Encuesta Sigma Dos para El Mundo (II): el análisis de Rosa Díaz

No era esperable que el debate de la moción de censura auspiciada por Vox lograse alterar en tan poco tiempo las últimas estimaciones de voto.

Es lícito preguntarse si la vida sigue igual, como rezaba la canción. Sin embargo, tras la apariencia, en la letra pequeña, en la estrategia de fondo, se aprecian hasta cuatro cambios importantes.

En primer lugar, los promotores de esta moción de censura no solo no han logrado el que parece que era su principal objetivo, disputar al PP la hegemonía del centro derecha, sino que según la encuesta de Sigma Dos de EL MUNDO, Vox es el partido más perjudicado del envite. Así lo cree casi la mitad de los españoles. Si un segundo objetivo consistía en debilitar al PSOE, lejos de lograrlo, este partido es el más beneficiado según la encuesta (un 34,5% creen que es la formación que mejor parada sale). Vox no logra su objetivo por partida doble.

En segundo lugar, distanciarse de Vox de manera nítida permite el PP estar en mejores condiciones para competir por la bolsa de millón y medio a dos millones de votantes de centro-derecha que se fueron del propio PP y Ciudadanos a la abstención y aún no han vuelto. Con su discurso, Casado lanzó un mensaje claramente dirigido a esos votantes moderados que recelan de las posiciones de Abascal, dejando claro que el PP es su casa natural y que trabajará para que vuelvan. Es probable que, tras el debate, el espacio electoral de Ciudadanos se haya estrechado y eso no es una buena noticia para los naranjas.

En tercer lugar, este tipo de debates plantean siempre incógnitas en clave de liderazgo personal. En este sentido, Pablo Casado era consciente de que, más que acertar con el sentido del voto -entre la abstención y el no, habida cuenta que la opción del sí parecía inverosímil-, debía sorprender con un discurso de calado político que le permitiera reivindicarse como principal activo de su formación y de todo el hemisferio del centro-derecha. Y así lo hizo.

Por último, pero relacionado con todo lo anterior: este debate nos recuerda que el liderazgo político no consiste en acomodarse y repetir las preferencias que se le atribuyen a la opinión pública, sino en intentar influir y cambiar esa opinión pública. Las encuestas sirven tanto más a la democracia cuando desde la política se asume su capacidad, única e intransferible, de cambiar la foto que la demoscopia le da. En Sigma Dos sabemos que la sociedad siempre está cambiando, aunque a veces los cambios tarden en llegar. Porque es probable que lo sucedido la semana pasada no tenga efectos en el corto plazo, pero se han movido las piezas del tablero y sus consecuencias, muy probablemente, se dejarán sentir conforme pasen los meses.

 

Rosa Díaz, directora general de Sigma Dos.

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