¿Qué mueve la inmigración?

Una investigación sobre migración en las redes sociales por Gallup International

Gallup International ha realizado recientemente varios estudios sobre migración utilizando una metodología de investigación innovadora que analiza los debates públicos en los canales de las redes sociales. Esta metodología aporta nuevas perspectivas sobre el discurso público sin hacer preguntas a la gente. El estudio investiga el intrincado panorama de la migración, con un enfoque específico en las motivaciones y los impedimentos que encuentran los migrantes en Europa que abarcan vías legales e ilegales. El estudio revela las múltiples experiencias y motivaciones que moldean las decisiones y comportamientos de los migrantes y profundiza en los factores subyacentes y en los matices que contribuyen al rechazo de las comunidades de acogida fuera de Europa (Magreb y Turquía) hacia la aceptación de los migrantes.

Los expertos de Gallup International en Social Media Listening recopilaron y analizaron sistemáticamente comentarios públicos en las redes sociales que documentaban discursos entre migrantes de tránsito procedentes de Siria, Afganistán, Irak y países del África subsahariana como Nigeria y Somalia. En las comunidades de acogida de Turquía y en la región del Magreb se analizaron las cuestiones relacionadas con los migrantes en sus respectivas localidades.

Los discursos de los migrantes

Los hallazgos empíricos ponen de manifiesto la participación de los migrantes en un cálculo deliberativo que evalúa los beneficios y desventajas asociados con la migración, tanto antes como después del viaje. Cabe destacar el enigma existencial que enfrentan los migrantes, caracterizado por la dicotomía entre permanecer dentro de los países intermedios frente a la migración hacia los destinos finales. Sin embargo, surge un patrón temático generalizado, moldeado por la idealización de los estilos de vida occidentales, personificado por un paradigma percibido de oportunidades y prosperidad ilimitadas. Esta narrativa de aspiración a menudo reemplaza los sentimientos de apego o lealtad a los países de origen de los migrantes, sirviendo así como un potente impulso para la migración.

La conceptualización de los migrantes como participantes en una prolongada «batalla de supervivencia», que implica la contienda con las fuerzas externas de la comunidad de acogida, al mismo tiempo que lidia con la dinámica entre los migrantes, es fundamental para el discurso de los migrantes. Los migrantes expresan de manera recurrente las condiciones deshumanizadoras encontradas durante su trayectoria de transición de los ciudadanos a los migrantes privados de sus derechos, lo que es simbólico en su incesante búsqueda de mejores perspectivas de subsistencia.

Además, las conclusiones empíricas revelaron el surgimiento de una economía de consumo dinámica que sustenta la migración, caracterizada por una gran cantidad de servicios que atienden a diversas necesidades de los migrantes. Dentro de este paradigma económico, los migrantes se transforman en consumidores exigentes de servicios que navegan por un complejo panorama migratorio, estimulados por presiones sociales, exigencias económicas, inestabilidad geopolítica y aspiraciones. Cabe destacar que los agentes intermediarios de la migración aprovechan el acceso ubicuo a Internet y la penetración de teléfonos inteligentes, aprovechando plataformas como Facebook, Twitter, WhatsApp y Telegram para comercializar sus servicios. Estos intermediarios de la migración ofrecen una variedad de soluciones, a menudo incorporando opciones innovadoras de visas adaptadas a las diversas preferencias de destino.

Es también resaltable que las preguntas relativas a la adquisición de la condición jurídica en los países de acogida constituyen una investigación temática recurrente entre los migrantes, que suscita un discurso comunitario destinado a explicar los problemas y las estrategias asociados. Los agentes intermediarios de la migración, que operan en un marco supuestamente «jurídico», ofrecen una gama de servicios que van desde la obtención de visados hasta los acuerdos económicos, difuminando así la delimitación entre las vías de migración legal e ilegal. Las observaciones empíricas revelan además casos en que los migrantes pueden entrar inicialmente en los países de acogida con visados legales, aunque la adquisición posterior de pasaportes y los acuerdos económicos pueden entrañar una combinación de medios legales e ilegales.

Los discursos de la comunidad anfitriona

El análisis del discurso en las comunidades de acogida muestra una notable disparidad de género, con predominio masculino a pesar de la prevalencia de sentimientos negativos más pronunciados articulados por las mujeres. Cabe destacar que las personas de 25 a 34 años se convirtieron en la principal cohorte demográfica que impulsa las tendencias discursivas en todas las dimensiones de género. Los debates sobre los presuntos delitos relacionados con los migrantes o las supuestas deficiencias gubernamentales en la gestión de las corrientes de migrantes generaron una participación pública sustancial en países receptores. Por ejemplo, en algunos países del Magreb la deportación de migrantes fue enmarcada como una respuesta a una percibida «invasión africana», mientras que, a la inversa, las críticas persistentes dirigidas al presidente Recep Tayyip Erdoğan y la gestión de su administración de la crisis migratoria en Turquía, incluidas las políticas de control fronterizo, generó un interés público sostenido.

En Turquía se percibe un rechazo generalizado hacia los migrantes árabes; los migrantes sirios son objeto de un vehemente desdén y constituyen el centro de un intenso debate público. Por el contrario, en la región del Magreb prevalece una narrativa homogeneizadora, con migrantes de etnia negra uniformemente categorizados como «africanos.»

Las expresiones de aprensión respecto de la supuesta erosión de la identidad nacional y el patrimonio cultural, que precipitan un impulso colectivo para salvaguardar la integridad de la nación y su tejido comunitario, suceden fundamentalmente en los debates comunitarios de acogida. El análisis discursivo revela además la utilización matizada de las distinciones étnicas y culturales para diferenciar a los miembros de la comunidad de acogida de las poblaciones migrantes, sustentada en creencias arraigadas en los derechos de ciudadanía basados en la etnia. Además, las preocupaciones relativas a los presuntos delitos cometidos por migrantes, los supuestos desafíos legales y la supuesta presión sobre los recursos estatales acentúan las reticencias hacia la integración de los migrantes.

A pesar de las aprensiones prevalecientes, el estudio descubrió un tema que aboga por la inclusión social y la cohabitación ha surgido dentro de un subconjunto minoritario de la comunidad de acogida tunecina. Esta perspectiva aspiracional enfatiza el imperativo de fomentar un ethos social compartido, enfatizando la necesidad de iniciativas de compromiso y legalización económica para reducir los conflictos étnicos y de clase existentes.

Conclusión

A través del análisis de las conversaciones en línea en los canales de las redes sociales, se hace evidente que el discurso migratorio es altamente dinámico. A medida que la conversación se desarrolla predominantemente en las plataformas de redes sociales públicas antes de cambiar a canales más privados como WhatsApp y Telegram, es necesario que las partes interesadas, incluidos los responsables políticos y las organizaciones de apoyo, para mantenerse en sintonía con estas plataformas de redes sociales para obtener información en tiempo real. El estudio muestra que los migrantes de hoy demuestran una intención global, navegando las rutas dinámicamente en respuesta a circunstancias cambiantes. Muestran una inclinación hacia la obtención de estatus legal, a menudo empleando una combinación de métodos convencionales e irregulares para lograr este objetivo.

Michael Nitsche

Vicepresidente Ejecutivo de Gallup International Association

Michael Nitsche

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