estado marcados por dos grandes fugas de votos, hacia Ciudadanos y Vox. El PP de Pablo Casado ha perdido más de 3.470.000 votos y, como reflejan los resultados del estudio,  1.36 millones de los votantes que eligieron a Mariano Rajoy en 2016, ahora han optado por apoyar la formación de Albert Rivera, mientras que 1.56 millones de electores se han decantado por la de Santiago Abascal. Sin embargo, el PP no sólo ha perdido votantes dentro del bloque de centro-derecha, sino que también los hay que se han movilizado hacia la izquierda e, incluso, la abstención: 348.000 votantes se han inclinado por el PSOE y 441.000 han preferido no acudir a las urnas.

Un notable cambio entre los votantes de los populares que contrasta con la fidelidad que ha mantenido el PSOE: la formación de Pedro Sánchez ha mantenido 4.2 millones de votos (78.3% de su

electorado). En cuanto a trasvase de apoyos, los socialistas ahora han recibido principalmente 1.1 millones de votos  quienes en 2016 apoyaron a Podemos y 1 millón de la abstención.

Los resultados confirman la dinámica pronosticada en los sondeos

 

 


Termómetro digital #28A

En Sigma Dos analizamos diariamente la actualidad política y la campaña electoral en redes sociales de los principales candidatos para las próximas elecciones generales del 28 de abril. ¿Cómo aumentan en número de seguidores? ¿Cuáles son sus publicaciones más destacadas? ¿Quién consigue más interacciones de los usuarios? Las respuestas, en la siguiente infografía.

 

 

 


Los bloques de izquierda y derecha, prácticamente empatados y lejos de la mayoría absoluta

A sólo una semana para las próximas elecciones generales del 28-A, los dos principales bloques políticos del país estaría prácticamente empatados y lejos de la mayoría absoluta.

Según el macrosondeo realizado por Sigma Dos para el periódico El Mundo, en la recta final de la cita en las urnas, el PSOE ganaría los próximos comicios con el 30.3% de los votos y una horquilla de entre 122-133 escaños, lejos de la mayoría absoluta. Respecto a los resultados obtenidos en junio de 2016, los socialistas anotarían siete puntos y entre 25-59 escaños más. Con estas cifras, los pactos serían necesarios y el aumento del partido de Pedro Sánchez no sería suficiente para que el bloque de centro izquierda formara gobierno: la suma de PSOE y Podemos sumaría un máximo de 174 diputados. La misma cifra lograría el eje formado por PP, Ciudadanos y Vox.

 

El PP que pasaría de 137 diputados que obtuvo en 2016 a conseguir ahora el 20.1% de los sufragios y entre 74-86 escaños en el Congreso. Ciudadanos se posicionaría como la tercera fuerza política del país con el 15% de los apoyos y una representación de 48-56 diputados, frente a los 32 que logró en los comicios de 2016. Con estos resultados, la formación naranja no sólo sería clave en una hipotética alianza con los populares, sino que también con los socialistas. Albert Rivera y Pedro Sánchez alcanzarían 170 escaños en la  peor previsión, y 189 en la mejor. Si atendemos a la media, sería una confluencia de 178 representantes, por encima de la mayoría absoluta necesaria para gobernar.

En esta previsión de resultados, la irrupción de Vox se haría efectiva y podrían obtener entre el 10.2% de los votos y entre 20-32 diputados. Por su parte, Unidas Podemos perdería más de la mitad de sus escaños, pasando de los 71 que obtuvo en 2016 a obtener ahora el 13.2% de los apoyos y una representación de entre 30-41.

 

Posibilidades de pactos

Así, con estos resultados y en este escenario de incertidumbre, los días que restan de campaña y las alianzas serán fundamentales.

 

Fuente: El Mundo. Puede leer la información completa en los siguientes enlaces:

Nota 1

Nota 2

Nota 3

Nota 4

Nota 5

 


Las amistades peligrosas y el tenis, por Gerardo Iracheta

  • Gerardo Iracheta, presidente de Sigma Dos, explica que en esta campaña tendrá más opciones quien sepa crear el efecto que rompa la inercia. Se trata de hablar, más que de política, de políticas, dirigidas a los individuos concretos

Una de las novedades de esta campaña electoral es que, dado el contexto de fragmentación, con cinco partidos con opciones de superar el 10% de los votos, según las encuestas de Sigma Dos, el debate se ha trasladado de quién va a ganar a quién va a gobernar… Y con quién. Partido Popular, Ciudadanos y Vox han convertido al unísono las amistades peligrosas de Pedro Sánchez con Podemos y los independentistas en el eje de su campaña. El relato de Cataluña, con el resultado de los comicios andaluces como precedente, parecía una carta ganadora también para España. Pero, al unirse en este relato, crearon un efecto paradójico, pues describieron una nueva alianza entre los tres partidos que, a su vez, y sobre todo a raíz de la inclusión de Vox, se ha convertido en el eje de la campaña de la izquierda.

El dilema de las amistades peligrosas del presidente Sánchez versus las amistades peligrosas del líder de los popularesPablo Casado, ha dado lugar a una campaña que recuerda a un partido de tenis en tierra batida, con interminables pases de fondo: la bola que va de un lado a otro de la red es la propia política, ante la indiferencia progresiva de los espectadores. La metapolítica es algo inédito en España que recuerda a ficciones televisivas tan conocidas como Borgen o House of cards. La televisión recibe bien -¿o contribuye a crear?- esta narrativa autorreferente: la política convertida en un fin en sí misma.

La teoría dice que en una campaña empatada por bloques, en la que se habla más de la política (politics) que de las políticas que afectan a los ciudadanos (policies), la ventaja la tiene quien está en el Ejecutivo. Viene al caso recordar lo que le dijo Giulio Andreotti a Alfonso Guerra: «Es verdad que el Gobierno desgasta al que lo ejerce, pero mucho más desgasta la oposición». Esta campaña no se está jugando en la red, sino en el fondo de la pista, un lugar cómodo para el Gobierno. En ese cruce interminable de bolas, éste, con el match ball del BOE y toda su estructura de poder, puede ir marcando algunos tantos inesperados y llegar con ventaja al break point si finalmente este se produce en una campaña igualada que puede decidirse en los últimos minutos de juego.

Frente a lo que puedan prometer el resto de los candidatos, el programa del PSOE -se esté o no de acuerdo con él- parte con el valor añadido de ser algo más que una promesa: cada viernes, el Consejo de Ministros convierte alguno de sus puntos en realidad… Se puede criticar, pero el Ejecutivo recordará que no puede abdicar de su responsabilidad, aunque sea en periodo electoral. En un momento líquido como éste, definido por su carácter cuasi virtual y evanescente como tanto nos hemos esforzado en recordar, el ejercicio real, fáctico del poder, tiene el gancho de lo sólido, de la política tangible.

Por otra parte, criticando sus viernes sociales -más allá de la obligada declaración de oficio, del canutazo-, quien lo haga corre el riesgo de poner excesivamente el foco en ellos. Criticar demasiado una medida social puede implicar un desgaste innecesario detrás de una bola que lleva un plus de fuerza y entra por el ángulo del Telediario hacia todo el fin de semana. En el tenis también cuenta el cálculo de energías disponibles. El oxígeno que pierdes se lo das al rival.

¿Puede romperse el empate táctico de este comienzo de campaña en el cual el PSOE ha sabido instalarse en una zona de confort institucional y subir, como vemos en las encuestas, aupado por ex votantes de Podemos y, en cierta medida, provenientes de la abstención? Cuando el peloteo táctico es rocoso, subir a la red comporta muchos riesgos. A principios de los años 80, Iván Lendl, el mítico tenista checo, logró romper la hegemonía de McEnroe y Jimmy Connors con perseverancia, reduciendo errores y perfeccionando una técnica que le permitía, desde el mismo fondo de la pista, devolver la bola con un efecto cambiado que rompía el juego del adversario. El tenis no volvió a ser lo mismo: bien lo asimiló Rafa Nadal años después, casi imbatible en el género. Dentro de la aparente monotonía, del dominio absoluto de la táctica, ganaba quien introducía en sus golpes un efecto diferente que abría ángulos nuevos, hacía más grande la pista, menos duro el suelo, más pequeño al rival que debía responderla.

En esta campaña de fondo de pista tendrá más opciones quien sepa crear el efecto que quiebre el ritmo y rompa la inercia. No se trata de no hablar de política: es imposible, porque la política es el marco general en el que decidimos el voto, la esfera en la que, en tanto que miembros de una comunidad inevitablemente política, reflexionamos sobre el rumbo de esta. Por eso, la política habla al votante ideal (o idealizado, según se mire), comprometido con un sistema de valores definido y claramente identificable, y por tanto apela a su responsabilidad colectiva. En cambio, las políticas hablan a los individuos concretos, preocupados por su bolsillo, su empleo, la seguridad de sus barrios o el futuro de sus pensiones (temas que, según los estudios de Sigma Dos, preocupan directamente al votante). Tan inexistente es el votante ciento por ciento ideológico como el votante completamente pragmático. En diferentes grados, somos una mezcla de ambos. Se trata, por tanto, de conectar la política con las políticas que afectan a la dimensión individual.

Ése es el efecto que, al menos hasta el momento, está faltando: el que vincula al votante (homo politicus) con el ciudadano concreto (homo economicus), el que sabe hablar al convencido y convencer al dudoso, el que construye un proyecto político desde una posición ideológica irrenunciable para conquistar al que no la tiene. Ese aparente enigma de la demoscopia que son los votantes indecisos, cuya decisión final aún no conocemos porque no la han tomado, conforma aproximadamente el 25% del electorado. Un segmento social que, como en Match point de Woody Allen, hará que la bola caiga de uno y otro lado de la cinta. El efecto ganador lo imprimirá quien sepa leer el momento político de este último tramo y acertar en su interpelación a esos votantes. El candidato que, desde la política, sepa o bien detectar o bien generar la demanda de políticas que terminarán de seducir a quienes todavía miran el partido sin tener un favorito.

Gerardo Iracheta, presidente de Sigma Dos.

Tribuna publicada en el diario El Mundo


Elecciones europeas: Sigma Dos presenta en Roma el estudio “Europa ante el desafío del cambio”

Sigma Dos ha participado en la presentación del estudio europeo “Europa ante el desafío del cambio”, en la que se analizan el contexto social y político de las decisivas  elecciones europeas del próximo 26 de mayo.

El encuentro, que ha contado con la intervención de Luciano Fontana, director del Corriere della Sera, y Frans Timmermans, candidato del Partido Socialista Europeo (PSE) a la Presidencia de la UE, ha tenido lugar en el Centro Studi Americani de Roma. Junto a Sigma Dos, que ha coordinado el desarrollo del estudio en España, también han participado algunos de los Institutos de Investigación Social más importantes de Europa: SWG (Italia), el Institut français d’opinion publique (IFOP, Francia), el Institut für neue soziale Antworten (INSA, Alemania y Austria), y el IBRiS – Market and Social Research Institute (Polonia).

A partir del análisis de los resultados del estudio, los expertos demoscópicos identificaron las coincidencias y divergencias en la intención de voto de la población de los países que hoy representan el corazón de Europa. Antonio Asencio, director de comunicación de Sigma Dos, destacó que la investigación social a nivel europeo es cada vez más necesaria, ya que la política europea común está generando de manera progresiva un  debate y “una incipiente opinión pública de ámbito europeo”. En cuanto a cómo se enfrenta España a estar elecciones europeas, los resultados de las últimas encuestas publicadas indican que los españoles son en su mayoría pro-europeos y están a favor de una mayor integración política.

 

Marcin Duma (IBRIS), Enzo Risso y Rado Fonda (SWG), Luis Hernández, Rosa Díaz y Antonio Asencio (Sigma Dos) y Thomas Philipp Reiter (INSA).

España se enfrenta a una cuádruple convocatoria de elecciones (con las autonómicas, generales, municipales y europeas) y eso va a desencadenar «una gran tensión política» que, según apuntó Asencio, podría tener dos efectos en la dinámica del voto. Por un lado, podría ocurrir “que la participación sea más alta de lo normal en las elecciones europeas, algo que podría beneficiar a los dos grandes partidos tradicionales, PSOE y PP”, mientras, por otro lado, la superposición de campañas europea, nacional, autonómica y local que se está dando en España generaría “una superposición en la intención de voto, por lo que el pronóstico para las elecciones generales es semejante a la previsión de voto para las elecciones europeas”. Y, aunque hay nuevos actores políticos en el terreno de juego, «en España los principales partidos resisten y, en el caso del Partido Socialista, incluso está creciendo», afirmó el experto de Sigma Dos.

En el encuentro también participaron Marcin Duma (IBRIS), Thomas Philipp Reiter (INSA) Enzo Risso y Rado Fonda (SWG) y Jean Philippe Dubrulle (IFOP)

El PSOE ganaría las elecciones europeas en España

Las próximas elecciones europeas se producen en una época de cambios que afectan a todos los estados miembro. Sigma Dos ha participado en esta macro encuesta de perspectiva continental, en la que se han analizado de modo particular y también comparativamente la situación política y la intención de voto de seis países europeos: Italia, Alemania, Austria, Francia, Polonia y España.

El trabajo de campo fue realizado por Sigma Dos entre el 25 y el 28 de febrero, con 1.000 entrevistas telefónicas en toda España. Los resultados indican que el PSOE ganaría las elecciones europeas, con el 28.8% de los votos y una representación de 19 eurodiputados, lo que se traduce en un aumento de 5 puntos porcentuales respecto a los resultados de 2014.

El Partido Popular estaría en segundo lugar, con el 20.3% de los votos y 13 representantes en el Parlamento Europeo (tres puntos menos que en 2014), mientras que Unidos Podemos lograría 10 eurodiputados, con el 15.6% de los apoyos. Muy cerca de la formación morada estaría Ciudadanos, que aumentaría su representación con el 15.1% de los votos y 9 representantes, frente a los 6 eurodiputados que obtuvo en 2014.

La sorpresa llegaría de la mano de Vox, que, siguiendo la tónica nacional, irrumpiría en el Parlamento Europeo con 5 representantes y el 8.4% de los apoyos. Por su parte, la coalición URC+Bildu también conseguiría representación europea, con 3 escaños y el 4.6% de los votos.

En cuanto a la percepción de los españoles sobre la Unión Europea, los resultados reflejan que España es un bastión del europeísmo: el 67% de los encuestados se muestra a favor de la UE, de una mayor integración en la forma de unos Estados Unidos de Europea o de una integración más fuera con gobiernos nacionales separados.

Los resultados también muestran que España es el país de la UE más tolerante respecto la cuestión de la migración: el 55,2 % de los encuestados en nuestro país considera que se debería integrar a los inmigrantes que entran a Europa y distribuirlos entre todos los Estados miembros de la Unión Europea (frente a un 26 % de los franceses o un 34,3% de los alemanes).

Puede leer la nota completa con los resultados del estudio aquí: http://bit.ly/2ES5qbY


Fragmentación en el Congreso y posibilidad de bloqueo político

Fragmentación en el Congreso y posibilidad de bloqueo: las próximas elecciones del 28-A parecen llamadas a trastocar definitivamente el escenario político español, en un escenario post-bipartidista.

Es el panorama que dibujan los datos del sondeo de Sigma Dos para El Mundo, realizado a dos meses de las elecciones, y que indica que el PSOE sería el partido más votado, con un 27,3% de los votos y entre 110 y 114 escaños. Entre esta y la anterior encuesta de Sigma Dos para El Mundo, realizada a finales de diciembre, los socialistas crecen cinco puntos. Más aún, en dos meses Sánchez ha pasado a ser el líder más valorado, la primera vez que ocupa ese lugar, hasta ahora ocupado por Albert Rivera.

La remontada del partido de Pedro Sánchez, que capitaliza los ocho meses al frente del Gobierno y el impacto positivo de la convocatoria a elecciones generales, no sería suficiente para que el eje de centroizquierda formara gobierno: la suma de PSOE y Podemos no llegaría a los 176 escaños de la mayoría necesaria. El partido liderado por Pablo Iglesias, sumido en una grave crisis, obtendría el 14,4% de los votos, casi 7 puntos menos que los que obtuvo en 2016, pasando de los 71 diputados actuales a entre 37 y 39, y convirtiéndose en el quinto grupo del Congreso, un resultado que impediría reeditar reeditar la mayoría de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno.

Pero alcanzar mayorías parlamentarias de centroderecha también será complejo: la irrupción de Vox, hasta ahora sin representación en el Congreso y el Senado, supondría entre 44 y 46 escaños para el partido de Santiago Abascal y la suma de una eventual coalición de centroderecha –pero no suficiente para formar Gobierno, por la desaceleración de Ciudadanos y el estancamiento del Partido Popular.

Estimación de voto para las elecciones generales. Fuente: El Mundo

En cuanto al Partido Popular, afectado por el cambio de liderazgo y por la transferencia de voto hacia Vox y Ciudadanos, se encamina hacia un resultado decepcionante: el 33% de votos obtenidos en 2016 con con Mariano Rajoy se quedarían, con Pablo Casado, en poco más de la mitad, un 19,1%, lo que implicaría perder entre 62 y 66 diputados y pasar de 137 a unos 75 escaños.

Ciudadanos sería la tercera fuerza, 11 puntos por debajo del PSOE y a tres del PP. No obstante, registraría un importante crecimiento respeto de los 32 escaños que obtuvo en 2016: la formación naranja alcanzaría el 16% del voto y entre 54 y 58 diputados, superando a Podemos. Sin embargo, en comparación con el sondeo del mes de diciembre de Sigma Dos para El Mundo, que le otorgaba un resultado de hasta 70 diputados, Ciudadanos se encuentra claramente en un momento de desaceleración y hasta de retroceso. Esto explicará el movimiento táctico de fichar para las listas al Congreso a Inés Arrimadas.

En cuanto a Vox, el estudio de Sigma Dos confirma su consolidación como opción política, traccionado por un voto de descontento y rechazo, especialmente en cuanto al papel de PP y PSOE en la cuestión del independentismo catalán. El partido de Abascal, que jugó un papel decisivo en la formación del gobierno autonómico en Andalucía, podría incluso superar a Podemos, que continúa en medio de una seria crisis de desafección y desmovilización de sus votantes.

En cuanto a los partidos indepedendistas, que jugaron un papel decisivo en la moción de censura, se consolida el desplome del PDeCAT, muy afectado por la confusión de siglas, en beneficio de ERC, que registraría una subida importante y aglutinaría el voto soberanista.

La encuesta se realizó con 1.200 entrevistas telefónicas entre el 19 y el 22 de febrero, para una muestra aleatoria con cuotas de sexo y edad.

Fuente: El Mundo

Nota completa aquí


La venta ambulante ilegal en Madrid es un problema social importante para el 60% de los madrileños


CEIM Confederación Empresarial de Madrid-CEOE ha presentado un estudio sobre el impacto de la venta ambulante ilegal en la ciudad de Madrid. Uno de los principales motivos para desarrollar este trabajo ha sido la preocupación de los empresarios madrileños ante este fenómeno, que se ha incrementado en los últimos años de forma preocupante. Y, como consecuencia, ha generado efectos negativos sobre la economía y el empleo, además de importantes problemas de índole social.

Según el estudio de CEIM elaborado por Sigma Dos, el 25% de los madrileños ha comprado alguna vez en el top manta. Los artículos más adquiridos son sobre todo bolsos (el 30,4%), ropa (el 24,5%), música (24,1%) y películas (el 21,8%), siendo en el 90% de los casos compras por impulso, motivadas por los precios bajos de los productos.

Sin embargo, en torno al 65% de los madrileños opina que la venta ambulante ilegal es un problema social importante, y que perjudica a la economía local así, a la imagen de Madrid y al orden y la seguridad en las calles. Además, no están de acuerdo con la idea de que comprar en el top manta sea una buena obra o una forma de ayudar a quienes realizan este tipo de venta.

Asimismo, más de la mitad (52,1%) comparte la opinión de que para evitar la venta ambulante ilegal debería aumentarse la presencia policial.


Concepción Díaz de Villegas, directora general de Comercio y Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid;  Miguel Garrido de la Cierva, secretario general de CEIM, y José Miguel de Elías, director de investigación y análisis de Sigma Dos

Por su parte, en torno al 55% los comerciantes afectados directamente por el top manta afirma haber visto reducidas sus ventas, cerca del 65% considera que el problema ha empeorado en los dos últimos años y más del 80% se posiciona a favor de medidas que puedan facilitar la inserción laboral de los manteros, debiéndose también efectuar un mayor control de almacenes y aduanas para evitar la entrada de falsificaciones.

Asimismo, tras la extrapolación de los datos del estudio por Sigma Dos, se puede concluir que las pérdidas de ventas según las respuestas de los comerciantes ascenderían a los 157 millones de euros, y la pérdida de empleos sería de en torno a 1.406.

Empresarios y Ayuntamiento, presentes en la jornada

El estudio ha sido presentado en la sede madrileña de CEIM por el director de investigación y análisis de Sigma Dos, José Miguel de Elías. Miguel Garrido de la Cierva, secretario general de CEIM, ha abierto la jornada haciendo hincapié en el “problema social” y económico que la venta ambulante ilegal supone para la economía madrileña.

En esta misma cuestión ha incidido Concepción Díaz de Villegas, directora general de Comercio y Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid, quien ha recordado el “perjuicio” singular para “pequeños comerciantes” y “emprendedores”, que son los verdaderos afectados de esta actividad. La representante del Ayuntamiento ha puesto el énfasis en la “concienciación” de la sociedad para lograr un consumo responsable y en la necesidad de actuar en todos los ámbitos contra la venta ambulante ilegal.

Para consultar el estudio al completo pincha aquí.

La muestra de estudio ha sido la población en general, viandantes y comerciantes.


Vuelco histórico en Andalucía: el PSOE cae y Vox entra en el Parlamento andaluz.

Cambio histórico en el mapa político andaluz. El PSOE ha ganado las elecciones del pasado 2 de diciembre con el 28% de los votos y 33 escaños, unos resultados que no representan una victoria en su plenitud: pierde 14 diputados respecto a las elecciones de 2015 y no consigue la mayoría necesaria para gobernar el Parlamento andaluz. La sorpresa viene de la mano de Vox, que irrumpe en el panorama político andaluz con el 10% de los votos y 12 escaños.

El PP se mantiene como segunda fuerza política en la comunidad con 26 escaños y el 21% de los apoyos y Ciudadanos ha conseguido doblar sus fuerzas respecto a 2015: ha alcanzado el 18% de los votos y 21 representantes en la cámara andaluza. La coalición Adelante Andalucía ha logrado 17 escaños y el 16% de los votos.

 

Estos resultados, marcados por un bajo índice de participación del 58.65%, podrían cambiar por completo el escenario político de Andalucía que se venía repitiendo desde hace 36 años con el PSOE al frente de la Junta. Ahora los pactos serán necesarios para gobernar y, por primera vez en la comunidad, la centro derecha y derecha suman más escaños (59) que el bloque de izquierda (50). Todo apunta a que la alianza PP – Ciudadanos – Vox es la más factible, ya que es la única que alcanzaría la representación necesaria (55 escaños) para presidir la Junta.

La renovación del pacto PSOE – Ciudadanos se quedaría con muy cerca de la mayoría necesaria con 54 escaños y, a más distancia, la posible alianza de centro izquierda PSOE – Adelante Andalucía, con 50 representantes. Igual ocurriría con la opción PP – Ciudadanos, que era la opción mayoritaria entre los andaluces según la última encuesta publicada por Sigma Dos, sumaría 47 escaños y no alcanzaría la mayoría suficiente.

La entrada de Vox al panorama político andaluz ha modificado por completo la situación y le hace indispensable para la formación de un gobierno de mayorías.

 

El análisis de Sigma Dos

 

Los expertos de Sigma Dos han analizado en diferentes medios de comunicación los resultados de estos históricos comicios. Rosa Díaz, directora general de Sigma Dos, ha apuntado a una de las principales causas de estos resultados, la campaña electoral. Según ha explicado en el programa Espejo Público de Antena 3, “la campaña electoral, como viene siendo habitual, está decantado los resultados. En relación a la irrupción Vox es lo que ha ocurrido. Vox ha crecido en la campaña”.  En torno a esta idea, ha aclarado que la legislación en España no permite la publicación de encuestas una semana antes de los comicios y que precisamente ha sido en los últimos días de campaña cuando Vox ha eclosionado.

También apuntado a los objetivos logrados por el bloque de centro derecha y derecha: el PP mantenerse como segunda fuerza, C’s doblar sus resultados y Vox conseguir representación en el Parlamento. Por último ha hecho referencia a que “los sondeos no sólo nos dan una foto en estimación de voto, sino muchas claves que nos ayudan a interpretar porqué ocurren ciertas cosas, como por ejemplo, por qué Vox ha obtenido 12 escaños”.

Rosa Díaz, directora general de Sigma Dos, analiza los resultados de la elecciones en Andalucía en el programa Espejo Público.

Por su parte, Antonio Asencio, director de comunicación de Sigma Dos, ha incidido el programa El Cascabel de 13TV en que en Andalucía “se ha producido un vuelco político porque ha habido un vuelco ideológico”. Respecto a las causas de este cambio de dirección de los andaluces, ha apuntado al desgaste del PSOE después de 36 años al frente del Parlamento andaluz, y es que en las última encuestas elaboradas por Sigma Dos, ya se había detectado un desgaste del apoyo a la formación socialista.

En cuanto a la campaña previa, Asencio ha explicado que se han desarrollado dos estrategias de campaña: el PSOE había centrado su campaña hacia una  temática autonómica, mientras que PP, C’s y Vox se han orientado hacia asuntos nacionales. Por ello, según ha afirmado, «Susana Díaz se ha visto forzada a cambiar su discurso a mitad de campaña por el transcurso de la marcha de Vox «.


Entrevistamos al Padre Ángel: "Los mayores han sabido hacerse oír".

El Padre Ángel (Mieres, 1937) mantiene la misma energía que siempre. Preside, desde que la fundara él mismo, la ONG Mensajeros de la Paz. Con los años, se ha convertido en una organización irreemplazable en la defensa de los más vulnerables. Esta labor se suma a la que desarrolla desde su parroquia, la iglesia de San Antón, en pleno corazón de Madrid,  que permanece abierta las veinticuatro horas del día, para alojar y dar desayuno a personas sin techo.

Una de las iniciativas que más se identifica al Padre Ángel es el impulso del Día del Abuelo, que desde 1999 se celebra cada 26 de julio. Sigma Dos ha sido la encargada de realizar el estudio sobre la percepción social del papel de los abuelos en la sociedad española. Un diagnóstico que nos mueve, como sociedad, a seguir trabajando, pues nos alerta de la figura de las personas mayores está poco (46,1%) o nada (21,9%) valorada por la sociedad. Tan solo un 6% opina que están muy bien valorados. A pesar de estas señales, el Padre Ángel se muestra optimista y aseguro que cuando vio que las calles se llenaban de personas mayores que reivindicaban la subida de las pensiones, entendió que «los mayores somos capaces de hacer que se nos escuche». Con motivo de esta investigación, entrevistamos al Padre Ángel, Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1994.

  • No es esta la primera ocasión que realizan este estudio, en el que han vuelto a confiar en Sigma Dos, ¿qué les anima a continuar elaborando estos trabajos?

En Mensajeros nos parece vital que aquello que hacemos por tradición (como el Día de los Abuelos, que es una festividad anual) porque se vuelva costumbre no deje de tener un sentido de atención a la actualidad. Por eso, aunque trabajamos todo el año con mayores en nuestras residencias y proyectos, nos gusta realizar un estudio con el que aportar nuevas perspectivas a lo bueno, que festejamos, y lo malo, que denunciamos, de la situación de los mayores en nuestra sociedad. Para comprenderla en toda su complejidad.

 

  • ¿Cómo ayudan este tipo de trabajos demoscópicos para el trabajo de Mensajeros de la Paz y a la sociedad en general?

Aportan un conocimiento más profundo. Como decía, por nuestra trayectoria, podemos saber mucho de cómo se sienten los mayores que se encuentran en un centro porque son dependientes, pero a lo mejor no conocemos del todo a ese gran número de personas de la tercera edad que no tiene problemas de salud, pero se ha quedado sola en casa sin la compañía de una familia.

 

  • El estudio muestra que el 6% de las personas mayores no tienen a quien acudir cuando necesitan ayuda, ¿cómo trabaja Mensajeros de la Paz para ayudar a estas personas?

Tenemos cientos de residencias de ancianos, en casi todas las provincias de España. También centros de día, algunos especializados en alzhéimer o ese tipo de enfermedades que traen consigo la necesidad de una estimulación continua. Tenemos un proyecto precioso para combatir el dolor en los enfermos crónicos… Y tenemos muchas ganas de querer a la gente. Yo en la iglesia de San Antón cada día me encuentro con personas que están prácticamente abandonadas. Y me prometo: yo quiero seguir queriendo.

 

  • El 68% de los mayores encuestados considera que la figura de los abuelos no está lo suficientemente valorada por la sociedad, ¿cuáles cree que son esos pequeños detalles que podríamos hacer todos para cambiarlo?

Cuando empecé a ver, hace unos meses, que las calles se llenaban de personas mayores que reivindicaban la subida de las pensiones, supe que cualquier día pasaría. Porque juntos tenemos un poder impresionante, somos capaces de hacer que se nos escuche. Y los mayores se han sentido apartados, pero han sabido hacerse oír. Eso en el panorama político. Pero también pienso que a los abuelos se les empieza por valorar en casa, en el plano íntimo. Que ahí es donde es más sencillo ocuparnos de quererles: escuchar, sonreír, acompañar, cuidar del que está físicamente más torpe que hace unos años.

Recuerdo que, cuando era pequeño, los abuelos eran la parte más preciada de la familia: eran los que nos consentían, los que tenían todas las respuestas porque en su juventud les había pasado de todo, y lo habían afrontado uniendo fuerzas con los vecinos. También recuerdo la tristeza y la falta de libertad que vivimos los que nacimos en una guerra, y me decepciona que haya personas de mi edad que, pese al desarrollo social, ahora mismo estén pasando en sus hogares penalidades parecidas a las de esa época de hambre: sin poder encender la calefacción o sin jubilación suficiente para arreglar la lavadora.

 

  • Si pensara en los próximos estudios de este tipo, ¿cómo esperaría que fueran los resultados para, por ejemplo, la celebración del Día del Abuelo en el año 2019?

Me encantaría que pudiésemos aumentar la parte festiva del día, la del homenaje, y dejar a un lado la reivindicación de derechos porque los abuelos de nuestra sociedad estuvieran, el año que viene, todos satisfechos y tranquilos. Sin problemas económicos en la cabeza. Ocupándose solo de cuidarse y de pasar los años en compañía de sus seres queridos. Sería muy importante y no es imposible: es como lo de la sanidad universal…

 

  • Gracias a la iniciativa de Mensajeros de la Paz, el Día del Abuelo se celebra desde el año 1999, ¿cuáles son los mayores hitos que han conseguido con el paso de los años? ¿Y qué esperan conseguir en un futuro?

Lo que más agradezco es haber logrado que la festividad se institucionalice, que aparezca en las agendas y en España cada vez más provincias, ayuntamientos… se acuerden de montar su propia fiesta dedicada a los mayores.

También, personalmente, me emociona que cada año, en el festejo, contemos con un grupo de curas abuelos: que al quedarse viudos tomaron los votos. Lo veo como una manera muy expresiva de demostrar a la sociedad que la vida alcanza para todo, y que, si tenemos un sueño, podemos cumplirlo a cualquier edad. Sobre todo si con él vamos a ayudar a los demás.

  • Como apunte final, nos gustaría saber qué es lo que les anima a seguir confiando en Sigma Dos para realizar este tipo de trabajos.

Siempre hemos valorado su disponibilidad, su cercanía y su generosidad. No siempre una empresa tan profesional sabe adaptarse al cliente y facilitarle las cosas.


Artículo de José Miguel de Elías: "La investigación social y el Big Data"

Una de las transformaciones más importantes que ha traído la revolución digital tiene que ver con la centralidad de los datos. Hemos pasado de un contexto en el que estos eran escasos y costosos, a otro en el que abundan y se acumulan de manera exponencial. Gracias a la digitalización, las organizaciones humanas –empresas, instituciones, entidades de cualquier tipo- tienen resuelto el acceso al maná de los datos a un coste marginal y, paradójicamente, se enfrentan al reto de qué hacer con ellos.

Si antes de la revolución digital se buscaban datos para intentar resolver un problema previamente identificado, en la era digital sucede justo al revés: los datos se tienen de antemano, y la cuestión es qué problema u oportunidad detectar a través de su análisis.

Es un desafío de enormes proporciones. Es obvio que analizar ingentes cantidades de datos, de tal manera que se puedan extraer conclusiones útiles, no resulta sencillo. Por ello, muchas compañías sienten la doble presión de tener que analizar sus datos, pero no saber exactamente qué hacer con ellos ni por dónde empezar. Es común que el estrés derivado de almacenar un determinado activo que se está dejando de explotar, unido a la falta de know how, se canalice externalizando esta tarea con resultados, en muchas ocasiones, escasos, insuficientes para la inversión realizada, o directamente decepcionantes. El primer efecto es que se aumenta el nivel de estrés organizacional, incrementándose la desconfianza ante una realidad que algunos tienden a considerar, erróneamente, como una moda o un nuevo mantra de la consultoría.

Desde la perspectiva de la investigación social resulta relativamente sencillo encontrar algunas causas de esta desorientación. En primer lugar, creemos que es bueno distinguir entre los datos generados por cosas (a través del Internet de las cosas, como por ejemplo en la medición meteorológica) y los datos generados por personas (actos de consumo, votos, opiniones, etc). En el primer caso, resulta mucho más sencillo caracterizar comportamientos, hallar patrones y correlaciones entre factores, porque las causas son fácilmente identificables. Las correlaciones que se pueden encontrar entre las pérdidas de agua de un sistema de distribución y la evolución de las temperaturas, precipitaciones u otros accidentes climáticos en una determinada zona se pueden aislar de manera sencilla. En el caso de los datos generados por las personas, el proceso es mucho más complejo, precisamente porque no están claras las causas que han motivado determinadas conductas (una decisión de compra o de voto, pongamos por caso). Sin esa información, el dato se convierte en un enigma que aporta poca o ninguna información relevante a la organización. Cuando hablamos de información relevante, nos referimos a aquella que le permita trazar una determinada estrategia válida para la organización (su Business Intelligence).

El análisis de datos, por tanto (sea o no al nivel de Big Data), en muchas ocasiones debe ser completado por la investigación social, en la medida en que solo esta se interroga (preguntando a las personas a través de diversas técnicas) por las razones que hay detrás de un determinado acto o actitud.  Pero además, la investigación social previa  de un determinado entorno (ya sea en el ámbito de mercado o de la opinión pública) puede orientar el trabajo  del Big Data hacia hipótesis concretas que eviten inversiones de tiempo, y por tanto económicas, innecesarias y sin una finalidad que sirva a la estrategia de la organización.

En Sigma Dos trabajamos para integrar el análisis de datos en nuestro know how, buscando sinergias metodológicas entre esta técnica y la investigación social: lo hemos llamado “análisis de datos aplicado” y consiste en procesar y analizar grandes paquetes de datos teniendo en cuenta su interpretación sociológica, con lo cual evitamos dar al cliente una serie de conclusiones matemáticamente impecables, pero comercial o políticamente estériles. Por otra parte, y realizando el camino inverso, diseñamos proyectos de análisis de datos y Big Data partiendo de las hipótesis que solo pueden surgir en la investigación social. Dicho de otra forma, solo preguntando antes a las personas, podemos saber qué nos pueden decir sus actos.

Es a través de la integración entre ambos mundos –el de los matemáticos y el de los sociólogos- como en Sigma Dos logramos extraer todo el potencial al análisis de datos. La forma más inteligente para convertir la información en conocimiento.

José Miguel de Elías

Director de Investigación y Análisis de Sigma Dos


Sigma Dos colabora con la Asociación Española contra el Cáncer con una herramienta de análisis de datos

2 febrero 2018. Con motivo del Día Mundial del Cáncer, se ha celebrado el VII Foro presidido por S.M. Letizia, en el que se ha presentado el Observatorio del Cáncer de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Un estudio realizado por Sigma Dos que refleja que la situación de exclusión social afecta a las familias que ven mermados sus ingresos por culpa de la aparición del cáncer.

“El estudio analiza tres colectivos: los autónomos, los parados y los trabajadores con bajos ingresos”, explica sobre el Big Data Rosa Díaz, directora general Sigma Dos, tras la reproducción del
vídeo explicativo de la herramienta.

La AECC, con la colaboración de Sigma Dos, va a disponer de un sistema de información que permita evaluar la situación de cáncer en un momento determinado, así como su evolución y tendencias futuras; será un órgano permanente de recogida y análisis de la información disponible en diferentes fuentes nacionales e internacionales; podrá difundir la información a través de la publicación de informes periódicos; y realizará investigaciones y estudios sobre aspectos relevantes relacionados con la enfermedad que contribuyan a la labor de la AECC en defensa de las personas frente al cáncer.

En la foto: S.M. La Reina Doña Letizia acompañada por la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer Laura Ruiz de Galarreta (i), la ministra de Sanidad Dolors Montserrat (2i), el presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer y de su Fundación Científica, Ignacio Muñoz Pidal (3i), el director del Museo Reina Sofía Manuel Borja Villel (2d), y Ricardo Martí Fluxá (d), presidente del Real Patronato del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.