Sigma Dos, en la primera posición de encuestadoras permanentes

Tras los resultados del 28A, el medio especializado electomanía.es ha acreditado a Sigma Dos en la primera posición del ránking de encuestadora “permanentes”, es decir, de aquellas empresas demoscópicas que han concurrido a todas las citas desde las elecciones de diciembre de 2015.

La lista clasificatoria se obtiene a través de un estudio sistemático de las desviaciones de las distintas encuestadoras respecto al resultado final de las elecciones. Entre las consideradas demoscópicas “permanentes”, el medio destaca la solidez de todas ellas y afirma que todas tienen un balance “más que aceptable” en el pronóstico de resultados de las últimas elecciones generales.


¿Cómo ha sido el trasvase de votos en las elecciones del 28-A?

José Miguel de Elías, director de Investigación y Análisis de Sigma Dos, ha elaborado un estudio poselectoral para el diario El Mundo en el que se analizan las diferentes variaciones del electorado desde los anteriores comicios de 2016 a los celebrados este domingo.

El PSOE de Pedro Sánchez consiguió el 28-A dos millones de votos más que los logrados en 2016 y, según el análisis elaborado por nuestro experto, la movilización hacia los socialistas se produjo principalmente en los votantes de Podemos y en aquellos que optaron por la abstención hace tres años. Esta tendencia, unida a la fragmentación del electorado de centro derecha ha concluido con los resultados del fin del escrutinio. Y es que la mayor movilización de votos se ha producido dentro del bloque de centro derecha, una corriente que en los últimos años se mantenía unida en un mismo partido y que con el surgimiento de nuevas formaciones se ha fragmentado en gran medida.

Los resultados obtenidos por el Partido Popular han estado marcados por dos grandes fugas de votos, hacia Ciudadanos y Vox. El PP de Pablo Casado ha perdido más de 3.470.000 votos y, como reflejan los resultados del estudio,  1.36 millones de los votantes que eligieron a Mariano Rajoy en 2016, ahora han optado por apoyar la formación de Albert Rivera, mientras que 1.56 millones de electores se han decantado por la de Santiago Abascal. Sin embargo, el PP no sólo ha perdido votantes dentro del bloque de centro-derecha, sino que también los hay que se han movilizado hacia la izquierda e, incluso, la abstención: 348.000 votantes se han inclinado por el PSOE y 441.000 han preferido no acudir a las urnas.

Un notable cambio entre los votantes de los populares que contrasta con la fidelidad que ha mantenido el PSOE: la formación de Pedro Sánchez ha mantenido 4.2 millones de votos (78.3% de su

electorado). En cuanto a trasvase de apoyos, los socialistas ahora han recibido principalmente 1.1 millones de votos  quienes en 2016 apoyaron a Podemos y 1 millón de la abstención.

Los resultados confirman la dinámica pronosticada en los sondeos

 

 


Termómetro digital #28A

En Sigma Dos analizamos diariamente la actualidad política y la campaña electoral en redes sociales de los principales candidatos para las próximas elecciones generales del 28 de abril. ¿Cómo aumentan en número de seguidores? ¿Cuáles son sus publicaciones más destacadas? ¿Quién consigue más interacciones de los usuarios? Las respuestas, en la siguiente infografía.

 

 

 


Los bloques de izquierda y derecha, prácticamente empatados y lejos de la mayoría absoluta

A sólo una semana para las próximas elecciones generales del 28-A, los dos principales bloques políticos del país estaría prácticamente empatados y lejos de la mayoría absoluta.

Según el macrosondeo realizado por Sigma Dos para el periódico El Mundo, en la recta final de la cita en las urnas, el PSOE ganaría los próximos comicios con el 30.3% de los votos y una horquilla de entre 122-133 escaños, lejos de la mayoría absoluta. Respecto a los resultados obtenidos en junio de 2016, los socialistas anotarían siete puntos y entre 25-59 escaños más. Con estas cifras, los pactos serían necesarios y el aumento del partido de Pedro Sánchez no sería suficiente para que el bloque de centro izquierda formara gobierno: la suma de PSOE y Podemos sumaría un máximo de 174 diputados. La misma cifra lograría el eje formado por PP, Ciudadanos y Vox.

 

El PP que pasaría de 137 diputados que obtuvo en 2016 a conseguir ahora el 20.1% de los sufragios y entre 74-86 escaños en el Congreso. Ciudadanos se posicionaría como la tercera fuerza política del país con el 15% de los apoyos y una representación de 48-56 diputados, frente a los 32 que logró en los comicios de 2016. Con estos resultados, la formación naranja no sólo sería clave en una hipotética alianza con los populares, sino que también con los socialistas. Albert Rivera y Pedro Sánchez alcanzarían 170 escaños en la  peor previsión, y 189 en la mejor. Si atendemos a la media, sería una confluencia de 178 representantes, por encima de la mayoría absoluta necesaria para gobernar.

En esta previsión de resultados, la irrupción de Vox se haría efectiva y podrían obtener entre el 10.2% de los votos y entre 20-32 diputados. Por su parte, Unidas Podemos perdería más de la mitad de sus escaños, pasando de los 71 que obtuvo en 2016 a obtener ahora el 13.2% de los apoyos y una representación de entre 30-41.

 

Posibilidades de pactos

Así, con estos resultados y en este escenario de incertidumbre, los días que restan de campaña y las alianzas serán fundamentales.

 

Fuente: El Mundo. Puede leer la información completa en los siguientes enlaces:

Nota 1

Nota 2

Nota 3

Nota 4

Nota 5

 


Las amistades peligrosas y el tenis, por Gerardo Iracheta

  • Gerardo Iracheta, presidente de Sigma Dos, explica que en esta campaña tendrá más opciones quien sepa crear el efecto que rompa la inercia. Se trata de hablar, más que de política, de políticas, dirigidas a los individuos concretos

Una de las novedades de esta campaña electoral es que, dado el contexto de fragmentación, con cinco partidos con opciones de superar el 10% de los votos, según las encuestas de Sigma Dos, el debate se ha trasladado de quién va a ganar a quién va a gobernar… Y con quién. Partido Popular, Ciudadanos y Vox han convertido al unísono las amistades peligrosas de Pedro Sánchez con Podemos y los independentistas en el eje de su campaña. El relato de Cataluña, con el resultado de los comicios andaluces como precedente, parecía una carta ganadora también para España. Pero, al unirse en este relato, crearon un efecto paradójico, pues describieron una nueva alianza entre los tres partidos que, a su vez, y sobre todo a raíz de la inclusión de Vox, se ha convertido en el eje de la campaña de la izquierda.

El dilema de las amistades peligrosas del presidente Sánchez versus las amistades peligrosas del líder de los popularesPablo Casado, ha dado lugar a una campaña que recuerda a un partido de tenis en tierra batida, con interminables pases de fondo: la bola que va de un lado a otro de la red es la propia política, ante la indiferencia progresiva de los espectadores. La metapolítica es algo inédito en España que recuerda a ficciones televisivas tan conocidas como Borgen o House of cards. La televisión recibe bien -¿o contribuye a crear?- esta narrativa autorreferente: la política convertida en un fin en sí misma.

La teoría dice que en una campaña empatada por bloques, en la que se habla más de la política (politics) que de las políticas que afectan a los ciudadanos (policies), la ventaja la tiene quien está en el Ejecutivo. Viene al caso recordar lo que le dijo Giulio Andreotti a Alfonso Guerra: «Es verdad que el Gobierno desgasta al que lo ejerce, pero mucho más desgasta la oposición». Esta campaña no se está jugando en la red, sino en el fondo de la pista, un lugar cómodo para el Gobierno. En ese cruce interminable de bolas, éste, con el match ball del BOE y toda su estructura de poder, puede ir marcando algunos tantos inesperados y llegar con ventaja al break point si finalmente este se produce en una campaña igualada que puede decidirse en los últimos minutos de juego.

Frente a lo que puedan prometer el resto de los candidatos, el programa del PSOE -se esté o no de acuerdo con él- parte con el valor añadido de ser algo más que una promesa: cada viernes, el Consejo de Ministros convierte alguno de sus puntos en realidad… Se puede criticar, pero el Ejecutivo recordará que no puede abdicar de su responsabilidad, aunque sea en periodo electoral. En un momento líquido como éste, definido por su carácter cuasi virtual y evanescente como tanto nos hemos esforzado en recordar, el ejercicio real, fáctico del poder, tiene el gancho de lo sólido, de la política tangible.

Por otra parte, criticando sus viernes sociales -más allá de la obligada declaración de oficio, del canutazo-, quien lo haga corre el riesgo de poner excesivamente el foco en ellos. Criticar demasiado una medida social puede implicar un desgaste innecesario detrás de una bola que lleva un plus de fuerza y entra por el ángulo del Telediario hacia todo el fin de semana. En el tenis también cuenta el cálculo de energías disponibles. El oxígeno que pierdes se lo das al rival.

¿Puede romperse el empate táctico de este comienzo de campaña en el cual el PSOE ha sabido instalarse en una zona de confort institucional y subir, como vemos en las encuestas, aupado por ex votantes de Podemos y, en cierta medida, provenientes de la abstención? Cuando el peloteo táctico es rocoso, subir a la red comporta muchos riesgos. A principios de los años 80, Iván Lendl, el mítico tenista checo, logró romper la hegemonía de McEnroe y Jimmy Connors con perseverancia, reduciendo errores y perfeccionando una técnica que le permitía, desde el mismo fondo de la pista, devolver la bola con un efecto cambiado que rompía el juego del adversario. El tenis no volvió a ser lo mismo: bien lo asimiló Rafa Nadal años después, casi imbatible en el género. Dentro de la aparente monotonía, del dominio absoluto de la táctica, ganaba quien introducía en sus golpes un efecto diferente que abría ángulos nuevos, hacía más grande la pista, menos duro el suelo, más pequeño al rival que debía responderla.

En esta campaña de fondo de pista tendrá más opciones quien sepa crear el efecto que quiebre el ritmo y rompa la inercia. No se trata de no hablar de política: es imposible, porque la política es el marco general en el que decidimos el voto, la esfera en la que, en tanto que miembros de una comunidad inevitablemente política, reflexionamos sobre el rumbo de esta. Por eso, la política habla al votante ideal (o idealizado, según se mire), comprometido con un sistema de valores definido y claramente identificable, y por tanto apela a su responsabilidad colectiva. En cambio, las políticas hablan a los individuos concretos, preocupados por su bolsillo, su empleo, la seguridad de sus barrios o el futuro de sus pensiones (temas que, según los estudios de Sigma Dos, preocupan directamente al votante). Tan inexistente es el votante ciento por ciento ideológico como el votante completamente pragmático. En diferentes grados, somos una mezcla de ambos. Se trata, por tanto, de conectar la política con las políticas que afectan a la dimensión individual.

Ése es el efecto que, al menos hasta el momento, está faltando: el que vincula al votante (homo politicus) con el ciudadano concreto (homo economicus), el que sabe hablar al convencido y convencer al dudoso, el que construye un proyecto político desde una posición ideológica irrenunciable para conquistar al que no la tiene. Ese aparente enigma de la demoscopia que son los votantes indecisos, cuya decisión final aún no conocemos porque no la han tomado, conforma aproximadamente el 25% del electorado. Un segmento social que, como en Match point de Woody Allen, hará que la bola caiga de uno y otro lado de la cinta. El efecto ganador lo imprimirá quien sepa leer el momento político de este último tramo y acertar en su interpelación a esos votantes. El candidato que, desde la política, sepa o bien detectar o bien generar la demanda de políticas que terminarán de seducir a quienes todavía miran el partido sin tener un favorito.

Gerardo Iracheta, presidente de Sigma Dos.

Tribuna publicada en el diario El Mundo


Elecciones europeas: Sigma Dos presenta en Roma el estudio “Europa ante el desafío del cambio”

Sigma Dos ha participado en la presentación del estudio europeo “Europa ante el desafío del cambio”, en la que se analizan el contexto social y político de las decisivas  elecciones europeas del próximo 26 de mayo.

El encuentro, que ha contado con la intervención de Luciano Fontana, director del Corriere della Sera, y Frans Timmermans, candidato del Partido Socialista Europeo (PSE) a la Presidencia de la UE, ha tenido lugar en el Centro Studi Americani de Roma. Junto a Sigma Dos, que ha coordinado el desarrollo del estudio en España, también han participado algunos de los Institutos de Investigación Social más importantes de Europa: SWG (Italia), el Institut français d’opinion publique (IFOP, Francia), el Institut für neue soziale Antworten (INSA, Alemania y Austria), y el IBRiS – Market and Social Research Institute (Polonia).

A partir del análisis de los resultados del estudio, los expertos demoscópicos identificaron las coincidencias y divergencias en la intención de voto de la población de los países que hoy representan el corazón de Europa. Antonio Asencio, director de comunicación de Sigma Dos, destacó que la investigación social a nivel europeo es cada vez más necesaria, ya que la política europea común está generando de manera progresiva un  debate y “una incipiente opinión pública de ámbito europeo”. En cuanto a cómo se enfrenta España a estar elecciones europeas, los resultados de las últimas encuestas publicadas indican que los españoles son en su mayoría pro-europeos y están a favor de una mayor integración política.

 

Marcin Duma (IBRIS), Enzo Risso y Rado Fonda (SWG), Luis Hernández, Rosa Díaz y Antonio Asencio (Sigma Dos) y Thomas Philipp Reiter (INSA).

España se enfrenta a una cuádruple convocatoria de elecciones (con las autonómicas, generales, municipales y europeas) y eso va a desencadenar «una gran tensión política» que, según apuntó Asencio, podría tener dos efectos en la dinámica del voto. Por un lado, podría ocurrir “que la participación sea más alta de lo normal en las elecciones europeas, algo que podría beneficiar a los dos grandes partidos tradicionales, PSOE y PP”, mientras, por otro lado, la superposición de campañas europea, nacional, autonómica y local que se está dando en España generaría “una superposición en la intención de voto, por lo que el pronóstico para las elecciones generales es semejante a la previsión de voto para las elecciones europeas”. Y, aunque hay nuevos actores políticos en el terreno de juego, «en España los principales partidos resisten y, en el caso del Partido Socialista, incluso está creciendo», afirmó el experto de Sigma Dos.

En el encuentro también participaron Marcin Duma (IBRIS), Thomas Philipp Reiter (INSA) Enzo Risso y Rado Fonda (SWG) y Jean Philippe Dubrulle (IFOP)

El PSOE ganaría las elecciones europeas en España

Las próximas elecciones europeas se producen en una época de cambios que afectan a todos los estados miembro. Sigma Dos ha participado en esta macro encuesta de perspectiva continental, en la que se han analizado de modo particular y también comparativamente la situación política y la intención de voto de seis países europeos: Italia, Alemania, Austria, Francia, Polonia y España.

El trabajo de campo fue realizado por Sigma Dos entre el 25 y el 28 de febrero, con 1.000 entrevistas telefónicas en toda España. Los resultados indican que el PSOE ganaría las elecciones europeas, con el 28.8% de los votos y una representación de 19 eurodiputados, lo que se traduce en un aumento de 5 puntos porcentuales respecto a los resultados de 2014.

El Partido Popular estaría en segundo lugar, con el 20.3% de los votos y 13 representantes en el Parlamento Europeo (tres puntos menos que en 2014), mientras que Unidos Podemos lograría 10 eurodiputados, con el 15.6% de los apoyos. Muy cerca de la formación morada estaría Ciudadanos, que aumentaría su representación con el 15.1% de los votos y 9 representantes, frente a los 6 eurodiputados que obtuvo en 2014.

La sorpresa llegaría de la mano de Vox, que, siguiendo la tónica nacional, irrumpiría en el Parlamento Europeo con 5 representantes y el 8.4% de los apoyos. Por su parte, la coalición URC+Bildu también conseguiría representación europea, con 3 escaños y el 4.6% de los votos.

En cuanto a la percepción de los españoles sobre la Unión Europea, los resultados reflejan que España es un bastión del europeísmo: el 67% de los encuestados se muestra a favor de la UE, de una mayor integración en la forma de unos Estados Unidos de Europea o de una integración más fuera con gobiernos nacionales separados.

Los resultados también muestran que España es el país de la UE más tolerante respecto la cuestión de la migración: el 55,2 % de los encuestados en nuestro país considera que se debería integrar a los inmigrantes que entran a Europa y distribuirlos entre todos los Estados miembros de la Unión Europea (frente a un 26 % de los franceses o un 34,3% de los alemanes).

Puede leer la nota completa con los resultados del estudio aquí: http://bit.ly/2ES5qbY


Fragmentación en el Congreso y posibilidad de bloqueo político

Fragmentación en el Congreso y posibilidad de bloqueo: las próximas elecciones del 28-A parecen llamadas a trastocar definitivamente el escenario político español, en un escenario post-bipartidista.

Es el panorama que dibujan los datos del sondeo de Sigma Dos para El Mundo, realizado a dos meses de las elecciones, y que indica que el PSOE sería el partido más votado, con un 27,3% de los votos y entre 110 y 114 escaños. Entre esta y la anterior encuesta de Sigma Dos para El Mundo, realizada a finales de diciembre, los socialistas crecen cinco puntos. Más aún, en dos meses Sánchez ha pasado a ser el líder más valorado, la primera vez que ocupa ese lugar, hasta ahora ocupado por Albert Rivera.

La remontada del partido de Pedro Sánchez, que capitaliza los ocho meses al frente del Gobierno y el impacto positivo de la convocatoria a elecciones generales, no sería suficiente para que el eje de centroizquierda formara gobierno: la suma de PSOE y Podemos no llegaría a los 176 escaños de la mayoría necesaria. El partido liderado por Pablo Iglesias, sumido en una grave crisis, obtendría el 14,4% de los votos, casi 7 puntos menos que los que obtuvo en 2016, pasando de los 71 diputados actuales a entre 37 y 39, y convirtiéndose en el quinto grupo del Congreso, un resultado que impediría reeditar reeditar la mayoría de la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno.

Pero alcanzar mayorías parlamentarias de centroderecha también será complejo: la irrupción de Vox, hasta ahora sin representación en el Congreso y el Senado, supondría entre 44 y 46 escaños para el partido de Santiago Abascal y la suma de una eventual coalición de centroderecha –pero no suficiente para formar Gobierno, por la desaceleración de Ciudadanos y el estancamiento del Partido Popular.

Estimación de voto para las elecciones generales. Fuente: El Mundo

En cuanto al Partido Popular, afectado por el cambio de liderazgo y por la transferencia de voto hacia Vox y Ciudadanos, se encamina hacia un resultado decepcionante: el 33% de votos obtenidos en 2016 con con Mariano Rajoy se quedarían, con Pablo Casado, en poco más de la mitad, un 19,1%, lo que implicaría perder entre 62 y 66 diputados y pasar de 137 a unos 75 escaños.

Ciudadanos sería la tercera fuerza, 11 puntos por debajo del PSOE y a tres del PP. No obstante, registraría un importante crecimiento respeto de los 32 escaños que obtuvo en 2016: la formación naranja alcanzaría el 16% del voto y entre 54 y 58 diputados, superando a Podemos. Sin embargo, en comparación con el sondeo del mes de diciembre de Sigma Dos para El Mundo, que le otorgaba un resultado de hasta 70 diputados, Ciudadanos se encuentra claramente en un momento de desaceleración y hasta de retroceso. Esto explicará el movimiento táctico de fichar para las listas al Congreso a Inés Arrimadas.

En cuanto a Vox, el estudio de Sigma Dos confirma su consolidación como opción política, traccionado por un voto de descontento y rechazo, especialmente en cuanto al papel de PP y PSOE en la cuestión del independentismo catalán. El partido de Abascal, que jugó un papel decisivo en la formación del gobierno autonómico en Andalucía, podría incluso superar a Podemos, que continúa en medio de una seria crisis de desafección y desmovilización de sus votantes.

En cuanto a los partidos indepedendistas, que jugaron un papel decisivo en la moción de censura, se consolida el desplome del PDeCAT, muy afectado por la confusión de siglas, en beneficio de ERC, que registraría una subida importante y aglutinaría el voto soberanista.

La encuesta se realizó con 1.200 entrevistas telefónicas entre el 19 y el 22 de febrero, para una muestra aleatoria con cuotas de sexo y edad.

Fuente: El Mundo

Nota completa aquí